Etiqueta: Vocación

  • Informe de la etapa del Ver: «Profesionales ante la desigualdad»

    Informe de la etapa del Ver: «Profesionales ante la desigualdad»

    16/MAY72017. El documento recoge las aportaciones de las Diócesis en torno al trabajo llevado a cabo durante todo el curso, con el marco de fondo de la desigualdad y las profesiones, que se encuadra en el primer año del trienio decidido en la Comisión de principios de curso.

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  • Con la confianza puesta en Ti

    Con la confianza puesta en Ti

    Parece que por fin se ha cumplido un deseo que guardaba desde hace varios años…

    Soy una chica joven, y desde que acabé mi carrera como maestra de educación especial opté por no seguir el camino de las oposiciones: un camino duro pero que, como todos dicen, te acaba llevando a una estabilidad y un trabajo de por vida. Esa idea, por muy tentadora que resultara no me convencía. Yo quería vivir mi vocación al máximo, aprender, tocar la discapacidad, dejarme enamorar por estos niños y jóvenes que tanto te enseñan. Y así, comencé mi camino por distintas asociaciones de Badajoz que trabajaban con personas en riesgo de exclusión social y años después, con mis pequeños de Habilitación Funcional y Atención Temprana.

    Como terapeuta, he crecido enormemente.

    Cada una de mis etapas laborales en los distintos sitios me ha aportado un grado más de experiencia, cariño y el buen hacer del trabajo en equipo no solo mirando por aportar, sino por enriquecerme enormemente de todo lo que cada uno de mis compañeros me han regalado estos años.

    Mi recorrido profesional siempre ha sido agridulce: a la vez que me sentía afortunada por todo lo que recibía y aprendía de mis niños y todo lo que avanzaban a mi lado, por otro lado me sentía frustrada y enfadada con un sistema, una estructura que no beneficia a las asociaciones. Por unas condiciones de trabajo que, a medida que pasaban los años, las veía incompatibles con la vida familiar. Qué triste que lo bonito de la profesión se nublara por las “condiciones laborales”. Y por desgracia veía que eso pasa en tantos sitios…

    Esta experiencia te hace sentir poco valorado y notas que el tanto tú, como el equipo que está contigo codo con codo, por una labor tan importante y hermosa, se merece más.

    Pasé épocas muy agobiada y poco esperanzada. Y le pedía al Padre incesantemente que me abriera otra puerta, que mejorara mi vida: “Padre, necesito un cambio. Un trabajo mejor. No sentirme así…”. Parece que esa oportunidad nunca llegaba.

     padre-confio-en-ti-experiencias-profesionales-profesionales-cristianos-2017-confianza

    El año pasado, en uno de estos momentos de crisis, asistí a un encuentro de profesionales cristianos sobre la fraternidad en el mundo laboral. Asistí con ganas, pero sin muchas expectativas. Y sin embargo, el Padre me habló. En medio de mis angustias, encontré el testimonio de una chica en paro que me interpeló. Me ayudo a relativizar, a ver el trabajo como una parcela más de mi vida. Me ayudó a no sentir angustia por el futuro, sino ser valiente y enfrentar el presente.

    En ese momento, entendí el mensaje que Él me quería transmitir: acogía mi oración, pero me pedía que aprendiera a valorar el momento que vivía. A confiar en que Él me escucha. A disfrutar del proceso, esperando con paz lo bueno que queda por llegar.

    Y es que así fue. Cuando más tranquila estaba, otra puerta se abrió.

    Llevo meses trabajando como maestra de apoyo en un colegio. El cambio fue difícil, duro. Pero le doy gracias a Dios por todo lo bueno del camino. Sigo dando pasos, sigo creciendo y creyendo que el Padre me pondrá allí donde se me necesita para, con cariño y desde la vocación, enseñar y aprender cada día.

     

    Marta Gallego

    Profesionales Cristianos. Badajoz.

  • Recreando mi baja laboral: la profesión en lo hondo

    Recreando mi baja laboral: la profesión en lo hondo

    Soy Ana, del grupo de profesionales de Palencia. Soy Trabajadora Social y trabajo en un Equipo Educativo y Psicopedagógico en diferentes colegios de Infantil y Primaria, en los que desarrollo mi profesión.

    Cuando me propusieron realizar la monografía como lectura creyente desde la profesión, dije que yo estaba de baja, ¿cómo iba a hablar ahora de la profesión? Por una mala pisada al final de las vacaciones estoy de baja recuperando mi tobillo. Ocurrió en un momento en el que iba a iniciar una nueva etapa profesional y personal  que me hacía mucha ilusión, me trasladaba a Burgos a un nuevo destino.

    Y sin embargo, realmente puede que este periodo acabe siendo muy fructífero a nivel profesional. Explicó el porqué.

     

    FAMILIA y DEPENDENCIA

    Juan 8,1-11 La mujer adúltera

    Jesús se fue al monte de los Olivos. Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?.Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?Ella dijo: “Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”

    experiencia-profesion-px-palencia-2017-repensar-hondura-eticaViviendo desde hace años independiente, mis padres saltaron a primera escena. Su ayuda ha sido excelente: paciencia, comprensión, sin juzgar, atención, apoyo logístico…el amor incondicional. Pero la convivencia no siempre es fácil y en especial mi padre está viviendo esta etapa de su vida de forma más dificultosa: desde la energía, iniciativa y actitud resolutiva que recuerdo de él, aparece una persona dubitativa, repetitiva,..

    Mi padre, desde su debilidad me ha hecho ver cuán teóricas son todavía determinadas actitudes que se presuponen en mí por mi profesión: la escucha, la aceptación, la paciencia. Y por tanto él me ha permitido día a día poner plasmar de verdad estas actitudes.

    Me reconozco pecadora al criticar actitudes inhumanas de falta de paciencia, escucha y respeto en otros,  y yo no ver mis propios pecados en este aspecto.

    En nuestra profesión (y en todas) lo personal y profesional no va tan separado, ¿cómo puedo promover estas actitudes en las familias y personas en dificultad, si yo no las vivo realmente?

    Una actriz y dramaturga palentina, Mercedes Herrero, es la creadora e intérprete de la obra “Acunar el viejo árbol”, cuidar a quienes nos cuidaron. Y según sus palabras navega   reflexiones como: “¿Estamos dispuestos a parar, a nombrar, a tener en cuenta lo no productivo, lo pequeño, lo invisible…? ¿Cómo quiero cuidar?” (Laura Fraile. Último Cero)

     

    FORMACIÓN

    Mateo 24, 10-13

    Muchos se escandalizarán, se traicionarán, y odiarán unos a otros. Surgirán muchos falsos profetas y engañarán a muchos .El exceso de la maldad enfriará la caridad de mucha gente, pero el que persevere hasta el fin se salvará.

    Como profesionales va en el contrato la formación y el reciclaje constante. Por supuesto hay épocas en que esto puede ser más o menos intenso.

    Estoy aprovechando este periodo para leer a aquellos y aquellas que me pueden dar luz para que mi intervención sea mejor.

    Como os pasará a los que trabajáis en el mundo de la acción social y la educación, a veces reproducimos modelos de intervención repetitivos, ineficaces, obsoletos… Y, al menos en mi caso, el deseo de dar una imagen resolutiva ante los directores y profesores de colegios, las prisas,…me hacen caer a veces, en una intervención deshumanizante.

    Sé que la coordinación entre diferentes profesionales y sistemas, y el trabajar de diferente manera es difícil. También experimento que el mundo de la pobreza es complejo, de muchos ángulos… Por ello pido al Señor que ese hecho no me haga tirar la toalla ante la primera dificultad que aparezca una vez que me reincorpore.

    Como profesionales, la lectura y revisión constante es necesaria. La lectura desde cierta distancia de la vorágine del día a día, me ha permitido revisar algunas intervenciones realizadas en mi trayectoria profesional. A veces con dolor, a veces con nuevas ilusiones.

     

    SISTEMA DE SALUD Y DERECHOS HUMANOS

    Marcos 8, 34-36

    Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí y por el evangelio la salvará. ¿De qué le vale ganar el mundo entero si pierde su vida?

    Me urge además un activismo social, más allá de las fronteras de mi trabajo, unirme a iniciativas que ya están en marcha.

    Al mismo tiempo que como profesionales podemos dar una visión más completa de los retos a los que nos enfrentamos, hacer pedagogía en este aspecto, y así frenar análisis rápidos, confusos y superficiales.

  • Hacer del trabajo profesión: hacia una interioridad de la actividad laboral

    Hacer del trabajo profesión: hacia una interioridad de la actividad laboral

    Bajo este título el movimiento Profesionales Cristianos – PX de Zaragoza organiza una nueva Jornada sobre Vida Profesional.

    Tendrá lugar este viernes, 15 de abril, a las 19,30 horas en el Centro Pignatelli, en el paseo de la Constitución número 6. La entrada, hasta completar el aforo, es libre.

    Esta Jornada busca abordar el aspecto interno de las actividades profesionales. El encuentro está dirigido a todos aquellos que en sus profesiones, sean cuales sean, no renuncian a la búsqueda de sentido y de interioridad en el ejercicio de su trabajo.

    El movimiento de Acción Católica de Zaragoza Profesionales Cristianos organiza esta Jornada con la participación de Galo Bilbao, filósofo y doctor en teología. Bilbao es miembro de Profesionales Cristianos en el País Vasco y profesor de ética de la Universidad de Deusto. Sus publicaciones abordan la ética profesional, la educación para la paz y la ética política. La actividad incluye un coloquio con los asistentes.

  • Padre, estoy cansado

    Padre, estoy cansado

    Padre, estoy cansado. Las jornadas en el trabajo son intensas. Llevo casi 25 años. Me gusta lo que hago. Muchísimo. Pero siento que hay un cansancio, también de vocación. Me estoy preparando para hacer un giro. Llevo así desde 2009. Estoy combinando lo laboral con los estudios. Hice un grado, un máster, ahora estoy cursando un título de experto. Te pido ayuda. Y siento que todo esto lo vivo desde el control, mi control. En el trabajo, además, hay tanta autoexigencia. Todos mis compañeros y yo, confirmo, que trabajamos más por nuestro nombre, nuestro prestigio. Más, que por nuestro servicio, nuestro objetivo hacia aquel que nos dirigimos. Y he, hemos, entrado en esa dinámica desde hace tanto tiempo…

    ¿Qué me pasa, Padre? Doy gracias, te doy gracias porque hago lo que me gusta, en lo que he soñado tanto tiempo… Pero… los días se hacen largos, las ganas por enganchar a las tareas se desvanecen…

    ¿Qué vienes a decirme hoy?


     

    Del santo Evangelio según san Mateo 5, 1-12
    Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.


     2015-11-09-Oracion-desde-la-vida-Profesionales-Cristianos-PX-ZaragozaQué hermosa lectura. Siempre me habían hablado de ella como el programa, el ideario, el argumentario, el criterio de ser y hacer de Jesús de Nazaret.

    Sigo leyendo reflexiones que se han publicado a raíz de esta lectura. Ésta es de feadulta.com y la escribe Fray Marcos:

    Esta fiesta puede tener para nosotros un profundo sentido religioso, si la entendemos como invitación a la unidad de todos los seres en Dios. No recordamos a cada uno de los seres humanos como individuos. Al decir todos, celebramos la Santidad (Dios), que se da en cada uno de nosotros. No se trata de distinguir mejores y peores, sino de tomar conciencia de lo que hay de Dios en todos y dar gracias por ello. El hombre perfecto no solo no existe, sino que no puede existir. Decir ‘ser humano’ lleva en sí la limitación y por tanto la imperfección en todos los órdenes. Dios no necesita eliminar la imperfección en nosotros.

    Vamos a examinar primero algunas frases del evangelio que nos ayuden: Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto. De acuerdo, ¿pero cómo es perfecto Dios? Cuando Dios dice: “sed santos porque yo vuestro dios soy santo”, no hace alusión alguna a la condición moral. La perfección de Dios no se debe a sus cualidades. Dios es todo esencia, no hay nada que pueda tener o no tener. Cada uno de nosotros es perfecto en nuestro verdadero ser, en lo que hay de Dios en nosotros. No estamos hablando de nuestras cualidades sino de lo que Dios es en nosotros. Se trata del tesoro que llevamos en vasijas de barro, como decía Pablo.

    (…)

    ¿Qué sentido tiene hablar de “comunión de los santos”? Si pensamos que se trata de unas gracias que ellos han ‘merecido’ y que nos ceden a nosotros que andamos escasos o carentes de ellas, estamos ridiculizando a Dios y a cada ser humano. Los dones de Dios ni se pueden cuantificar ni se almacenan. Todo lo que nos viene de Dios es siempre gratuito y por lo tanto, nunca se puede merecer. Ahora bien, si tomamos conciencia de que en Dios todos somos uno, comprenderemos que lo que cada uno puede vivir de Dios, de alguna manera, lo viven todos y beneficia a todos.

    Por la misma razón tenemos que tener mucho cuidado con la expresión “intercesores”, aplicada a los santos. Si lo entendemos pensando en un Dios que solo atiende las peticiones de sus amigos o de aquellos que son “recomendados”, una vez más, estamos ridiculizando a Dios. En (Jn 16,26-27) dice Jesús: “no será necesario que yo interceda ante el Padre por vosotros, porque el Padre mismo os ama”. Lo hemos dicho hasta la saciedad, Dios no nos ama porque somos buenos, sino porque Él es el amor y está en cada uno de nosotros.

    Oracion-desde-la-vida-Profesionales-Cristianos-PX-Zaragoza-luzClaro que se puede entender la intercesión de una manera aceptable. Si descubrimos que esas personas que han tomando conciencia de su verdadero ser, son capaces de hacer presente a Dios en todo lo que hacen, pueden facilitarnos ese mismo descubrimiento, y por lo tanto, el acercamiento a Dios. Descubrir que ellos confiaron en Dios a pesar de sus defectos, nos tiene que animar a confiar más nosotros mismos. Y no sólo valdría para los que convivieron con ellos, sino para todos los que después de haber muerto, tuvieran noticia de su “vida y milagros”. Allanarían el camino para que creciera el número de los conscientes.

    (…)

    Las bienaventuranzas quieren decir que es preferible ser pobre, que ser rico opresor; es preferible llorar que hacer llorar al otro. Es preferible pasar hambre a ser la causa de que otros mueran de hambre porque les hemos negado el sustento. Dichosos, no por ser pobres, sino por no ser egoístas. Dichosos, no por ser oprimidos, sino por no oprimir. La clave sería: Las riquezas no son el valor supremo. El valor supremo es el hombre. Hay que elegir el reino del poder o el Reino de Dios. Si elegimos el ámbito del dinero, habrá injusticia e inhumanidad. Si estamos en el ámbito de lo divino, habrá amor y humanidad.

    Si la pobreza es buena, por qué la evitamos. Si es mala, cómo podemos aconsejarla. Ahí tenemos la contradicción, al intentar explicar las bienaventuranzas. Pero por paradójico que pueda parecer, la exaltación de la pobreza que hace Jesús, tiene como objetivo el que deje de haber pobres. El enemigo número uno del Reino de Dios es la ambición, el afán de poder, la necesidad de oprimir al otro. Recordad las palabras de Jesús: “no podéis servir a Dios y al dinero”. La praxis de Jesús es su vida diaria, es el único camino para entender las bienaventuranzas. El Reino de Dios es el ámbito del amor, pero para llegar a ese nivel, hay que ir más allá de la justicia. Mientras no haya justicia, el amor es falso. Ya decía Plotino: “Hablar de Dios sin una verdadera virtud es pura palabrería”

     Señor, tras lo leído, contemplado: Padre, ayúdame a vivir el día a día desde el trabajo desde el otro. Si me centro en mí, si me miro permanentemente desde mis intereses, mis ambiciones, mi imagen, mi yo, me descentro, crece la ansiedad, nace un cansancio que va más allá del cansancio. Sí, es el servicio al otro el que me da sentido. Es evidente que “las riquezas no son el valor supremo. El valor supremo es el hombre”.

    Ayúdame a entender que estoy llamado a “hacer presente a Dios en todo lo que hago”. Y ayúdame más a confiar en ti estos pasos, en este giro que estoy viviendo: que sea lo que pueda ser. Sé que tú puedes ayudarme a vivirlo mejor, pase lo que pase. Sé que tú puedes ayudarme a vivirlo desde ti. Confiar en Ti, a pesar de mis defectos, me anima a confiar más en mí mismo.

    Zaragoza. 9 de noviembre de 2015

     

  • La Fraternidad y la Vocación desde el seguimiento a Jesús en el Retiro de PX Extremadura

    La Fraternidad y la Vocación desde el seguimiento a Jesús en el Retiro de PX Extremadura

    16MAR2015. Badajoz. Los movimientos de Acción Católica Especializada Juventud Estudiante Católica (JEC), y Profesionales Cristianos (PX) de Extremadura han compartido lugar de Ejercicios Espirituales en Brovales, reuniendo a más de 30 militantes de la región.

    Juan José Fernández (Badajoz) e Inmaculada Franco (Madrid) han sido las personas responsables del acompañamiento de cada movimiento, centrando el trabajo entorno a la vocación desde el seguimiento y la fraternidad, respectivamente.

    Retiro JEC PX ExtremaduraPor parte de Profesionales Cristianos, los ejercicios los acompañó Inmaculada Franco, miembro de PX en Madrid y periodista de profesión, y con una amplia experiencia eclesial entorno a movimientos de acción católica, y de compromiso social y profesional. A través de herramientas y prácticas de meditación, orientó todo el proceso que procuraba profundizar en la fraternidad como elemento transversal en la vida, singularmente en los espacios de trabajo, lugares de especial importancia en la tarea de evangelización y vivencia de la espiritualidad para este movimiento.

    Con respecto a la JEC, el trabajo lo animó Juan José Fernández, miembro de PX en Badajoz, y médico de profesión. En el grupo, formado por estudiantes de universidad con gran experiencia en este tipo de ejercicios espirituales, trabajaron principalmente la vocación vivida desde el seguimiento de Jesús, como elemento que aglutina la vida de manera integral. De esta forma aterrizaron sus opciones personales de vida, en las diferentes dimensiones, entorno a la persona de Jesús, con clara intención de encarnarse en la realidad trabajando por la justicia y los valores del Reino, principalmente en el mundo del estudio.

    Ambos movimientos compartieron momentos de convivencia y celebración, en un entorno de parada y sosiego, ayudados de personas que han contribuido a pasar un fin de semana de auténtica experiencia de fraternidad.

  • La Palabra de Dios y mi palabra como periodista

    La Palabra de Dios y mi palabra como periodista

    Siempre procuro reflexionar en cristiano sobre los acontecimientos de mi vida, también en el terreno profesional. Pero me doy cuenta de que me resulta más fácil el “orientar” religiosamente mi vida que el descubrir cómo Dios me habla ahí. Me pregunto, desde la fe, qué debo y no debo hacer, y eso tiene un valor muy importante para mí. Pero me resulta difícil precisar cómo hago esa lectura creyente de los acontecimientos, cómo descubro a Dios en mi vida de trabajo. Tal vez sea porque hay un predominio de lo ideológico sobre lo vivencial y una actitud activa (tengo que hacer, debo de…) antes que una actitud contemplativa. En definitiva, tiendo a situarme siempre en primer plano en mi relación con Dios y dejo poco espacio para percibir que Él está ahí y me cambia, Él toma la iniciativa. Aunque me doy un tiempo para ese tú a tú necesario de la oración, no es suficiente.

    Pensando en momentos claves en mi vida profesional, escojo dos recientes:

    1. Un cambio en el puesto de trabajo.

    Tomé la decisión de cambiar al nuevo destino que se me ofrecía por razones profesionales. Aunque significaba abandonar un trabajo más cómodo y una posición más relevante (pasar de directora a subdirectora, de un trabajo tranquilo a uno muy estresado). Creo que percibí que debía olvidar un poco la vanidad, sacrificarla y dejar sitio a otras personas. Y que era importante el formar parte de un proyecto colectivo en el que me tocaba jugar un papel. Me costó tomar la decisión, porque significaba dejar otro proyecto en el que yo había invertido mucho tiempo y esfuerzo, era “mi” proyecto y precisamente cuando empezaba a cuajar, lo abandoné. Pero pasados los primeros momentos, asumí con alegría e ilusión el nuevo trabajo.

    Ante estos hechos, las llamadas he percibido o los aspectos que he descubierto han sido enriquecedores. He vuelto a darme cuenta de lo difícil que es mandar y hacerlo bien; combinar el respeto a la gente con la exigencia, y la exigencia con las buenas maneras. Siento cada día la dificultad de “aguantar” a algunas personas que, sin embargo, son imprescindibles en el proyecto de trabajo y a las que hay que apoyar. Siento también la tentación permanente de criticar y hacer de menos a algunos compañeros: mi mayor grado de experiencia me hace más “sabia” y consciente, pero puede que también menos paciente y transigente. ¿Cómo combinar ambas cosas?

    Siento que hay compañeros sensibles al estímulo, respetuosos y autoexigentes. Y otros vanidosos y fatuos muy por encima de sus capacidades y, sin embargo, reticentes a cualquier crítica.

    Descubro que yo misma soy muy vulnerable a la crítica que no siempre soporto bien. ¿Cómo aceptar, en lo personal, sin que ello menoscabe el ejercicio de responsabilidad que me corresponde, sin perder autoridad? Percibo que debo fortalecer mi capacidad de autocontrol y de serenidad en medio de las tormentas diarias del trabajo. Descubro también que todo mi ejercicio profesional como periodista es una maravilla; una oportunidad de aplicar conocimientos y habilidades adquiridas con la experiencia y los años, pero, además, siempre está en juego algo específicamente humano: siempre está en juego nuestra capacidad de juzgar, de ser gente respetuosa con la verdad, atenta a la opinión de todos. No sé si en todas las profesiones se juega tanto como en la mía; yo lo percibo como una oportunidad de ser cada día más persona. Y a la vez de realizar un ejercicio de responsabilidad pública al “administrar” el derecho a la información veraz e imparcial.

    Soy consciente de que debo de dar unas gracias enormes. Y pido todo lo que me falta, a lo que he hecho referencia antes. Pero necesito “integrar” más todo eso que vivo como un encuentro permanente con Él. Tal vez en los últimos tiempos el signo que voy percibiendo con más claridad es la necesidad de estar atento al “otro” concreto, más que a las ideas generales. Si uno (yo) aciertas en el análisis y los planteamientos pero fallas en la manera de comunicárselo al que tienes al lado, ¿de qué sirve? Con frecuencia, si no se “toca” a la persona, lo demás sobra.

    Creo que ese puede ser una manera de leer que Dios me quiere algo distinta. Dándole menos importancia a la corrección profesional o ideológica que a las personas concretas, porque solo a través de ellas se realizan los cambios. Yo misma debo dejarme cambiar por ellas, solo así mis propuestas serán reales y eficaces.

    2. La muerte de una compañera cercana

    En el otro caso, la muerte de una compañera cercana, con la que había tenido mis diferencias, me hace ver mi incapacidad de sacar a Dios a colación incluso en esos momentos duros que padece una persona con cáncer. Ella era algo anticlerical y lo religioso no formaba parte de nuestros temas compartidos. Yo fui capaz de estar cercana, animándola, visitándola, pero sin ninguna mención a lo religioso, sin un signo en ese sentido. Y lo siento como una traición; yo tenía un tesoro que a ella le hubiera sido precioso y no supe encontrar el modo de compartirlo.

    Tal vez no es un problema de religiosidad; tal vez mi compartir con ella fue superficial, de atención y visitas, pero no llegó a esa profundidad humana en que se comparten cosas decisivas, incluso con pocas palabras.

    Su funeral, sin embargo, fue ocasión de reconciliación con un antiguo jefe que se mostró muy humano y eso fue suficiente para que un grupo de personas le reconociéramos esa valía.

    Ya he dicho que debo poner más de mi parte (disponibilidad, tiempo) para que la experiencia me muestre qué quiere Dios de mí en cada momento y en qué sentido debo cambiar.

    Pero debo mencionar lo que me ayuda mi grupo en la lectura creyente. Es con ellos con los que percibo mejor el significado profundo de lo que hacemos. A todos nos ha cambiado la vida la reflexión en grupo, ha sido como un incentivo fortísimo. Que nos ha llevado a ahondar en el propio camino espiritual de cada uno; y a nuevas iniciativas en el terreno de la presencia pública. Esas iniciativas (convocatoria de Foros, de Jornadas sobre hecho religioso, de reflexiones sobre tiempos litúrgicos) están suponiendo todo un aprendizaje, ya que nos han sacado de nosotros mismos y nos obligan a convocar a otros y por tanto a dar un testimonio.

    Pero ahí nos queda mucho recorrido. La convocatoria en nuestro medio profesional, al margen de lugares eclesiales, no es sencilla. Vamos dando pasos, sin duda. Los foros nos han permitido “salir del armario”, al traer a colación temas específicamente religiosos. Pero nos damos cuenta de que las invitaciones deben de ir seguidas de una atención personal, un diálogo continuo; hay que seguir buscando las oportunidades de encuentro con la gente de nuestro medio y ello exige disponibilidad. Y el fortalecer esa experiencia de Dios en nuestra vida profesional que nos permita asumir y publicar la comprensión cristiana del trabajo.

  • Experiencia de una Uróloga

    Experiencia de una Uróloga

    Acontecimientos de mi vida profesional que han sido significativos para mí.

    La ilusión con que trabaja mi compañero Xxxxxx, las ganas de trabajar en equipo, su talante integrador en medio de un equipo de trabajo roto, donde cada uno va a lo suyo. En mi despierta alegría, esperanza y es referencia como compañero y como profesional. Ver a alguien que trabaja con alegría, que entiende el trabajo en equipo, que es conciliador, que está disponible para los compañeros, que habla con ternura a los enfermos, que sabe escuchar, sobresale y es tan llamativo que no me puede quedar indiferente. En él veo una forma de entender el trabajo que está en consonancia con los valores evangélicos, lo que me llena de alegría. El trabajar con este compañero me hace creer que es posible vivir los valores del Reino en medio de un mundo individualista y deshumanizado. Descubro en este modo de hacer que es posible un estilo de trabajo en consonancia con el Evangelio y me siento llamada a ello, además de acompañada. Esto ha sido uno de los factores que ha contribuido a que pase de la crítica sin más a sentir ganas de luchar para conseguir un ambiente de trabajo diferente y a creerme que es posible, el ver a Dios en otros me transforma. También creo que este hecho es percibido por los demás, generando pequeños cambios en algunos, incluso en la estructura si me fijo en los pequeños pasos.

    Una situación que vivo con dolor es la apatía, la queja diaria destructiva, no valorar lo público como espacio de todos y para todos, el desencanto de muchos de los trabajadores de la sanidad pública. Si es cierto que la sociedad nos exige que seamos más que humanos y no entienden que no estamos libres de cometer fallos y que muchísimas enfermedades hoy por hoy son incurables, no tenemos la receta para todo, esta presión influye de forma negativa. Pero dejando eso al margen, veo que no se valora lo público, no se tiene una concepción de lo público como lugar de responsabilidad colectiva. Esta actitud de muchos de mis compañeros me inquieta, me duele porque yo sí creo en una sanidad pública para todos, sin que nadie quede excluido. Esta profesión mía me proporciona una retribución económica, necesaria para poder vivir, pero muchos de mis compañeros se quedan en esto y no van más allá, no viven la profesión como un servicio que prestamos a la sociedad y que esta entrega nos realiza como persona, muchos viven la profesión como una carga. Ante esta situación tengo que cuidar que no me contagien esa dejadez y por otro lado, veo la llamada a la recuperación del verdadero sentido de lo público, tarea nada fácil.

    La ternura con que Xxxxxxx, la secretaria, es capaz de atender a todos, con la sonrisa y con voluntad para ir solucionando todos los problemas que van apareciendo, es otro hecho que quiero destacar. Ella no solo se limita a hacer lo que en teoría está obligada por su categoría profesional, sino que dedica tiempo a escuchar, a solucionar agobios de pacientes que no saben como contactar con los médicos, etc. Me llama mucho la atención la dignidad con que trata a las personas y su capacidad de escucha. No es fácil encontrar a alguien en el funcionariado que no se queje de su trabajo, que lo desempeñe con alegría e ilusión todos los días, aunque este trabajo le desborde muchas veces porque tiene más cosas que hacer que tiempo.

    Hace unas semanas, paseando por la planta de ingresados me paré a hablar con Xxxxxx, una paciente a la que íbamos a extirparle un riñón por un cáncer renal, noté que tenía ganas de compartir el miedo que sentía, porque aunque nadie le había nombrado la palabra cáncer yo creo que ella sabía que era lo que padecía, aunque la familia y nosotros habíamos intentado adornárselo. Entre todo lo que hablamos quiero destacar la confianza que depositaba en el Padre, más o menos me dijo: “Ya soy mayor y he vivido durante muchos años sin enfermedades, ahora tengo ésta y si tengo que operarme lo haré, confío en que Dios me ayude…” Ella tenía miedo, lo que es fácil de entender, pero intentaba mantener la serenidad al sentirse acompañada por el Padre. No es la primera vez que me ocurre esto, ya he conocido a otros pacientes que me han expresado su esperanza en Cristo. Ante esto una de las llamadas que siento es, en primer lugar, a pararme con los enfermos y dedicar tiempo a dialogar y a veces solo escucharlos, porque no siempre tengo respuestas que consuelen su dolor, y en segundo lugar a identificarme como cristiana si veo que esto puede facilitar un diálogo de esperanza, sosiego para la persona que está sufriendo. Porque he comprobado que cuando confieso mi creencia se alegran y se expresan con más libertad lo que sienten desde su ser creyentes.

    Descubro a Dios en estas experiencias, y trataré de transmitir qué Dios descubro, y cómo se comunica

    Descubro al Padre en los demás y en mí. He aprendido a ver a Dios en lo cotidiano y en lo pequeño. Lo veo cada vez que veo esperanza, en el trabajo que se realiza con alegría, con ilusión, cuando nos relacionamos desde la ternura…

    Veo a Dios en mi compañero Xxxxx, cuando en medio de un lugar desestructurado sigue luchando por dar una mejor atención, con actitud conciliadora y de servicio, siento que está en él porque no pierde la esperanza de cambiar el lugar de trabajo y además no espera con los brazos cruzados sino trabajando junto con otros para poder conseguirlo.

    En la secretaria Xxxxx, con la alegría y cercanía que trata a todos, profesionales y pacientes, en su capacidad de dar parte de sí por los demás. Las actitudes que veo en ellas son del Padre, la ternura, la escucha, el cariño, la entrega, el servicio…

    Es más difícil ver a Dios en los pacientes que sufren, pero como en el caso de Xxxxx, yo creo que Él está ahí para mantener la esperanza, acompañando. Algunos de los pacientes que son creyentes, sí son capaces de sentirse acompañados por Dios en esos momentos de dolor, miedo, desasosiego proporcionándo esperanza, paz interior. Otros lo que sienten es a ese Dios que no responde, el Dios del Silencio (Jer 15,18; Mt 26,39); este Dios me da miedo y no me gustaría sentirlo.

    Yo vivo y descubro un Dios que nos ama, que nos libera, que siempre nos acompaña, aunque no lo queramos ver a veces. Un Padre que me da fuerzas y que me tiene pillada porque en mi vida profesional hay conflicto y discernimiento por querer seguirle. No solo lo veo en los demás sino también en mi vida, es un Dios que me llama a estar atenta y participativa en mi lugar de trabajo para traer el Reino, un Dios que perdona mi pereza, mis miedos que me paralizan, un Dios que me acompaña en mi tarea evangelizadora del medio.

    En mi relación con este Dios Padre, no dedico el tiempo suficiente a encontrarme a solas con El, para celebrar y revisar lo que voy viviendo y poder descubrir lo que va sucediendo en mi vida. Pero cuando hago lectura creyente de lo que voy viviendo descubro a Dios en los demás y en mi historia. No abro las puertas sin resistencias, le pongo obstáculos a la acción del Espíritu en mi vida, en ese tira y afloja estoy. Soy consciente de ello porque en mi día a día vivo el conflicto y el discernimiento, entre lo que es del Padre y lo que no. En cuanto a lo profesional en mi, veo la acción transformadora del Padre, solo narraré un hecho. Cuando yo llegué a mi lugar de trabajo me desilusioné porque no veía posibilidades, todo era imposible; eso ha cambiado después de pararme a trabajarlo sola y con mi grupo de revisión de vida. Ahora soy capaz de descubrir donde hay grietas que permiten una acción transformadora, trabajo con esperanza de poder influir para ir mejorándolo, buscándome compañeros para ese camino, fuera y dentro del ámbito laboral.

    Realmente tengo que decir que a mí el ambiente no me impide ver a Dios, tengo que decir que no, como ha quedado reflejado anteriormente. Hay varios espacios que me ayudan a ver y vivir creyentemente mi vida, dentro de ella mi ser profesional. El grupo de RdV de JEC, los militantes me interpelan hacia la coherencia con sus reflexiones, gestos, acciones en el medio. Mi grupo de PX, ya que preparar la reunión me exige pararme, leer y las horas de reuniones me iluminan y me ayudan porque es un lugar donde descubro, comparto, me interpelan y me siento acompañada en mi proceso. Formar parte de Profesionales Cristianos me posibilita conocer a otros cristianos con los que compartir mi vida, mi ser profesional, me siento acompañada y me hace sentirme Iglesia que quiere transformarse y transformar el ambiente en los que estamos presentes, además de acercar la Iglesia al ámbito profesional y viceversa.

    Agradezco a esta Iglesia, que con todas sus luces y sombras, ha ido poniendo a mi alcance espacios y personas que me han ayudado a ir leyendo creyentemente mi vida.

  • Charla-Retiro: «Espiritualidad y profesión» en Canarias

    El pasado 18 de Enero se celebró en la Casa de la Iglesia (Vegueta), organizado por el Movimiento de Profesionales Cristianos en Canarias la charla-retiro: “Claves evangélicas para la vida profesional” preparado y dirigido por Alexis Moreno (sacerdote diocesano).

    En el siguiente archivo podéis encontrar una nota del mismo elaborada por Alberto Pérez Ayala.

  • PX Zaragoza comienza el curso con el ánimo de profundizar en el análisis de la realidad profesional de sus militantes

    PX Zaragoza comienza el curso con el ánimo de profundizar en el análisis de la realidad profesional de sus militantes

    El pasado 20 de octubre miembros de los cuatro grupos que conforman Profesionales Cristianos de la Diócesis de Zaragoza se reunieron en asamblea de comienzo del curso 2013-14. El encuentro contó con la presencia de María Eugenia, Ecónoma Estatal del movimiento y miembro del Equipo Permanente.

    Durante toda la mañana, la Asamblea Diocesana programó las líneas de trabajo y las actividades comunes de los cuatro equipos para todo el curso. El grueso de la reunión se centró en la voluntad de profundizar en el análisis que sus militantes iniciaron el curso pasado en relación a la realidad profesional de cada uno. De esta forma, tras “VER” las dimensiones personales, grupales, sociales, de la entidad y los destinatarios de nuestro trabajo, ahora se inician las etapas del “JUZGAR” y “ACTUAR”, para profundizar y discernir las llamadas de Dios en nuestro quehacer diario y pasar a planificar planes de acción personal. Se presentaron también las líneas de trabajo estatales, en coordinación con las diocesanas, y que tienen como objetivo profundizar en la espiritualidad como profesionales cristianos.

    Además, se informó de aspectos sobre la economía diocesana y se comunicaron las fechas de actividades como la Jornada y el retiro de Cuaresma de la Acción Católica zaragozana, así como la próxima Sesión de Estudios Estatal del movimiento de Profesionales Cristianos, para que fueran incorporadas en la agenda de cada grupo.

    La jornada culminó con una comida distendida de celebración del reencuentro y el entusiasmo por un curso por delante lleno de oportunidades de oración y crecimiento.