Etiqueta: Palencia

  • Crisis y fraternidad

    Crisis y fraternidad

    Todo el mundo –menos algún político interesadamente despistado- sabe que estamos en crisis, aunque ésta no afecta a todos por igual. Nosotros somos, aparentemente, parte de los privilegiados de la sociedad. Los señores arquitectos –digo bien porque antes apenas había mujeres en el gremio- parece que formamos parte de esa minoría elitista que obtienen muchos ingresos trabajando poco; engreídos y para rematarlo con espíritu de artistas. Es una fama, –mala fama- merecida, sin duda. ¡Que distante la percepción que socialmente aún se tiene de nosotros, de la realidad actual de la mayoría de los 50.000 arquitectos que intentamos trabajar en España!

    Para mí, en lo profesional esta no está siendo una buena temporada.

    Es más, puedo decir tranquilamente y sin dudar, que está siendo la peor temporada desde que hace más de 16 años constituí junto con mis socios (inicialmente dos, ahora solo uno) la que es nuestra empresa, nuestro “estudio” como solemos llamarlo los arquitectos. Ni cuando empezamos teníamos tan poco trabajo, y sobre todo ganábamos tan poco. Lo de crear una “empresa” fue entonces la manera de dar forma jurídica a una relación profesional entre compañeros con similares inquietudes que de otra manera era difícil de llevar a cabo. En nuestro caso hacer una “sociedad mercantil”, -por feo que suene-, desde el principio ha sido una forma de poder canalizar nuestro quehacer profesional, trabajando en equipo. Entendemos, en este sentido, que ser empresario supone básicamente un gran compromiso con las personas con las que trabajas, y de la empresa hacia el conjunto de la sociedad, en la parte que compete a cada profesión. En nuestro caso transformar el entorno físico para hacerlo más habitable y seguro, de forma que facilite la convivencia y el desarrollo de las personas.

    Experiencia profesional-px-profesionales-cristianos-crisis-2016En estos 16 años de trabajo hemos tenido de todo, experiencia positivas y negativas: demandas judiciales injustas y complejas –final y felizmente resueltas sin problema alguno- temporadas de mucho trabajo, de poco, impagos de clientes, alegrías por ganar concursos, decepciones por perderlos, adjudicaciones proyectos, inauguraciones de obras de las que nos sentimos orgullosos, clientes satisfechos, sinsabores por problemas en las obras,… . Hemos tenido que trabajar mucho, que buscarnos el trabajo cada día, que estudiar mucho, que conciliar nuestro trabajo con el cuidado de nuestras familias,… Nada, al fin y al cabo, que no esté en el guión de cualquier profesional medianamente responsable.

    En esta última temporada, que se alarga ya por más de dos años, los obstáculos han sido ya casi insalvables, hasta el punto que a final del año pasado decidimos cerrar nuestro estudio de arquitectura. Situación a la que nos veíamos avocados tras consumir todos los recursos económicos propios de la empresa y los personales de los socios. No daba para más y no queríamos dejar de pagar a nadie que hubiera trabajado con nosotros o nos hubiese prestado un servicio.

    Finalmente no cerramos, un contrato con una institución que nos promete continuidad en el tiempo, nos permitió replantear la situación “in extremis”. Actualmente nos mantenemos, con grandes dificultades económicas, a pesar de trabajar más de 10 horas diarias. En lo económico nuestro trabajo como arquitectos en estos tiempos de crisis se ha devaluado tremendamente. Las estadísticas oficiales indican que el visado de proyectos y direcciones de obra en los colegios profesionales –indicador inequívoco del trabajo desarrollado en el sector-  ha sido en 2014 únicamente un 10% del volumen existente antes de la crisis, en 2006. Cierto es que 2006 presentaba una cifras excesivas –fruto de la famosa de la burbuja inmobiliaria- pero ¿Qué sector puede soportar un desplome de un 90% su volumen de negocio?

    Es un auténtico disparate. Los jóvenes recién titulados están ahora a muchos kilómetros de nuestras fronteras, los que llevaban años e hicieron caja en los buenos tiempos se han jubilado, y los que quedamos en por aquí “matamos” por conseguir un cliente a cualquier precio.

    La mayor parte de la estructura profesional anterior, compuesta principalmente por pequeños estudios de uno, dos o tres profesionales se ha desmantelado. Han sobrevivido los muy grandes o los muy pequeños. Los primeros por tener tamaño y capacidad técnica y económica para trabajar desde España en el extranjero, siendo ellos los que están empleando a muchos profesionales en el exterior (Chile, Panamá, Emiratos Árabes, China…) Los segundos ya no tienen despacho abierto, son arquitectos que ahora trabajan en casa, solos, sin equipo,  ahorrándose los gastos fijos de estudio (alquiler, teléfono, calefacción, etc.), y los salarios de  trabajadores, rebajando el precio de los servicios que prestan por debajo de su coste de producción real.

    Las oficinas de proyectos de nuestro tamaño y estructura: dos socios arquitectos, y un trabajador, prácticamente ha desaparecido. Antes de todo esto, en nuestro entorno próximo nosotros éramos un estudio pequeño, dedicado a todo aquello que casi nadie quería por poco rentable económicamente: restauración, rehabilitación, obra pública -educativa o de protección oficial- y otras cosas entonces “raras” como la sostenibilidad en la edificación. Hoy, en una ciudad pequeña como la nuestra, somos casi los únicos con tres personas y oficina abierta público –de milagro-. La rehabilitación o la supuesta sostenibilidad se han convertido en meras marcas -tabla de salvación- que lo impregnan todo aun cuando se hagan sin fundamento (como diría Arguiñano).

    Mantener nuestra estructura, nuestra empresa, entendemos que no es una apuesta sin sentido. Tras años de trayectoria creemos que el trabajo en equipo de pequeño tamaño, cercano a los clientes, es la fórmula que permite conciliar los cada vez más complejos aspectos técnicos y normativos con la proximidad a los problemas reales de las personas para las que trabajamos. Es también una inversión social que no debería de perderse ni en el nuestro, ni en ningún caso: dinámicas de trabajo y años de experiencia profesional acumulada que se desvanecen probablemente en el momento que nuestra sociedad más lo necesita.

    ¿Dónde está la experiencia de fraternidad en este maremágnum que os he narrado?

    En esta temporada hemos intentado todo: búsqueda de clientes públicos y privados, propuestas a instituciones y organismos, concursos y más concursos,… Hemos trabajado muchísimas horas, con mucho esfuerzo de producción y creatividad, para casi nada. Socios y trabajador hemos puesto lo que estaba a nuestro alcance: ganas, tiempo y dinero. Hemos compartido esta experiencia realmente dura, que lo ha sido menos precisamente por compartirla. No es habitual en estos tiempos emplear la palabra “fraternidad”. Parece reservada a algunas comunidades y ámbitos muy reducidos, generalmente apartados de la vida convencional que podemos llevar cualquiera de nosotros.

    Experiencia profesional-px-profesionales-cristianos-crisis-2016En el estudio estamos juntos en esto. Compartimos criterios, nos apoyamos, reflexionamos, maduramos las ideas y buscamos caminos para encauzarlas. Lejos de tener tensiones internas vivimos estos momentos desde la dificultad económica (suplida con el hecho de que en nuestras familias entra un sueldo mensual estable), haciendo equipo e intentando ser fieles a nuestros planteamientos iniciales.

    Mis compañeros no son creyentes, lo que en absoluto dificulta una visión compartida de la situación y la formulación los planteamientos conjuntos pensando en el interés común (al menos así intentamos hacerlo). Aunque con ellos no lea el Evangelio desde el comienzo hemos intentado regirnos por planteamientos como el de la parábola que se cita en Mt 8,24: “El hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.“  Es uno de los textos más “arquitectónicos” del Nuevo Testamento y me gusta citarlo siempre que tengo ocasión. Una buena base, una buena cimentación, -fundamentos- como los llamaban los romanos, son promesa de futuro incluso en los peores momentos y situaciones.

    No llegamos, como creo que en general tampoco llegamos en nuestras comunidades cristianas, a los planteamientos de vida en común que reflejan los hechos de los apóstoles: “estaban juntos y tenían todo en común, vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo” (Hch 3, 44-46). Aunque no alcanzar esa meta no debe impedir que siga siendo cada día el horizonte hacia el que dirigirnos.

  • El abrazo

    El abrazo

    • ¡Eres un cielo! –dijo la madre de Ben cuando se fueron a pasear por el campo al atardecer-. ¡Eres tan dulce! ¡No hay otro como tú en el mundo entero! –le dijo su madre.
    • ¿De verdad no hay nadie como yo? –preguntó Ben
    • Claro que no –dijo la madre-, ¡tú eres único! Siguieron caminando despacio.
    • Pero, ¿por qué no hay otro como yo en el mundo entero?
    • Porque cada uno es único y especial.
    • ¡Yo no quiero que haya sólo uno como yo en el mundo entero! –dijo Ben.
    • ¿Por qué no? Es maravilloso que seas único y especial! -dijo la madre.
    • Pero, así estoy solo –dijo Ben-. ¡Quiero que haya alguien más como yo! ¿Es que tampoco hay nadie como tú en el mundo entero?
    • Eso no –dijo la madre.
    • Entonces, ¿también tú estás sola?
    • En absoluto, te tengo a ti y a papá.
    • Pero no tienes a nadie exactamente como tú.
    • Eso no –dijo la madre.
    • ¿Es que sola no te encuentras sola?
    • Estoy un poco sola y un poco con todos… y me resulta agradable estar un poco así y un poco así.
    • Entonces, ¿de cada uno hay solo uno en el mundo?
    • Todos estamos un poco solos, pero también juntos. Estamos solos y juntos a la vez.

    “El abrazo”. David Grossman y Michal Rovner

     

    Oracion-Profesionales-Cristianos-relacion-con-jesus-20151224Al iniciar el curso, en los grupos planificamos y nos llega el momento de pensar y exponer el plan de vida. Ante el papel el reto de explicar a los compañeros del grupo de revisión de vida, al fin de al cabo, lo que tú eres.

    Momento privilegiado de pararse, de ver donde estas nuestras ilusiones, nuestros proyectos… pero también nuestros miedos y dolores. Es uno de los momentos donde somos auténticos. Es momento de soledad y de ver lo que la vida y el Padre nos alientan a afrontar.

    Señor, te pido que me des luz para vislumbrar por dónde van mis pasos en los diferentes ámbitos de mi vida. Te pido sabiduría en mi labor profesional, que sea instrumento y vehículo para que padres, profesores y niños tengan una vida más plena. Te pido paciencia y aceptación de aquellos aspectos personales que me cuesta asumir”. Te pido que des generosidad para estar a la escucha de todos los que me rodean”.


     

    Marcos 10, 45-52:

    Al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: “Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí”. Muchos le regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: “Hijo de David, ten compasión de mí”. Jesús se detuvo y dijo: “¿Qué quieres que haga por ti?”. El ciego le contestó: “Maestro, que vea”. Jesús le dijo: “anda, tu fe te ha curado”. Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.


    Todos estamos en camino y a veces sentimos la tentación de parar, de sentarnos: “que otros anden”, ”yo me quedo aquí…”. Por otro lado, en ese camino nos encontramos con diferentes personas y situaciones que nos pueden decir algo o que nos llaman a algo.

    Señor, gracias por aquellas personas y situaciones que nos movilizan, que nos acompañan, que sacan de nosotros aspectos que no hubiéramos descubierto. Hazme sensible ante las personas que me encuentro en el camino para ofrecer los dones que puedo ofrecer a los demás.

    Ana, Profesionales Cristianos – PX Palencia

  • Navidad en Palencia

    Navidad en Palencia

    21/12/2015. Palencia. Profesionales Cristianos de Palencia celebró la Navidad junto con otros movimientos de Acción Católica. Fue en forma de un retiro  que acompañó Carlos Chana, consiliario nacional de la Juventud Estudiante Católica – JEC, y miembro de Profesionales Cristianos – PX.

    El retiro estuvo centrado en la misericordia, ofreciendo varias opciones y vías posibles. Se posibilitaron momentos para el trabajo personal, para el Estudio de Evangelio, así como para una revisión personal del papel de la misercordia. Por otro lado, se estuvo trabajando la reflexión que nos ofrece el Papa Francisco sobre esta cuestión central para la Iglesia hoy. Todas estas propuestas fueron intensamente disfrutadas, en un ambiente famliar, de confianza, celebración y esperanza.

    El retiro concluyó con una celebración muy participativa y sentida por todas  las  personas de los Movimientos de Acción Católica en Palencia, tanto por la Hermandad Obrera de Acción Católica – HOAC, Acción Católica General – ACG, y Profesionales Cristianos – PX, y finalizó con un pequeño aperitivo.

  • Asamblea Diocesana de Profesionales Cristianos de la Diócesis de Palencia

    Asamblea Diocesana de Profesionales Cristianos de la Diócesis de Palencia

    El pasado  7 de noviembre tuvo lugar la Asamblea Diocesana de Profesionales Cristianos en la Diócesis de Palencia.

    Asistieron miembros de los diferentes grupos, en lo que supone el pistoletazo oficial para el curso que se desarrollará en la Diócesis.

    Palencia. 11/NOV/2015. La Asamblea daba comienzo con una oración animada por el Consiliario Diocesano de PX, Pepe Rabanal. A continuación, se hizo el relato del comienzo de curso en los cuatro grupos que conforman Profesionales Cristianos en la Diócesis de Palencia, repasando la organización, y la situación inicial de los grupos (con una nueva incorporación y con la valoración de personas con dificultades para seguir la dinámica de los Grupos de Revisión de Vida).

    Seguidamente, se compartió el trabajo de las reuniones del próximo trimestre, partiendo de lo acordado en la pasada Comisión General a nivel estatal.  Se tomó el acuerdo de desarrollar el Cuestionario del Ver en los planes de vida, y  trabajar los documentos de formación, particularmente la ponencia de Galo Bilbao, y la Evangelii Gaudium,  así como el  documento de los Obispos Vascos (1995).

    Se compartió la situación de los espacios comunitarios, decidiendo la celebración el próximo día 12 de diciembre de un espacio de oración y retiro compartido con el resto de los movimientos de Acción Católica.

    La Asamblea finalizí con una comida compartida, celebrando así la alegría del encuentro y la convivencia.

  • Foro en Palencia

    Foro en Palencia

    El próximo 28 de Febrero el Movimiento de Profesionales Cristianos en Palencia organiza un foro con título: «El resurgir de la espiritualidad y la especificidad cristiana». Se trata de una charla con Enrique Martínez Lozano, psicoterapeuta, sociólogo y teólogo. Será a las 21:30 en el Salón de Actos de la UNED.