¿Cómo podemos ser co-laboradores de Dios?

Sintiéndonos imagen de Dios, sabiéndonos enraizados en el Dios Padre y Madre. Apostando por una economía diferente, que este al servicio de la personas. Siendo centinelas, vigías en medio de la noche, que están alertas al clamor de los pobres. Reaccionando con misericordia y con-pasión ante nuestros hermanos y hermanas que más están siendo golpeados. Siendo rebeldes ante toda injusticia.

Dios necesita vigías, tú y yo podemos ser lo, ¿quieres ser vigía? Ser vigía es estar alerta, pendiente de los demás, desde un lugar apropiado. “He visto como sufre mi pueblo que está en Egipto. Los he oído quejarse por culpa de sus capataces, y sé muy bien lo que sufren” (Éxodo 3,7)

Detente un momento en esta imagen, ¿Qué te sugiere? ¿Qué piensas? ¿Qué sientes? Puedes preguntarte también: ¿Qué crees que sueña Dios para ti? ¿Por dónde intuyes que está tu lugar como vigía? ¿En tu empresa? ¿En la universidad? ¿En el centro de salud? ¿En la asamblea de vecinos de tu barrio? ¿En tu trabajo en el juzgado? ¿En tu colegio profesional? ¿En una ONG? Busca ese lugar, descubre donde está tu faro!!


Y desde allí aporta luz!!!

“Nadie enciende una lámpara para cubrirla con una vasija o para colocarla debajo de la cama. Por el contrario, la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz.” (Lc 8,16)

Ahora, continúa dialogando con Dios como lo harías con un amigo. Y pide la fuerza de su Espíritu, para mirar, para escuchar, para acoger, para ponerse en marcha… como lo hacía Jesús de Nazaret.

Caminar en el Espíritu

Espíritu Santo,

eres viento:

Ahora, continúa dialogando con Dios como lo harías con un amigo. Y pide la fuerza de su Espíritu, para mirar, para escuchar, para acoger, para ponerse en marcha… como lo hacía Jesús de Nazaret.

Caminar en el Espíritu

Espíritu Santo, eres viento: llévame donde quieras; eres brisa: déjame respirar lo nuevo; eres fuerza: levántame del suelo; eres vida: dame pasión por la vida; eres alimento: nútreme de tu savia; eres luz: ilumíname con tus rayos; eres calor: calienta mi existencia; eres libertad: hazme libre; eres fecundidad: cúbreme con tu sombra; eres agua viva: dame de beber; eres respuesta: dame fuerza para decir sí al Padre, al Hijo y a ti,

Espíritu Santo.

llévame donde quieras;

eres brisa:

déjame respirar lo nuevo;

eres fuerza:

levántame del suelo;

eres vida:

dame pasión por la vida;

eres alimento:

nútreme de tu savia;

eres luz:

ilumíname con tus rayos;

eres calor:

calienta mi existencia;

eres libertad:

hazme libre;

eres fecundidad:

cúbreme con tu sombra;

eres agua viva:

dame de beber;

eres respuesta:

dame fuerza para decir sí

al Padre,

al Hijo y a ti,

Espíritu Santo.

Diócesis de Bilbao