Etiqueta: Evangelio

  • Ignacio Echeverría y la Justicia: “Creo en tu resurrección”

    Ignacio Echeverría y la Justicia: “Creo en tu resurrección”

    Dolor y rebeldía: has muerto injustamente

    tresEn mi oración hace días que está como un referente Ignacio Echeverría, ese joven español, que venía del gimnasio en Londres, lleno de paz y serenidad, y que al ver a un terrorista atacando a una mujer se puso a defenderla, cayendo al suelo … sin volver a saber nada de él. Hoy cuando me disponía a celebrar la eucaristía en la Parroquia de Lourdes, en Salamanca –donde me encuentro para un congreso ecuménico sobre Lutero- , el párroco Matías, me dice que acaba de enterarse que Echeverría ya ha sido encontrado y han certificado que ha muerto víctima de ese atentado. En ese momento siento dolor y cierta rebeldía, a la vez que siento la necesidad de interiorizar y elaborar esta noticia.

    ¿Resucitan los muertos? Una cuestión de justicia

    Precisamente hoy cuando el evangelio de la liturgia diaria y ordinaria ofrecel texto evangélico en el que los saduceos interrogan a Jesús acerca del tema de la resurrección, porque ellos –ricos y seguros- no creían, entendían que la justicia divina se realizaba en el marco de la propia historia, en la tierra sin más. Jesús responde enérgico, situándose desde los profetas, en la línea de la resurrección, y hablando de que Dios es un Dios de vivos y no de muertos. Jesús era consciente de que la idea de la resurrección había surgido en tiempos de violencia y de muertes martiriales, cuando radicales habían destruido a fieles y pacíficos creyentes, ahí surgió la pregunta radical sobre Dios y la justicia: ¿hay justicia verdadera? ¿el rostro de Dios no tiene justicia? Si estas personas han sido capaces de dar la vida en su amor y en el respeto a su nombre haciendo el bien, ¿dónde queda Dios y su poder? Y lo que es más fuerte, dónde queda el sentido de la vida, la esperanza, la justicia verdadera. Si no hay justicia para ellos, entonces, no la hay para nadie, no hay sentido, no hay esperanza, de nada vale el compromiso. El existencialismo ateo es el embarque del sin sentido y de la ausencia de la justicia como horizonte de una finitud sin valor, sin consistencia, con una levedad que se hace insoportable, con un estructuralismo mortal.

    El inocente crucificado ha resucitado

    En Jesús Crucificado la cuestión llega al extremo, cuando el propio justo en una humanidad de amor radical y entregado, en la cruz se hace pregunta del sin sentido, de la injusticia ganadora en apariencia, de absoluto silencio trascendente, de ausencia total de lo divino: ¿Dios mío, Dios mío por qué me has abandonado? O hay resurrección para él o no hay justicia ni sentido para nadie, o la hay para el justo sufriente o, entonces, nadie podemos esperarla. Y es en ese contexto martirial y de radicalidad donde se oye el grito de un aleluya de justicia y de esperanza: “NO está aquí, ha resucitado, id a Galilea allí lo veréis”. En la propia realidad, encontraremos razones y motivos para creer en la resurrección, hasta desde la muerte de los mártires actuales.

    Tu amor, Echeverría, más fuerte que la muerte

    Así he ido hoy a celebrar la Eucaristía, y así lo he predicado, Ignacio Echeverría hoy es la razón más fuerte que tengo para creer en la resurrección y eso por dos motivos: porque él no ha tenido miedo al peligro y a la muerte, en un contexto de terrorismo sin razón, y se ha entregado al ponerse en el lugar del débil, al jugarse el tipo a favor del otro, ahí no puedo sino leer que sigue vivo el espíritu de Jesús resucitado el que no le tiene miedo a la muerte, el que cree que el amor es más fuerte que la muerte, el que está con los crucificados de la historia; y el segundo, porque la pregunta se ha hecho radical en mí una vez más, por este Job cristificado de la historia actual: ¿no habrá justicia para quien ha dado la vida? ¿Cómo no va a haber resurrección para él, si sólo la resurrección puede hacer justicia a los justos sufrientes de la historia…? Y he consagrado y comulgado sintiendo que en el Cristo resucitado me abrazaba a ti, y te sentía glorioso, victorioso… En ti no ha ganado la muerte, ni su miedo, en ti ha ganado el amor y la vida. Tu gesto no lo podemos enterrar, aunque sí lo hagamos con tu cadáver, tu persona la ponemos en el altar y la ofrecemos al Padre, en los sentimientos puros del hijo que se entrega, Por Cristo, con Él y en Él, ahí eres eterno, tienes la vida que nadie nunca te podrá quitar, aunque hayan acabado con tu cuerpo.

    px4Ruega por nosotros y nuestros miedos para amar

    En la noche, cuando siento la necesidad de compartir estos sentimientos orantes, pido a Dios Padre por tu familia, tus seres más queridos, pido su consuelo y la fortaleza de la fe, que la esperanza en la resurrección les pueda ayudar a superar esta injusticia terrena tan radical, le doy gracias por ti, tu vida y tu entrega, tu capacidad de amar y de arriesgar sin más cuentos ni obstáculos, y deseo que la fuerza del Espíritu que te habitó me habite a mí para vivir en el compromiso por la justicia, que nos ayude a todos a saber ponernos a favor de los débiles, frente a toda corrupción y violencia. Te pongo en la lista de los santos preferidos y musito: “San Ignacio Echeverría, ruega por nosotros”.

     

    Pepe Moreno Losada. Consiliario de Profesionales Cristianos.

  • En el lado equivocado de la vida: maltratar a las personas y a la creación entera

    En el lado equivocado de la vida: maltratar a las personas y a la creación entera

    Hecho de vida

    Por mi profesión y por estar en un Comité de Bioética, vivo de cerca la experiencia del maltrato. Es decir del trato inhumano e indigno que sufren tantas personas anónimas en sus relaciones personales y también en su relación con los profesionales sanitarios. Muchas de las consultas al Comité evidencian esa prepotencia y desprecio  que muestran profesionales de todos los estamentos hacia los pacientes y sus familiares. Esa vivencia me confronta con la maldad y la crueldad que también anida en el alma humana. Este es un hecho que me interpela en lo personal como cristiana y también en lo comunitario, puesto que pertenezco a un grupo vinculado a la Iglesia, portadora (que no poseedora) de un mensaje de esperanza y de un proyecto de Vida Buena (que no de buena vida).

    Pero además, como ciudadana vivo con preocupación la deriva deshumanizadora y perversa que está tomando nuestro mundo, creando cada vez más víctimas inocentes sin que aparentemente se pueda hacer nada para evitarlo. Los diversos escritos del papa Francisco nos llaman continuamente a denunciar, a mancharnos las manos, a mirar de frente lo que ocurre.

    En el Evangelio que se proclama cada día en toda la Iglesia, nos llegan claves e interpelaciones que nos confrontan con esos acontecimientos.

    Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2017-04

    Palabra: Evangelio

    Este día, al atardecer, les dice: « Pasemos a la otra orilla. » Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e iban otras barcas con él. En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca. El estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: « Maestro, ¿no te importa que perezcamos? » El, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar: « ¡Calla, enmudece! » El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza. Y les dijo: « ¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe? . Se quedaron espantados, y se decían unos a otros: «Pero, ¿quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!» Mc 4, 35-40

    «Este texto está lleno de contrastes: la calma de Jesús, durmiendo serenamente y la violencia de la tempestad, la incapacidad de los discípulos para dominar la situación y la palabra llena de fuerza de Jesús que hace retornar la calma. La angustia de los discípulos y la confianza de Jesús…

    El mar es a menudo un espacio de lucha lleno de peligros… “Pasar a la otra orilla» saca a los discípulos de su zona de confort, del espacio donde tienen todo controlado, y les lleva a la intemperie. un lugar donde no hacen pie, y en el que para no ahogarse hay que permanecer en calma, con confianza, sin oponer violencia.  Los discípulos se ponen en camino con Jesús, hacen esta travesía de las riberas conocidas hacia nuevas fronteras; y es en esta experiencia de ponerse en camino hacia lo desconocido la que hace brotar miedos, angustias, desconfianza…Solo la calma profunda de Jesús les hará retornar a la confianza…

    En nuestra vida no faltan estas travesías hacia lo desconocido; una enfermedad, un momento de sufrimiento familiar, una situación personal complicada, la necesidad de acomodar nuestra vida con opciones más comprometidas con la justicia…

     

    Cuando nos decidimos a no caminar por la superficie sino bien conectados con la entraña de la vida, siempre hay una situación que nos llama a «pasar a la otra orilla». Y es bien cierto que no hacemos pie, que da miedo perder el control, pero se nos regala la posibilidad de vivirlo con paz, confiados y arraigados en este amor que nos lleva y que vela por nosotros, confiados en esta voz interior que dice a todo lo que nos amenaza: «calla, estate quieta» y que nos dice; «por qué sois tan cobardes?» invitándonos a descansar  la vida en este Otro que nos habita»

    Patrícia Hevia Colomar, en Espaisagrat.

    Llamadas

    PADRENUESTRO CON LOS ENEMIGOS

    Padre nuestro que estás en el cielo…

    Comienzo cada día recordándome que formo parte de una fraternidad universal que atraviesa el espacio y el tiempo.

    Decir Padre-Madre con conciencia plena, significa no creerme superior a nadie, ni más querida, ni con más derechos. Porque, aceptando humildemente que no pertenezco al lado equivocado de la vida (aunque a veces sucumba a sus encantos) , no puedo dejar de ver que hay muchos hermanos firmemente (o ciegamente?) instalados en ese lado siniestro… me desborda el misterio de la gracia y también el del pecado.  Lo que soy, lo que tengo, donde estoy, con quienes convivo…todo es un regalo que acepto agradecida.

    Santificado sea tu nombre:

    Me abruma pensar en cómo puedo yo santificar tu nombre. Pero enseguida recuerdo que estoy rezando en plural, que la comunidad a la que pertenezco entona un canto, que va siendo día a día repetido en todo el mundo: «por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias…» Santificar tu nombre es presentarme ante ti cada día con actitud de agradecimiento: «porque existes, porque avisas, porque anoche en el cielo tus astros se movían…»

    Venga a nosotros tu Reino:

    «Señor Dios, rey celestial…» Que participemos ardientemente en el deseo, motor de la esperanza activa, de que tu Reino inunde los corazones de las personas, que ese deseo nos mueva a construir, cada día, contigo, el mundo que soñaste y nos entregaste con generosidad y confianza. Que este mundo de tinieblas y maldad con el que convivimos sea vencido por la fuerza del amor que depositaste en la gente más sencilla y pobre.

    Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2017-042Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo:

    Tú creaste el mundo, nos creaste a nosotros para la plenitud en Ti. No podemos aspirar a mayor felicidad que deriva de que se haga tu voluntad. ¿Por qué entonces tanto miedo a pronunciar esta frase? Recuerdo a María: «Hágase en mí según tu Palabra…» y a Jesús en la cruz: «En tus manos encomiendo mi espíritu…» ¿me atreveré sumergirme con ellos en ese proceso de desapego de tantas necesidades que me atrapan? (seguridad material, dependencias afectivas, reconocimiento…)

    Rezar esto cada día me invita a abandonarme, a renovar mi confianza. Callar, con ese «silencio que nos conduce a nuestra identidad más radical…» y escuchar atentamente lo que quieras decirme, y también tus silencios…»Porque el fundamento de la confianza nunca son las demostraciones, sino la confianza misma. Se confía porque se ha experimentado que merece la pena confiar. No hay señal que valga. La única señal es el rostro radiante y risueño de quien ha confiado» (Pablo d’Ors, en Palabra y Vida)

    Danos hoy nuestro pan de cada día:

    Que no te pida acumular y asegurar mi vida en el futuro. Tu dinámica es dar para hoy, de manera desbordante, por añadidura, dar para que repartamos. Que seamos capaces de discernir lo que cada día necesitamos para trabajar por tu reino y finalizar el día confiados y descansando en tus brazos amorosos sin esa ansiedad y deseo de control que nos «nubla el amor y nos enturbia la paz».

    Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden:

    De nuevo pedimos perdón, no solo por nuestras faltas personales, sino también en nombre de otros hermanos que ni tan siquiera saben la buena noticia que tu testimonio de vida representa: «Yo tampoco te acuso. Anda y no peques más».

    Es más fácil pasar de puntillas por esta afirmación, como si no tuviéramos enemigos. Porque reconocer que los tenemos, implica hacer el esfuerzo de perdonarles, de comprender, de implicarse en la conversión de otros, lo cual a su vez exige que nosotros también cambiemos. Unirnos de nuevo a Jesús en la cruz: «perdónalos, porque no saben lo que hacen». La tarea del perdón va unida al compromiso: si una causa del mal es la ignorancia es nuestro deber combatirla.

    Por mi profesión y por estar en un Comité de Bioética, vivo de cerca la experiencia del maltratoY no nos dejes caer en la tentación:

    De nuevo rememoramos el Evangelio y sentimos en carne propia nuestra tendencia a acumular, a dominar y controlar al otro, a no saber reconocer y agradecer lo que recibimos, a evitar y soslayar el compromiso en la venida del Reino.

    Pero pedimos también no caer en la tentación de ser cómplices del mal, de consentirlo, de mirar hacia otro lado, de dejarnos arrastrar por la sensación de impotencia, y convivir cómodamente con el bienestar, como si fuera nuestra conquista. Es la «banalidad del mal» lo que hace posible que a lo largo de la historia de la humanidad haya existido y siga existiendo el maltrato, el genocidio y tantos otros holocaustos consentidos.

     Y líbranos del mal

    «No permitas que me separe de Ti». Líbranos Señor de cerrarnos al soplo de tu Espíritu que se nos ofrece sin condiciones. Que no pase un solo día sin que reservemos un espacio y un tiempo para contemplar cómo nos habitas.

    Amén

    Canto:

    Alabad al Señor, Dios de los cielos, Amen Aleluya.

    Alabad al Señor desde esta tierra, Aleluya amén

    Alabadle por sus grandiosas obras, Amen Aleluya

    Alabadlo por su inmensa grandeza, Aleluya amén.

    Todo cuanto respira, alabe al Señor

    Amen aleluya, Alabe al Señor, Aleluya amén.

     

     

  • Profesionales Cristianos de Mérida Badajoz celebran un retiro espiritual en Cáceres

    Profesionales Cristianos de Mérida Badajoz celebran un retiro espiritual en Cáceres

    25/03/2017. Los grupos de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, celebraron durante el pasado fin de semana un retiro espirtual acompañado por la Hermana Consuelo Ferrús March, misionera claretiana.

    El encuentro tuvo lugar en el Santuario de Nuestra Señora de la Montaña, en Cáceres, y lo disfrutaron militantes de los diferentes grupos.

    En un lugar privilegiado, la «montaña de Cáceres», en su Centro de Espiritualidad, se celebró el retiro diocesano, que discurrió acompañado por Consuelo Ferrús en la forma de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. De su mano, «hemos ido encontrándonos y aguardando Sus palabras, aquellas que Él tiene para cada uno/a de nosotros/as«. Durante todo el fin de semana, los diferentes miembros de Profesionales Cristianos han ido haciendo el procesoy recorrido de los EE, fundamentándolo en textos tan enriquecedores como el de la samaritana (Jn 4, 5-42), el Tú eres mi Hijo Amado (Mc 1, 9-11), o diferentes relatos del Éxodo, del Libro de Jeremías, o de los Hechos de los Apóstoles.

    retiro-cuaresma-profesionales-cristianos-badajoz-2017_2En el retiro se trabajó sobre el discernimiento, entendido como «el arte de distinguir el actuar de Dios de lo que no lo es, para sumar mi vida su acción y disminuir los obstáculos y trampas que puedan medir mi colaboración«. Así mismo, y siempre tomando como guía los EE, se dedicó un espacio a la escucha entorno a la vocación y las llamadas, que cada uno/a aterrizó en su día a día, como proyecto de salvación, y particularmente en los espacios profesionales donde los/as militantes «desarrollan el Plan de Dios«, así como a la Lectio Divina, y el examen diario, en tanto oración de la vida cotidiana.

     

    Breve biografía de la acompañante de los Ejercicios, Consuelo Ferrús

    Consuelo Ferrús es Misionera Claretiana valenciana. Licenciada en Ciencias Eclesiásticas y en Ciencias Químicas. Máster en Ejercicios Espirituales. Lo que más le impacta de Jesús son los encuentros personales con la gente: daba esperanza, daba amor, sabía llegar al corazón de las personas, siempre para levantar, animar, empujar, empezar de nuevo. Se ha dedicado principalmente a la Pastoral Juvenil y Vocacional y a la formación. Ahora vive en Reus, en una casa de espiritualidad, intentando ser una comunidad que facilite también a otros la vivencia de la espiritualidad.

     

  • Profesionales, Iglesia en salida: hacia un proyecto evangelizador (Carlos García de Andoin)

    Profesionales, Iglesia en salida: hacia un proyecto evangelizador (Carlos García de Andoin)

    23/08/2016. Madrid. Trabajo-ponencia de Carlos García de Andoin (@cgandoin) en la Asamblea de Profesionales Cristianos, celebrada en Pozuelo de Alcorcón, en mayo de 2016.

    [Descarga: Profesionales en salida_Hacia un proyecto evangelizador_PX_Carlos Garcia de Andoin_MAY2016_Profesionales-cristianos]

     

    Profesionales-en-salida_Hacia-un-proyecto-evangelizador_PX_Carlos-Garcia-de-Andoin_MAY2016Contenidos

    1. Todavía la pastoral de ambientes.

    1.1. Surgimiento, crisis y actualidad de la pastoral de ambientes.

    1.2. Evangelizar en el medio profesional: personas, ambientes y estructuras.

    1.3. Las dimensiones teologales de la existencia profesional.

     

    2. Evangelizar el medio: una singular identidad eclesial, pública y cristiana.

     2.1. Ekklesía movimiento: más allá de grupos de referencia coordinados.

    2.2. La construcción de una presencia pública de ambiente.

    2.3. La formación de personas: discípulos, testigos y apóstoles en su ambiente.

     

    3. Bases para un proyecto evangelizador de ambiente.

    3.1. Una presencia evangélicamente identificada y culturalmente significativa.

    3.2. Movimiento en salida: la opción por una acción colectiva o comunitaria.

    3.3. Unas pistas operativas.

  • Introducción a la lectura de la Biblia y Guías de lectura de los evangelios

    Introducción a la lectura de la Biblia y Guías de lectura de los evangelios

    12/02/2016. La Editorial Verbo Divino pone en marcha cursos on line de formación en Lectura de la Biblio y Guías de Lectura de los Evangelios.

    Se puede consultar la información en su web.

    Descargable en pdf: folleto cursos online 2016 1º semestre

     

  • ¿Jubilación anticipada? Rezada, y… en comunidad, sí

    ¿Jubilación anticipada? Rezada, y… en comunidad, sí

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-prejubilacion-a-2016Se trata de un proceso de reflexión personal y comunitaria desde la fe, ante la toma de la decisión respecto a la jubilación anticipada de una militante, médica de familia.

    Ha sido un proceso largo, llevado a cabo en varias etapas. Primero fue plantearse la conveniencia de la decisión. Circunstancias personales, familiares, laborales…a favor y en contra. Mis compañeros se sorprendían de que me lo planteara, dada la importante pérdida de poder adquisitivo respecto a lo percibido trabajando, y la posterior reducción de la cuantía de la pensión.

    Así que no era suficiente un ejercicio puramente racional: había que poner en juego mucho más. La decisión conllevaba romper antes un vínculo muy significativo con personas (mis queridos pacientes), asumir el hecho de pasar a ser considerada “clase pasiva” y la sensación de tener que ser “sostenida” por los cada vez más escasos trabajadores cotizantes; también suponía aceptar ocupar voluntariamente una nueva posición “al otro lado de la mesa”. En ella el acceso a la información sanitaria, el contacto con los colegas, la formación…etc., deja de ser privilegiada y pasa a ser solicitada. Por todo ello, la decisión fue reflexionada, pero también “rezada”.

    La reflexión me llevó a revisar cuáles habían sido los fines internos y externos de mi profesión. Los “para qués” que me habían movido, intentando ser honesta y no eludir los que pudieran ser “incorrectos”.

     

    Los fines externos que me surgieron eran:

    • Tener la seguridad de un trabajo estable, retribuido, que me permitiera vivir sin sobresaltos.
    • Ser autónoma e independiente desde mi posición de mujer.
    • Pertenecer a un grupo prestigiado en la sociedad, con los privilegios de acceso a una cultura, a un lenguaje, a una relación “desde dentro” con el mundo sanitario.

    Los fines internos vistos en perspectiva:

    • Realizarme y crecer como persona, a través del valor del trabajo.
    • Relacionarme con los demás desde una actitud de ayuda (al principio claramente paternalista, con los años más horizontal)
    • Desarrollar un cometido en la sociedad a través de la pertenencia al sistema público y del trabajo por la calidad de la asistencia prestada.
    • Trabajar en equipo con otros profesionales, procurando compartir objetivos y humanizar lo más posible la atención sanitaria.
    • Estar abierta y aprovechar los momentos en que he podido formarme en campos más específicos de mi profesión, para aplicar lo aprendido dándole una perspectiva distinta al trabajo cotidiano (aspectos relacionados con la comunicación, que me han ayudado a detectar actitudes manipuladoras que no son sanadoras para nadie; aspectos éticos que me han hecho ser consciente de que puede haber asimetría de conocimientos con los pacientes, pero nunca asimetría moral; aspectos del cuidado: cuidar es también curar, y el acompañamiento es también una gran herramienta sanadora para el que cuida).

    Una vez tomada la decisión de jubilarme, en continuo diálogo con la familia, vino la etapa de intentar ir soltando tantas cosas materiales, tantas rutinas, tantas emociones, tantas dependencias…y empezar a despedirme de todo ello y de la gente. Me ayudaron algunas lecturas, las oraciones de cada día, pero fue una etapa muy dura.

    Tras esta reflexión, llegó el momento de los argumentos. Tenía que explicarme a mí misma, a mis compañeros y a mis pacientes (sobre todo a ellos) lo que había decidido. Tenía que dejar claro que no se trataba de una huida (no estaba quemada), de abandonar el barco en tiempos de tempestad (un momento de cambios).

    Porque hasta el último día de mi trabajo, me levantaba con ganas, rezaba en el camino teniendo presentes nombres y rostros concretos, encontraba motivos para dar gracias, a pesar del cansancio y aturdimiento que me iba invadiendo a lo largo de la jornada.

    Las circunstancias familiares pesaban mucho en la decisión, pero también la percepción de unas capacidades más limitadas para hacer bien mi trabajo bajo presión. Y de nuevo, los “para qués”:

    • Para vivir sin tanta presión y poder estar en disposición de hacer mejor las cosas que creo que haría bien: escuchar, pacificar, acompañar…
    • Para vivir y relacionarme desde la gratuidad y desde la necesidad de devolver algo de lo mucho que he recibido, sin cálculos ni medidas.
    • Para ir desprendiéndome y viviendo con más sencillez, menos necesidades materiales, más austeridad…ir preparando la llegada de la limitación, la dependencia y la partida.
    • Para estar presente en los lugares y acontecimientos a los que me sienta llamada para el testimonio.
    • Para profundizar en la espiritualidad a través de ratos de meditación y oración cotidianos.

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-prejubilacion-2016-cY por fin, vino la fase de las acciones. Primero para despedirme: ir vaciando la consulta de lo personal y lo innecesario, llevando las cosas a la asociación El Rastrell. Ir comunicando a los pacientes la noticia (con respuestas generosas por su parte, sin reproches…), escribirles una carta explicando las razones, pidiendo perdón por mis errores y dando gracias por lo mucho que he recibido de ellos. También les contaba que me proponía seguir activa dentro del campo de los Paliativos y la Bioética, en el mismo departamento de Salud si es posible. En mi último día de trabajo, nos reunimos todos en torno a un sencillo almuerzo que encargamos a la asociación Novaterra.

    Ahora estoy en la fase siguiente: ver cómo concreto mi compromiso en esta nueva etapa de mi vida.

    Recién jubilada, participé dos ratitos como voluntaria sanitaria en el encuentro europeo de jóvenes de Taizé. Eso me ayudó mucho a visualizarme en el servicio desde la profesión. Voy a seguir colegiada, y como médica intentaré enfocar el compromiso.

    A continuación transcribo la Acción de Gracias que hicimos en la misa del retiro de Navidad de Graduats.

    Jn 1,1-18

    En el momento de la acción de Gracias, quisiera compartir con mi comunidad el peso de la responsabilidad de una decisión que parece solo mía. La revisión de vida me ayuda a leer esta situación desde la fe, y eso me descoloca. Pienso en mi vida profesional pasada, vivo con desazón la presente, y con ilusión e incertidumbre, el futuro.
    A la luz del evangelio, tomo perspectiva y entiendo que Dios me quiere explicar su proyecto, que su Palabra tiene algo que decir a esta vida que desde mi libertad voy tejiendo. Es una llamada a acercarme a “la vida entrañable de Jesús” para conmoverme con “la bondad el amor y la verdad que encierra su vida”. Es una invitación a “hacerme presente a mí mismo con verdad y sinceridad, hasta el fondo, desde dentro”. A experimentar a “Dios realmente presente en lo más íntimo de mi ser”.
    No puedo dejar de vivir esta situación como una de esas “experiencias intensas de comunicación, de amor humano, de dolor purificador, de belleza o de verdad que mejor nos abren a la experiencia de Dios”. Y me sobrecoge leer que “el que cree siempre ve algo. Ve la vida envuelta en gracia y en verdad. Tiene en sus ojos una luz para descubrir, en el fondo de la existencia, la verdad y la gracia de ese Dios que lo llena todo”
    Y pienso en qué tengo que desaprender en este momento concreto en que me encuentro, desde qué otra hondura puedo mirar las cosas.
    Y lo primero que surge es ser consciente de que “vivir es ya, desde su origen, recibir” y que “la única manera de vivir sensatamente es acoger de manera responsable lo que se me da”.
    Por eso reviso esa tendencia tan arraigada en este mundo que me rodea, de vivir constantemente exigiendo, quejándose, auto-centrándose. Organizando todo en función de mí misma. Viendo solo en la vida las pequeñas preocupaciones que llevamos en el corazón. No quisiera seguir por ese camino ni acabar así. Desearía reconocer y agradecer lo recibido, “dilatar el corazón”, acoger el regalo de la gracia.
    Y permanezco en mi comunidad, para compartir ese regalo: la semilla, el grano de mostaza, la levadura que desde dentro va actuando. Acercarnos juntos “de manera concreta y vital a los evangelios, dejarnos animar por el Espíritu, entrar en relación con el Padre, para disfrutar cada vez más de la bondad insondable de Dios y así ir purificando nuestra fe”
    Por eso, quisiera, primero, vivir y expresar la gratitud mientras voy despidiéndome, soltando, dejando, cerrando. Y luego discernir la manera concreta en que habré de “dejarme activar lo mejor que haya en mi ser” y ofrecerlo el resto de mi vida, sin perder la perspectiva de la vulnerabilidad, los límites.
    “Señor, que aprendamos a vivir con Jesús una vida tan humana, tan verdadera, tan hasta el fondo, que a pesar de nuestros errores y mediocridad, nos pueda llevar hasta Dios”

    (Citas JA Pagola. El Camino abierto por Jesús)

  • La frustración en el ejercicio profesional. Retiro para profesionales

    La frustración en el ejercicio profesional. Retiro para profesionales

    La Red Ignaciana celebra los próximos 12 y 13 de febrero un retiro espiritual destinado a profesionales en activo a los que se
    propone ofrecer un espacio en el que mirar a la luz del Evangelio lo que hacen y lo que les pasa en sus trabajos profesionales (o en desempleo). Será en Galapagar, Madrid.

    El Retiro está pensado para profundizar en la experiencia de la frustración que surge en nuestro trabajo. Para buscar aquellas claves que nos permitan afrontar las frustraciones que nos salen al paso en la vida profesional de tal manera que podamos aprender de ellas.

    Más información: http://retiroprofesionales.blogspot.com.es/

  • «Espiritualidad para el ejercicio profesional en el s. XXI» – ponencia de Darío Molla Llacer

    «Espiritualidad para el ejercicio profesional en el s. XXI» – ponencia de Darío Molla Llacer

    18/11/2015. Bilbao. Ponencia de Darío Molla LLacer que trata sobre leer en creyente nuestro contexto social y profesional. Cuando hablamos de espiritualidad en el ejercicio profesional, ¿qué queremos decir? ¿Qué nos aporta el desarrollar una mirada contemplativa en nuestro contexto profesional?

    El encuentro fue organizado por la Pastoral de Profesionales y Universitaria de la delegación de Evangelización y Catequesis de la Dióceis de Bilbao.

  • Evangelizar en tiempos de increencia

    Evangelizar en tiempos de increencia

    2015. Carta Pastoral de los Obispos de Pamplona y Tudela, Bilbao, San Sebastián y Vitoria. Pascua de Resurreción, de 1994.

    Material de formación para la etapa del ver del curso 2015-2016 de Profesionales Cristianos – PX.

    Evangelizar en tiempos de increencia

  • Padre, estoy cansado

    Padre, estoy cansado

    Padre, estoy cansado. Las jornadas en el trabajo son intensas. Llevo casi 25 años. Me gusta lo que hago. Muchísimo. Pero siento que hay un cansancio, también de vocación. Me estoy preparando para hacer un giro. Llevo así desde 2009. Estoy combinando lo laboral con los estudios. Hice un grado, un máster, ahora estoy cursando un título de experto. Te pido ayuda. Y siento que todo esto lo vivo desde el control, mi control. En el trabajo, además, hay tanta autoexigencia. Todos mis compañeros y yo, confirmo, que trabajamos más por nuestro nombre, nuestro prestigio. Más, que por nuestro servicio, nuestro objetivo hacia aquel que nos dirigimos. Y he, hemos, entrado en esa dinámica desde hace tanto tiempo…

    ¿Qué me pasa, Padre? Doy gracias, te doy gracias porque hago lo que me gusta, en lo que he soñado tanto tiempo… Pero… los días se hacen largos, las ganas por enganchar a las tareas se desvanecen…

    ¿Qué vienes a decirme hoy?


     

    Del santo Evangelio según san Mateo 5, 1-12
    Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.


     2015-11-09-Oracion-desde-la-vida-Profesionales-Cristianos-PX-ZaragozaQué hermosa lectura. Siempre me habían hablado de ella como el programa, el ideario, el argumentario, el criterio de ser y hacer de Jesús de Nazaret.

    Sigo leyendo reflexiones que se han publicado a raíz de esta lectura. Ésta es de feadulta.com y la escribe Fray Marcos:

    Esta fiesta puede tener para nosotros un profundo sentido religioso, si la entendemos como invitación a la unidad de todos los seres en Dios. No recordamos a cada uno de los seres humanos como individuos. Al decir todos, celebramos la Santidad (Dios), que se da en cada uno de nosotros. No se trata de distinguir mejores y peores, sino de tomar conciencia de lo que hay de Dios en todos y dar gracias por ello. El hombre perfecto no solo no existe, sino que no puede existir. Decir ‘ser humano’ lleva en sí la limitación y por tanto la imperfección en todos los órdenes. Dios no necesita eliminar la imperfección en nosotros.

    Vamos a examinar primero algunas frases del evangelio que nos ayuden: Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto. De acuerdo, ¿pero cómo es perfecto Dios? Cuando Dios dice: “sed santos porque yo vuestro dios soy santo”, no hace alusión alguna a la condición moral. La perfección de Dios no se debe a sus cualidades. Dios es todo esencia, no hay nada que pueda tener o no tener. Cada uno de nosotros es perfecto en nuestro verdadero ser, en lo que hay de Dios en nosotros. No estamos hablando de nuestras cualidades sino de lo que Dios es en nosotros. Se trata del tesoro que llevamos en vasijas de barro, como decía Pablo.

    (…)

    ¿Qué sentido tiene hablar de “comunión de los santos”? Si pensamos que se trata de unas gracias que ellos han ‘merecido’ y que nos ceden a nosotros que andamos escasos o carentes de ellas, estamos ridiculizando a Dios y a cada ser humano. Los dones de Dios ni se pueden cuantificar ni se almacenan. Todo lo que nos viene de Dios es siempre gratuito y por lo tanto, nunca se puede merecer. Ahora bien, si tomamos conciencia de que en Dios todos somos uno, comprenderemos que lo que cada uno puede vivir de Dios, de alguna manera, lo viven todos y beneficia a todos.

    Por la misma razón tenemos que tener mucho cuidado con la expresión “intercesores”, aplicada a los santos. Si lo entendemos pensando en un Dios que solo atiende las peticiones de sus amigos o de aquellos que son “recomendados”, una vez más, estamos ridiculizando a Dios. En (Jn 16,26-27) dice Jesús: “no será necesario que yo interceda ante el Padre por vosotros, porque el Padre mismo os ama”. Lo hemos dicho hasta la saciedad, Dios no nos ama porque somos buenos, sino porque Él es el amor y está en cada uno de nosotros.

    Oracion-desde-la-vida-Profesionales-Cristianos-PX-Zaragoza-luzClaro que se puede entender la intercesión de una manera aceptable. Si descubrimos que esas personas que han tomando conciencia de su verdadero ser, son capaces de hacer presente a Dios en todo lo que hacen, pueden facilitarnos ese mismo descubrimiento, y por lo tanto, el acercamiento a Dios. Descubrir que ellos confiaron en Dios a pesar de sus defectos, nos tiene que animar a confiar más nosotros mismos. Y no sólo valdría para los que convivieron con ellos, sino para todos los que después de haber muerto, tuvieran noticia de su “vida y milagros”. Allanarían el camino para que creciera el número de los conscientes.

    (…)

    Las bienaventuranzas quieren decir que es preferible ser pobre, que ser rico opresor; es preferible llorar que hacer llorar al otro. Es preferible pasar hambre a ser la causa de que otros mueran de hambre porque les hemos negado el sustento. Dichosos, no por ser pobres, sino por no ser egoístas. Dichosos, no por ser oprimidos, sino por no oprimir. La clave sería: Las riquezas no son el valor supremo. El valor supremo es el hombre. Hay que elegir el reino del poder o el Reino de Dios. Si elegimos el ámbito del dinero, habrá injusticia e inhumanidad. Si estamos en el ámbito de lo divino, habrá amor y humanidad.

    Si la pobreza es buena, por qué la evitamos. Si es mala, cómo podemos aconsejarla. Ahí tenemos la contradicción, al intentar explicar las bienaventuranzas. Pero por paradójico que pueda parecer, la exaltación de la pobreza que hace Jesús, tiene como objetivo el que deje de haber pobres. El enemigo número uno del Reino de Dios es la ambición, el afán de poder, la necesidad de oprimir al otro. Recordad las palabras de Jesús: “no podéis servir a Dios y al dinero”. La praxis de Jesús es su vida diaria, es el único camino para entender las bienaventuranzas. El Reino de Dios es el ámbito del amor, pero para llegar a ese nivel, hay que ir más allá de la justicia. Mientras no haya justicia, el amor es falso. Ya decía Plotino: “Hablar de Dios sin una verdadera virtud es pura palabrería”

     Señor, tras lo leído, contemplado: Padre, ayúdame a vivir el día a día desde el trabajo desde el otro. Si me centro en mí, si me miro permanentemente desde mis intereses, mis ambiciones, mi imagen, mi yo, me descentro, crece la ansiedad, nace un cansancio que va más allá del cansancio. Sí, es el servicio al otro el que me da sentido. Es evidente que “las riquezas no son el valor supremo. El valor supremo es el hombre”.

    Ayúdame a entender que estoy llamado a “hacer presente a Dios en todo lo que hago”. Y ayúdame más a confiar en ti estos pasos, en este giro que estoy viviendo: que sea lo que pueda ser. Sé que tú puedes ayudarme a vivirlo mejor, pase lo que pase. Sé que tú puedes ayudarme a vivirlo desde ti. Confiar en Ti, a pesar de mis defectos, me anima a confiar más en mí mismo.

    Zaragoza. 9 de noviembre de 2015