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  • Profesionales para la Justicia y la Igualdad – Manifiesto de PX

    Profesionales para la Justicia y la Igualdad – Manifiesto de PX

    Queremos compartir lo descubierto en el análisis de la realidad realizado por las personas que formamos el movimiento de profesionales cristianos. Dicho análisis, se ha realizado desde un enfoque o preocupación muy concretos: ¿Cuál es el papel que desempeñamos los/as profesionales ante la desigualdad? ¿Cómo afecta esta desigualdad a nuestra persona? ¿Cómo afecta a aquella parte de la ciudadanía que se encuentra en situaciones de mayor vulnerabilidad?

    Constatamos que la sociedad en la que vivimos está vertebrada por algunos rasgos socioculturales y antropológicos que son generadores cada vez de mayores cuotas de desigualdad social. Algunos de estos rasgos son: el individualismo competitivo, una racionalidad instrumental extrapolada a todos los ámbitos de la vida, la burocratización y procedimentalización máximas esgrimidas como barreras infranqueables para muchas personas y colectivos, la mercantilización de las relaciones. Esta desigualdad se sustancia en: desigualdades económicas, desigualdad de género, desigualdades entre las zonas rurales y urbanas, desigualdad que afecta de modo sangrante a jóvenes y en último término a toda persona que esté en una situación de vulnerabilidad personal y social.

    Denunciamos que las dinámicas dominantes en nuestra sociedad, sustentadas en los anteriores rasgos socioculturales y antropológicos, son generadoras de una creciente desigualdad y ésta a su vez, afecta negativamente tanto al ejercicio cotidiano de la profesión, como a la calidad de los servicios que se prestan, como a quienes son destinatarios/as de los mismos. En último término, el conjunto de la ciudadanía se ve envuelto de un modo u otro por una desigualdad en muchos casos obscena.

    Reconocemos que formamos parte de este magma social y cultural. Como profesionales insertos/as en ámbitos profesionales, sociales, culturales y políticos, somos conscientes de que en muchas ocasiones somos cómplices, generadores/as o perpetuadores/as de un sistema de desigualdades cada vez más injustas y sangrantes. Y a su vez, somos también víctimas de una cultura de la desigualdad instalada, que lo envuelve todo y parece cada vez más normalizada, que nos oprime, nos desalienta, nos doblega o simplemente nos anestesia ante el dolor propio y ajeno.

    ¡Gritemos! ¡Podemos y debemos ser parte de la solución! En esta primera etapa de análisis (VER), hemos tomado conciencia de que desde el lugar social que ocupamos como profesionales (en la administración pública, en la universidad, en la escuela, en la empresa, como profesionales autónomos/as, en las organizaciones de intervención social, en el sistema sanitario) podemos convertirnos en generadoras/es de un cambio de rumbo hacia un mundo más equitativo.

    ¡Aquí y ahora! El cambio no solo es posible sino que es urgente. Y empieza en cada una de nosotras. Frente a una hermenéutica de la inevitabilidad, nosotras defendemos la lógica de lo inédito. En nuestra práctica profesional cotidiana estamos llamados a introducir pequeños cambios que como una onda expansiva vayan alcanzando a nuestro ambiente, a estructuras profesionales y por último al conjunto de la sociedad.

    ¡Animamos! A todas las personas a que ejerzan su profesión con renovada ilusión, siendo conscientes del potencial transformador que tienen por ser profesionales. Urgimos a poner este potencial en práctica, orientándolo desde valores éticos hacia respuestas novedosas, creativas, orientadas hacia la reducción de las desigualdades de cualquier tipo.

    ¡Sabemos de nuestra fragilidad! Pero no estamos solos, no estamos solas. Hoy en día no somos pocos los y las profesionales que vivimos en primera persona las consecuencias de esta sociedad del descarte. Son muchos los profesionales que viven situaciones de precariedad, que experimentan el cansancio, la frustración, el desaliento, la falta de un horizonte. No estamos solos. Asociémonos, compartamos análisis, participemos de estructuras profesionales para impulsar juntos el cambio deseado. Otra sanidad, otra educación, otro marco de relaciones laborales, otra universidad, otra empresa, otra banca, otra atención a las personas, otras relaciones entre compañeras/os son posibles.

    Estamos llamados a hacernos preguntas. ¿Quiénes son los últimos, los y las pobres, quienes sufren las consecuencias de la desigualdad (económica, cultural, social, política)? Tendríamos que preguntarnos más concretamente quiénes son los últimos en mi ámbito profesional concreto. Quiénes es el alumnado que necesita más mi atención, quiénes son los/as pacientes más indefensos/as en el sistema sanitario, quiénes son las personas y familias más vulnerables en los servicios sociales, en la banca quiénes son los clientes más frágiles, quiénes de entre las personas trabajadoras de una empresa están viviendo situaciones de mayor precariedad. Tras identificar en la ciudadanía a quienes sufren la dureza de una desigualdad estructural, debemos hacernos una segunda pregunta: ¿Cómo puedo desde hoy mismo trabajar a favor de los últimos desde mi ámbito profesional concreto? ¿Cómo se redefiniría mi profesión si la pienso, la siento y la ejerzo desde las personas empobrecidas?

    ¡Seamos profesionales cristianos en salida! (EG 20). Conscientes de las situaciones de desigualdad, y sabedores del papel estratégico que los profesionales podemos realizar en la introducción de cambios estructurales, ambientales y sociales, salgamos de nuestros espacios de seguridad, de nuestras rutinas, superemos el miedo que nos paraliza, utilizemos esa maravillosa capacidad que es la imaginación, participemos, reeduquemos nuestra mirada, descubramos con asombro y agradecimeinto las capacidades que estaban ahí, aletargadas, y que una vez puestas en juego no solo serán tranformadoras de nuestros entornos sino generadoras de una corriente oxigenante que nos recorerrá por dentro y nos conectará de otro modo con nosotros mismos, con los demás, y con Dios Padre y Madre.

    Recuperemos la pasión por lo que mejor sabemos hacer, poniéndolo al servicio de las demás. Al servicio de un mundo más amable, acogedor, justo. Pongamos de verdad a las personas en el centro de nuestro hacer profesional. Preguntémonos cómo nos va a complicar la vida esto. Qué cosas hemos de dejar de hacer, cuáles han de mantenerse con alguna mejora y ¡cuáles están por inventar!

    Encontramos en el Evangelio una llamada a vivir la profesión, y por extensión, todas la dimensiones de nuestra vida, desde la clave de la justicia y la misericordia (Lc 6, 36).

    Madrid, 30 de noviembre de 2017

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  • La Teoría de los “VER-SOS”* comunicantes

    La Teoría de los “VER-SOS”* comunicantes

    Acudo a la primera cita del curso que nos brinda el Aula Manuel Alemán y sus Conversaciones de Filosofía, para escuchar y ver en imágenes el relato de vida profesional de uno de los más importantes periodistas grancanarios, Pepe Naranjo (@naranjo_p, Premio Canarias de la Comunicación 2016).

    http://www.thesouthface.org.es/wp-content/uploads/2013/06/josenaranjo.jpgSu interés profesional por África nace, en la década de los 90, al ser enviado por un periódico local a cubrir la información sobre la llegada creciente de pateras a las costas canarias. Descubre enseguida que su conocimiento de la realidad de las personas migrantes que recalaban en nuestras playas, especialmente de origen subsahariano, era muy estereotipado. Era necesario dar el salto y empezar a contar los procesos de migración desde la vivencia y la cultura originaria.

    Empezó a recorrer diferentes países (Mauritania, Senegal, Mali) lugares de procedencia habitual de aquellas personas que arriesgaban la vida y los ahorros para poder alcanzar el esperado sueño europeo.

    Comienza de esta manera un recorrido personal y profesional bajo el impulso de la responsabilidad ética que requiere vivir lo cotidiano para ir conociendo la verdadera realidad. Ese es el auténtico descubrimiento de un más allá del estereotipo. Vivir el drama pero también las alegrías.

     

    Senegal, primera estación.

    Primer aviso: Senegal es un país con una democracia más longeva que la de España.

    Su Constitución impide presentarse en más de dos legislaturas a la Presidencia; pero, el Presidente quiere saltarse la Ley y pretende repetir una tercera vez. Se organizan las redes sociales vía internet y crean una plataforma contraria. Lucha en las calles e invitación al voto para demostrar que la ciudadanía no es tan tonta como quieren hacer creer. Se consigue crear un sistema a pie de urna para testar los resultados y se obtiene un avance fiable que determina la derrota del Presidente saliente. No cabe manipulación posterior que contradiga lo publicado en las redes. Proceso vigilado gracias al esfuerzo y lucha de un grupo de jóvenes blogueros y raperos.

    Segundo aviso: el 50% de la población africana es urbana.

     

    Guinea Bissau, segunda estación.

    Acaparamiento de tierras con acento español. La empresa Agrogeba, en connivencia con el Gobierno, desplaza a 600 campesinos de sus arrozales a otras tierras menos fértiles sin darles ninguna compensación.

    Tercer aviso: A veces los problemas de África apuntan a nuestra dirección.

     

    Sierra Leona, tercera estación.

    Pesca pirata orquestada por barcos surcoreanos. Acceden a aguas protegidas, utilizan técnicas prohibidas. Esta práctica aparte de tener un fuerte impacto ambiental tiene también un enorme impacto humano. Los pescadores artesanales se quedan sin su principal fuente de alimentación.

    Cuarto aviso: el 90% de los barcos pirata tienen certificados para exportar sus capturas a Europa.

     

    Ghana, cuarta estación.

    Macroexplotación minera de oro a cargo de la compañía norteamericana Newmont con financiación participada del Banco Mundial. Mina de oro a cielo abierto que ha provocado el desplazamiento de 10.000 agricultores a espacios limítrofes a la mina. Viven en la miseria y contaminados por los productos químicos utilizados en dicha explotación.

     

    Próxima estación, Mali.

    Guerra compleja, conflicto intercomunitario. De la rebelión Tuareg al terror de los grupos islamistas. Utilización de la religión para la expansión del radicalismo islámico.

     

    Estación termini, Epidemia Ébola.

    Cobertura delicada para un profesional de la información, experiencia personal increíble. Las mujeres y sanitarios africanos establecieron la primera barrera y fueron cayendo como moscas. Una mezcla de víctimas y héroes sin reconocimiento alguno. Seres humanos a los que había que poner rostro, nombres y apellidos. Auténticos protagonistas de la batalla luchando a cuerpo descubierto. Luego vendrían los huérfanos.

    Resultado de imagen de mapa de petersQuinto aviso: en África funcionan muy bien las redes familiares. Con el Ébola las redes se resquebrajaron, fueron las abuelas quienes acogieron a los huérfanos supervivientes.

    En Níger, reconoce vivir la peor experiencia profesional. Estaba cubriendo la información, junto a un compañero gráfico, sobre el día a día de un centro sanitario de recuperación infantil. La vida de un niño de pecho se iba consumiendo, en brazos de su madre, sin poder hacer nada. En ese trágico momento es cuando surgen las preguntas por el sentido de la profesión. ¿Sirve el periodismo para algo? ¿Sirve para que las cosas cambien?

    Es tiempo de rescatar consejos de otros compañeros más experimentados, es tiempo de recapitular y preguntarse: ¿cuál es el bien interno de mi profesión**?

    La curiosidad es la materia prima de todo profesional, nos dice Pepe Naranjo. Curiosidad y búsqueda de la verdad deben acompañar al gusto originario por contar historias. Historias verdaderas y encarnadas dirigidas a destinatarios deseosos de escucharlas. África cumple con una gran historia que resume cómo hemos construido el mundo.
    Sería dar cumplimiento a la teoría de los versos comunicantes. Relatar desde una mirada, miradas que reclaman una satisfacción. Relatar desde una mirada, miradas que son origen del problema y de la solución.

    Alberto Pérez Ayala – Profesionales Cristianos Canarias

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    * “VER-SOS” es un término compuesto. En esta ocasión, nos sirve para unir el VER o la mirada con el S.O.S de la llamada de auxilio.

    ** El bien interno de la práctica es lo que da sentido y legitimidad a una profesión.

  • Organizaciones de la Iglesia convocan actos en 40 ciudades para reivindicar la necesidad de un trabajo decente

    Organizaciones de la Iglesia convocan actos en 40 ciudades para reivindicar la necesidad de un trabajo decente

    Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el próximo 7 de octubre, las organizaciones de Iglesia que impulsan la iniciativa #IglesiaporelTrabajoDecenteCáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana— convocan por segundo año consecutivo diversos actos públicos en las distintas diócesis del país.

     Iglesia-por-el-trabajo-decente-2016-profesionales-cristianosLas plazas e iglesias de 40 ciudades españolas serán el escenario de las actividades programadas por estas entidades, para renovar su compromiso de seguir construyendo y exigiendo una sociedad que defiende el trabajo decente. El trabajo decente refleja las prioridades de la agenda social, económica y política de los países y del sistema internacional. Es, además, un elemento fundamental para alcanzar una globalización justa, reducir de la pobreza y obtener desarrollo equitativo, inclusivo y sostenible.

    Hoy es esencial defender el trabajo decente, el derecho a trabajar de toda persona capaz de ello (tanto el trabajo que genera ingresos –empleo— como el que no). Para ello, es necesario amparar un trabajo realizado bajo condiciones dignas para la persona, que se ve seriamente dificultado por el actual modelo socioeconómico.

    • Para las entidades convocantes, la defensa del trabajo decente implica:
    • Poner en el centro a la persona y romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.
    • Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo.
    • Luchar por unas condiciones dignas de empleo.
    • Articular el trabajo y el descanso de forma humanizadora.
    • Luchar para que el acceso a derechos humanos como la sanidad, la vivienda o la educación no esté condicionado a tener un empleo.

    Ante la celebración de este 7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente, las entidades de Iglesia, a través de una actuación en red, han organizado un amplio programa de iniciativas conjuntas a escala tanto estatal como diocesana y local para informar, sensibilizar e involucrar a toda la sociedad en la defensa y protección activa de este derecho.

    Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana lanzan una invitación a toda la ciudadanía a unirse a esta Jornada y a sumarse a las diferentes acciones que se van a llevar a cabo en todo el país.

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    Relación de actividades programadas en toda la geografía nacional [Clic aquí]

    Materiales editados con motivo de la Jornada de este año [Clic aquí]

    [Tomado de HOAC. Ver más]