En el día de ayer falleció Segundo Diaz sacerdote acompañante de nuestro grupo de vida, con presencia física hasta que buenamente pudo y hasta ayer mismo con el corazón. Compañero de Pepe Alonso en nuestra diócesis en el acompañamiento de Px, asi que ahora si estamos totalmente huérfanos de acompañamiento sacerdotal. Descanse en paz y en compañía de Pepe junto al Padre/Madre.
Su capacidad y deseo de entablar relación con la gente fue, quizá, la razón por la que decidió dominar la lengua de signos y la lectura labiofacial, llegando a ser uno de los primeros sacerdotes en esta diócesis que podía conectar con las personas sordas.
Destacaba en él una gran capacidad de reflexión y estudio al servicio de la pastoral, aportando ideas y herramientas válidas para avanzar en el razonamiento de la fe. Profesor del Instituto Superior de Teología y doctor en Eclesiología, proponía una nueva evangelización sencilla y cercana, siguiendo la estela del Concilio Vaticano II dentro del contexto globalizador.
Inolvidable en su sencillez ministerial y en su profundidad teológica y amor eclesial. Uno entre tantos amando a los más vulnerables.