Etiqueta: Profesión

  • El sentido humano de la justicia.

    El sentido humano de la justicia.

    Carta de Celso Morga, arzobispo de Mérida – Badajoz, publicada en Periodista Digital el pasado 21/10/2016.

    “POR UN TRABAJO DECENTE”

    Hemos celebrado en este mes de octubre la jornada “POR UN TRABAJO DECENTE”, auspiciada por la Organización Internacional del Trabajo y secundada por los movimientos apostólicos católicos especializados en el mundo obrero, junto a Cáritas y otras instituciones eclesiales preocupadas por la justicia y la humanidad. No quiero dejar pasar este evento sin reflexionar acerca de la reivindicación planteada,  desde la perspectiva cristiana, e invitaros a todos a profundizar como creyentes en este aspecto de la Doctrina Social de la Iglesia.

    El dolor de la realidad

    Tanto las mediaciones sociales sindicales, como las eclesiales que se ocupan de la dimensión socio-caritativa de la fe, nos  alertan continuamente acerca de la realidad laboral y sus consecuencias en la sociedad actual. Ellos nos hablan de casi cinco millones de desempleados en  España y de cómo más de  tres millones de personas, que están trabajando actualmente, se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social. La precariedad laboral afecta de modo determinante a las personas, así más de trescientos mil contratos mensuales son de una duración de siete días o menos, cuando seis de cada diez trabajadores a tiempo parcial desearían tener una jornada completa.

    El evangelio

    Ante esta realidad, la doctrina social de la Iglesia, y el pensamiento y preocupación de los últimos  pontífices,  nos recuerda a los cristianos y a los hombres de buena voluntad que “la persona es la medida de la dignidad del trabajo” (CDSI 271). Que dada la dignidad de la persona humana, el trabajo es la cuestión de lo humano y se ha de tener claro que el ser humano  no es el que tiene que adaptarse  o subordinarse al trabajo, al mercado, sino que ha de ser al revés. El evangelio de Jesús es aleccionador en este aspecto cuando él nos presenta, para mostrarnos el rostro y el sentir de Dios Padre, la parábola de los viñadores que son llamados a trabajar en la viña: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?  Unos a unas horas y otros a otras, pero a la hora del sueldo, es la dignidad de la persona la que se prioriza, frente a la pura labor, todos reciben el denario que necesitan para poder subsistir como personas con dignidad y justicia. Ahí, lo justo viene marcado por la bondad del Padre que mira a la humanidad, a cada persona, desde sus necesidades con verdad y justicia amorosa, desde la perspectiva del cuidado y el amor. La persona es el centro del reino y de la realidad.

    Pensamiento social cristiano

    por-un-trabajo-decente-profesionales-cristianos-2016_La sociedad en este sentido ha de revisarse con respecto a su visión del trabajo  y de la distribución del mismo, del sueldo y su dignidad. Como nos recordaba el Papa San Juan Pablo II en la  encíclica Laborens exercens (10)”con su trabajo el hombre ha de procurarse el pan cotidiano, contribuir al continuo progreso de las ciencias y de la técnica y , sobre todo, la incesante elevación cultural y moral de la sociedad en la que vive en comunidad de hermanos”. En este sentido el trabajo tiene una dimensión integral que responde tanto a las necesidades materiales, como a las sociales y culturales y también a las espirituales del ser humano: es camino de santificación, como el mismo Señor nos enseña en el taller de Nazaret.  Cuando el trabajo no es decente afecta al hombre en todas sus dimensiones. Por eso la cuestión del trabajo es una cuestión de justicia y dignidad humana y debe ser promocionado porque lo que está en juego es la relación  trabajo y persona, también en su dimensión trascendente, familia, sociedad. El Papa Francisco , siguiendo las claves humanistas y cristianas de la doctrina eclesial, afirma con rotundidad que “No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo”, y muestra su rechazo  a la aceptación natural de esta situación indigna e injusta cuando afirma con respecto a los jóvenes que “el  desempleo  juvenil,  la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa  opción  social,  de  un  sistema económico que pone los beneficios por encima de la persona”(Encuentro Mundial de Movimientos Populares, Santa Cruz 2015).

    Aspiración y compromiso

    Ante esta realidad es necesario reivindicar y aportar por un sentido  y organización del trabajo que realmente sea digno, lo que significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer:

    trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad

    – trabajo que haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación

    – un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar

    – un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz

    – un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual

    – un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación

    trabajo-decente-justicia-profesionales-cristianos-2016Para que esto avance y cada día sea más posible,  la Iglesia proclama que es necesario sustituir el utilitarismo por el amor de construir la justicia. Romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo poniendo en el centro a la persona, no la economía y los intereses de unos pocos. Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: Distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidado necesarios para la vida humana; luchar por condiciones dignas de empleo: Sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo;  articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso. Afirmar la defensa de los derechos humanos y desvincular derechos y empleo. Se trata de humanizar las relaciones laborales para que se desarrolle un trabajo realmente decente. La organización Internacional del Trabajo  ha marcado los grandes objetivos estratégicos, que desde la comunidad cristiana compartimos totalmente, como son: crear trabajo, garantizar los derechos de los trabajadores y trabajadoras, extender la protección social y promover el diálogo social.

    Y estos objetivos que son de gran alcance, también requieren la participación personal y moral de todos nosotros, hemos de tomar conciencia y aplicarnos principios sencillos de vida que realmente apuesten por un mundo más digno y justo entre nosotros, cada uno desde su lugar social, cultural, político, laboral y eclesial. Para ello se nos invita desde la misma doctrina social cristiana a saber ser un poco pobre, en un mundo de bienestar y riqueza,  para que otros puedan ser,  a vivir el poder liberador del sacrificio a favor de los que lo necesitan.  Todo ello asumiendo que la comunidad cristiana tiene una dimensión profética, dada su vocación a amar y ser prójima de los que sufren, y está llamada a tomar concienciar y actuar, a través de todos los medios pacíficos a su alcance, para mejorar y desterrar las situaciones de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. En este sentido todos podemos hacer algo desde nuestro sitio.

    Nos unimos al grito por un trabajo decente desde el deseo de la justicia y la paz entre los hombres, para que entre nosotros se cumpla la voluntad del Padre en la tierra como en el cielo.

     

    Celso Morga (arzobispo Mérida-Badajoz)

  • Organizaciones de la Iglesia convocan actos en 40 ciudades para reivindicar la necesidad de un trabajo decente

    Organizaciones de la Iglesia convocan actos en 40 ciudades para reivindicar la necesidad de un trabajo decente

    Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el próximo 7 de octubre, las organizaciones de Iglesia que impulsan la iniciativa #IglesiaporelTrabajoDecenteCáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana— convocan por segundo año consecutivo diversos actos públicos en las distintas diócesis del país.

     Iglesia-por-el-trabajo-decente-2016-profesionales-cristianosLas plazas e iglesias de 40 ciudades españolas serán el escenario de las actividades programadas por estas entidades, para renovar su compromiso de seguir construyendo y exigiendo una sociedad que defiende el trabajo decente. El trabajo decente refleja las prioridades de la agenda social, económica y política de los países y del sistema internacional. Es, además, un elemento fundamental para alcanzar una globalización justa, reducir de la pobreza y obtener desarrollo equitativo, inclusivo y sostenible.

    Hoy es esencial defender el trabajo decente, el derecho a trabajar de toda persona capaz de ello (tanto el trabajo que genera ingresos –empleo— como el que no). Para ello, es necesario amparar un trabajo realizado bajo condiciones dignas para la persona, que se ve seriamente dificultado por el actual modelo socioeconómico.

    • Para las entidades convocantes, la defensa del trabajo decente implica:
    • Poner en el centro a la persona y romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.
    • Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo.
    • Luchar por unas condiciones dignas de empleo.
    • Articular el trabajo y el descanso de forma humanizadora.
    • Luchar para que el acceso a derechos humanos como la sanidad, la vivienda o la educación no esté condicionado a tener un empleo.

    Ante la celebración de este 7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente, las entidades de Iglesia, a través de una actuación en red, han organizado un amplio programa de iniciativas conjuntas a escala tanto estatal como diocesana y local para informar, sensibilizar e involucrar a toda la sociedad en la defensa y protección activa de este derecho.

    Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana lanzan una invitación a toda la ciudadanía a unirse a esta Jornada y a sumarse a las diferentes acciones que se van a llevar a cabo en todo el país.

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    Relación de actividades programadas en toda la geografía nacional [Clic aquí]

    Materiales editados con motivo de la Jornada de este año [Clic aquí]

    [Tomado de HOAC. Ver más]

  • Profesionales, Iglesia en salida. Hacia un proyecto evangelizador – Asamblea 2016

    Profesionales, Iglesia en salida. Hacia un proyecto evangelizador – Asamblea 2016

    Los días 20 al 22 de mayo, tendrá lugar la Asamblea de Profesionales Cristianos, que convocará a todas las Diócesis, en Madrid.

    Con el lema «Profesionales, Iglesia en salida. Hacia un proyecto evangelizador«, será un espacio de encuentro, formación, reflexión y decisión de los próximos años de Profesionales Cristianos.

    26/ABR/2016. Durante todo el curso, Profesionales Cristianos ha reflexionado y revisado a fondo la evangelización en el ámbito profesional. Tomando como referencia la Ponencia que Galo Bilbao impartió en la pasada Sesión de Estudios “Nuestra razón de ser: presencia evangelizadora en el ámbito profesional, el documento de los Obispos VascosEvangelizar en tiempos de increenciay el documento de Pepe Alonso “Humanizar la profesión”, ha profundizado sobre su misión evangelizadora y esto se ha recogido en las aportaciones al ver, que han sido muchas y fructíferas.

    En la etapa del Juzgar, iluminados por la Lectura Creyente elaborada por nuestro Consiliario, Pepe González, así como las continuas referencias a la “Evangelii Gaudium”, y al documento de Pepe Alonso “Humanizar la profesión«, ha logrado situar a los/as militantes de Profesionales a la escucha del Padre. A través de las llamadas a la conversión recibidas en ese encuentro con el Señor, se ha descubierto por dónde avanzar y mejorar, con qué quedarse, dónde hay que rectificar, etc.

    Durante el fin de semana del 20 al 22 de mayo será la Asamblea en Madrid, para seguir avanzado con fraternidad, para compartir momentos de trabajo, de ilusiones, de ocio, de vida. En línea con el tema de la Evangelización trabajado este curso, Carlos García Andoin acompañará el encuentro y motivará la reflexión sobre la relevancia del movimiento a nivel eclesial y del mundo profesional.

    Su aportación ayudará a poner el colofón al trabajo realizado durante el año, y a dar forma al Proyecto Evangelizador de Movimiento.

    Se planificará el trabajo del próximo trienio y se celebrará en torno a la mesa del Padre. ¡Es una cita a la que nadie debe faltar! 

    [SEEPx16_Convocatoria]

    [Inscripción on line a la Asamblea]

    [Más información sobre el evento]

  • El servicio, el agradecimiento, el discernimiento y la fortaleza, claves hacia una interioridad de la actividad laboral

    El servicio, el agradecimiento, el discernimiento y la fortaleza, claves hacia una interioridad de la actividad laboral

    El filósofo y teólogo, Galo Bilbao, desarrollaba estas líneas en la charla a la que fue invitado por el movimiento de Acción Católica de la Diócesis de Zaragoza Profesionales Cristianos – PX, que presentaba el pasado 15 de abril una nueva Jornada sobre Vida Profesional.

    La Jornada se celebró en el Centro Pignatelli de la capital y buscaba abordar el aspecto interno de las actividades profesionales. El encuentro se dirigía a todos aquellos que en sus profesiones, sean cuales sean, no renuncian a la búsqueda de sentido y de interioridad en el ejercicio de su trabajo.

    El movimiento de Profesionales Cristianos de Zaragoza organizaba esta Jornada con la participación de Galo Bilbao, filósofo y doctor en teología. Bilbao es miembro de Profesionales Cristianos en el País Vasco y profesor de ética de la Universidad de Deusto. Sus publicaciones abordan la ética profesional, la educación para la paz y la ética política.

    Este especialista señaló que “la espiritualidad es algo demasiado importante para dejarlo en manos de las personas religiosas” y que “la ética conduce a la espiritualidad, sin que sea suficiente y la espiritualidad conduce a la ética, sin suplantarla”. Bilbao marcó cuatro elementos relevantes en el encuentro de espiritualidad en el trabajo: el servicio (“el protagonista de la labor profesional es el otro”), el agradecimiento (“como motor permanente”), el discernimiento (“que ayude a encontrar el servicio en nuestro trabajo”) y la fortaleza (“que actualice las tres aptitudes anteriores”).

    Galo Bilbao concluyó su exposición señalando que “se puede vivir maravillosamente en este mundo si se sabe trabajar y amar: trabajar para las personas a las que se ama y amar el propio trabajo”. La actividad incluyó un coloquio con los asistentes.

  • Hacer del trabajo profesión: hacia una interioridad de la actividad laboral

    Hacer del trabajo profesión: hacia una interioridad de la actividad laboral

    Bajo este título el movimiento Profesionales Cristianos – PX de Zaragoza organiza una nueva Jornada sobre Vida Profesional.

    Tendrá lugar este viernes, 15 de abril, a las 19,30 horas en el Centro Pignatelli, en el paseo de la Constitución número 6. La entrada, hasta completar el aforo, es libre.

    Esta Jornada busca abordar el aspecto interno de las actividades profesionales. El encuentro está dirigido a todos aquellos que en sus profesiones, sean cuales sean, no renuncian a la búsqueda de sentido y de interioridad en el ejercicio de su trabajo.

    El movimiento de Acción Católica de Zaragoza Profesionales Cristianos organiza esta Jornada con la participación de Galo Bilbao, filósofo y doctor en teología. Bilbao es miembro de Profesionales Cristianos en el País Vasco y profesor de ética de la Universidad de Deusto. Sus publicaciones abordan la ética profesional, la educación para la paz y la ética política. La actividad incluye un coloquio con los asistentes.

  • Crisis y fraternidad

    Crisis y fraternidad

    Todo el mundo –menos algún político interesadamente despistado- sabe que estamos en crisis, aunque ésta no afecta a todos por igual. Nosotros somos, aparentemente, parte de los privilegiados de la sociedad. Los señores arquitectos –digo bien porque antes apenas había mujeres en el gremio- parece que formamos parte de esa minoría elitista que obtienen muchos ingresos trabajando poco; engreídos y para rematarlo con espíritu de artistas. Es una fama, –mala fama- merecida, sin duda. ¡Que distante la percepción que socialmente aún se tiene de nosotros, de la realidad actual de la mayoría de los 50.000 arquitectos que intentamos trabajar en España!

    Para mí, en lo profesional esta no está siendo una buena temporada.

    Es más, puedo decir tranquilamente y sin dudar, que está siendo la peor temporada desde que hace más de 16 años constituí junto con mis socios (inicialmente dos, ahora solo uno) la que es nuestra empresa, nuestro “estudio” como solemos llamarlo los arquitectos. Ni cuando empezamos teníamos tan poco trabajo, y sobre todo ganábamos tan poco. Lo de crear una “empresa” fue entonces la manera de dar forma jurídica a una relación profesional entre compañeros con similares inquietudes que de otra manera era difícil de llevar a cabo. En nuestro caso hacer una “sociedad mercantil”, -por feo que suene-, desde el principio ha sido una forma de poder canalizar nuestro quehacer profesional, trabajando en equipo. Entendemos, en este sentido, que ser empresario supone básicamente un gran compromiso con las personas con las que trabajas, y de la empresa hacia el conjunto de la sociedad, en la parte que compete a cada profesión. En nuestro caso transformar el entorno físico para hacerlo más habitable y seguro, de forma que facilite la convivencia y el desarrollo de las personas.

    Experiencia profesional-px-profesionales-cristianos-crisis-2016En estos 16 años de trabajo hemos tenido de todo, experiencia positivas y negativas: demandas judiciales injustas y complejas –final y felizmente resueltas sin problema alguno- temporadas de mucho trabajo, de poco, impagos de clientes, alegrías por ganar concursos, decepciones por perderlos, adjudicaciones proyectos, inauguraciones de obras de las que nos sentimos orgullosos, clientes satisfechos, sinsabores por problemas en las obras,… . Hemos tenido que trabajar mucho, que buscarnos el trabajo cada día, que estudiar mucho, que conciliar nuestro trabajo con el cuidado de nuestras familias,… Nada, al fin y al cabo, que no esté en el guión de cualquier profesional medianamente responsable.

    En esta última temporada, que se alarga ya por más de dos años, los obstáculos han sido ya casi insalvables, hasta el punto que a final del año pasado decidimos cerrar nuestro estudio de arquitectura. Situación a la que nos veíamos avocados tras consumir todos los recursos económicos propios de la empresa y los personales de los socios. No daba para más y no queríamos dejar de pagar a nadie que hubiera trabajado con nosotros o nos hubiese prestado un servicio.

    Finalmente no cerramos, un contrato con una institución que nos promete continuidad en el tiempo, nos permitió replantear la situación “in extremis”. Actualmente nos mantenemos, con grandes dificultades económicas, a pesar de trabajar más de 10 horas diarias. En lo económico nuestro trabajo como arquitectos en estos tiempos de crisis se ha devaluado tremendamente. Las estadísticas oficiales indican que el visado de proyectos y direcciones de obra en los colegios profesionales –indicador inequívoco del trabajo desarrollado en el sector-  ha sido en 2014 únicamente un 10% del volumen existente antes de la crisis, en 2006. Cierto es que 2006 presentaba una cifras excesivas –fruto de la famosa de la burbuja inmobiliaria- pero ¿Qué sector puede soportar un desplome de un 90% su volumen de negocio?

    Es un auténtico disparate. Los jóvenes recién titulados están ahora a muchos kilómetros de nuestras fronteras, los que llevaban años e hicieron caja en los buenos tiempos se han jubilado, y los que quedamos en por aquí “matamos” por conseguir un cliente a cualquier precio.

    La mayor parte de la estructura profesional anterior, compuesta principalmente por pequeños estudios de uno, dos o tres profesionales se ha desmantelado. Han sobrevivido los muy grandes o los muy pequeños. Los primeros por tener tamaño y capacidad técnica y económica para trabajar desde España en el extranjero, siendo ellos los que están empleando a muchos profesionales en el exterior (Chile, Panamá, Emiratos Árabes, China…) Los segundos ya no tienen despacho abierto, son arquitectos que ahora trabajan en casa, solos, sin equipo,  ahorrándose los gastos fijos de estudio (alquiler, teléfono, calefacción, etc.), y los salarios de  trabajadores, rebajando el precio de los servicios que prestan por debajo de su coste de producción real.

    Las oficinas de proyectos de nuestro tamaño y estructura: dos socios arquitectos, y un trabajador, prácticamente ha desaparecido. Antes de todo esto, en nuestro entorno próximo nosotros éramos un estudio pequeño, dedicado a todo aquello que casi nadie quería por poco rentable económicamente: restauración, rehabilitación, obra pública -educativa o de protección oficial- y otras cosas entonces “raras” como la sostenibilidad en la edificación. Hoy, en una ciudad pequeña como la nuestra, somos casi los únicos con tres personas y oficina abierta público –de milagro-. La rehabilitación o la supuesta sostenibilidad se han convertido en meras marcas -tabla de salvación- que lo impregnan todo aun cuando se hagan sin fundamento (como diría Arguiñano).

    Mantener nuestra estructura, nuestra empresa, entendemos que no es una apuesta sin sentido. Tras años de trayectoria creemos que el trabajo en equipo de pequeño tamaño, cercano a los clientes, es la fórmula que permite conciliar los cada vez más complejos aspectos técnicos y normativos con la proximidad a los problemas reales de las personas para las que trabajamos. Es también una inversión social que no debería de perderse ni en el nuestro, ni en ningún caso: dinámicas de trabajo y años de experiencia profesional acumulada que se desvanecen probablemente en el momento que nuestra sociedad más lo necesita.

    ¿Dónde está la experiencia de fraternidad en este maremágnum que os he narrado?

    En esta temporada hemos intentado todo: búsqueda de clientes públicos y privados, propuestas a instituciones y organismos, concursos y más concursos,… Hemos trabajado muchísimas horas, con mucho esfuerzo de producción y creatividad, para casi nada. Socios y trabajador hemos puesto lo que estaba a nuestro alcance: ganas, tiempo y dinero. Hemos compartido esta experiencia realmente dura, que lo ha sido menos precisamente por compartirla. No es habitual en estos tiempos emplear la palabra “fraternidad”. Parece reservada a algunas comunidades y ámbitos muy reducidos, generalmente apartados de la vida convencional que podemos llevar cualquiera de nosotros.

    Experiencia profesional-px-profesionales-cristianos-crisis-2016En el estudio estamos juntos en esto. Compartimos criterios, nos apoyamos, reflexionamos, maduramos las ideas y buscamos caminos para encauzarlas. Lejos de tener tensiones internas vivimos estos momentos desde la dificultad económica (suplida con el hecho de que en nuestras familias entra un sueldo mensual estable), haciendo equipo e intentando ser fieles a nuestros planteamientos iniciales.

    Mis compañeros no son creyentes, lo que en absoluto dificulta una visión compartida de la situación y la formulación los planteamientos conjuntos pensando en el interés común (al menos así intentamos hacerlo). Aunque con ellos no lea el Evangelio desde el comienzo hemos intentado regirnos por planteamientos como el de la parábola que se cita en Mt 8,24: “El hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.“  Es uno de los textos más “arquitectónicos” del Nuevo Testamento y me gusta citarlo siempre que tengo ocasión. Una buena base, una buena cimentación, -fundamentos- como los llamaban los romanos, son promesa de futuro incluso en los peores momentos y situaciones.

    No llegamos, como creo que en general tampoco llegamos en nuestras comunidades cristianas, a los planteamientos de vida en común que reflejan los hechos de los apóstoles: “estaban juntos y tenían todo en común, vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo” (Hch 3, 44-46). Aunque no alcanzar esa meta no debe impedir que siga siendo cada día el horizonte hacia el que dirigirnos.

  • Caminar con el débil: tesis de vida

    Caminar con el débil: tesis de vida

    Entre las funciones que desarrolla una profesora titular de la Facultad de Veterinaria destaca la dirección y/o codirección de tesis doctorales. A lo largo de este curso mi dedicación como codirectora se ha centrado en tres tesis y, por consiguiente, en las diferentes etapas o momentos de actuación que configuran cada una de ellas: corrección, impresión, defensa y presentación.

    El hecho de vida que me invita a orar en torno a mi profesión y a mi presencia creyente se presentó como de rebote. La futura doctora tenía problemas con el desarrollo final de la tesis y con el profesor asignado.

    Vio con claridad que necesitaba un apoyo profesional y acompañamiento humano diferente al recibido hasta la fecha.

    El cambio de enfoque necesario, no sólo profesional sino también humano, llevado a cabo tanto en el trabajo de campo como en la comprensión global de todo el proceso, consiguió dar el giro definitivo. Se pasó de un estado de “tirar la toalla” a otro muy distinto de levantarse y afrontar la realidad con un alto grado de ilusión y esperanza.

    Por otro lado, quince días antes de la fase de presentación, surge una situación personal inesperada que añadió mayor tensión al desarrollo general del proceso. La doctoranda temía ver frustrado el último de los intentos de inseminación y, con ello, no lograr su ansiada maternidad. En cualquier caso, el camino ya estaba hecho.

    Llegó el día de la defensa y, tanto la presentación como la exposición, fueron inmejorables. Previamente, yo había comentado con alguno de los miembros del Tribunal  diferentes pormenores surgidos. Ante mi asombro, sus comentarios y opiniones fueron muy favorables. Se dijo que la tesis doctoral tenía mucho potencial para ser publicada en uno o en varios artículos. La calificación recibida fue: sobresaliente cum laude.

    La alegría que me produjo fue doblemente grande, primero, por la nueva doctora que había logrado con su esfuerzo y tesón un enorme resultado; segundo, por comprender fehacientemente la importancia que tiene para todo enseñante, no sólo los aspectos puramente técnicos sino también y quizás, en mayor medida, la impronta que a través de la comprensión, el ánimo y el acompañamiento resultan ser vitales en toda actividad humana.

    Para una lectura creyente de la realidad es siempre necesario acercarse a las Escrituras y descubrir en ellas qué dicen de nosotros, siendo, además, la mejor manera de sentirnos más cerca del Jesús mensaje y mensajero. En esta ocasión me ha parecido enormemente cercano para el hecho planteado la lectura de Lc 5,17-26 Sanación de un paralítico:


     

     “Un día mientras Jesús enseñaba, estaban allí sentados algunos fariseos y maestros de la ley que habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea y de Jerusalén. Y el poder del Señor le impulsaba a realizar curaciones. En esto, aparecieron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y querían introducirlo para ponerlo delante de Jesús; pero, como no veían la manera de hacerlo a causa del gentío, subieron a la terraza, lo bajaron por el techo en la camilla y lo pusieron en medio, delante de Jesús. Viendo la fe que tenían, Jesús dijo: Hombre, tus pecados quedan perdonados. Los maestros de la ley y los fariseos empezaron a pensar: ¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios? Pero Jesús, dándose cuenta de lo que pensaban, les dijo: ¿Qué es lo que estáis pensando? ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados quedan perdonados; o decir: Levántate y anda? Pues vais a ver que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder para perdonar los pecados. Entonces se volvió hacia el paralítico y le dijo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. El se levantó en el acto delante de todos, tomó la camilla en la que yacía y se fue a su casa, alabando a Dios. Todos quedaron atónitos y alababan a Dios, llenos de temor, diciendo: Hoy hemos visto cosas extraordinarias.”


     

    Efectivamente, el hecho de vida nos suscita un final que coincide con la admiración de todos aquellos que presenciaron el poder de la palabra de Jesús para levantar a quien se encuentra “postrado”. Hoy hemos visto cosas extraordinarias.

    Así mismo, nos plantea, a través del trabajo de aquellos hombres que se encargan de portar, subir y bajar al postrado en la camilla, el papel del profesional que con su trabajo y saber hacer, de alguna manera, posibilita visibilizar tres categorías evangelizadoras: comprensión, ánimo y acompañamiento. Se debe destacar el particular efecto llamada de Jesús que, convocando a la fe individual, logra sumar confianzas en pos de una labor colaborativa que alcanza, de ese modo, resultados increíbles.

    Para finalizar, demos gracias al Señor por hacernos partícipes en las distintas realidades de nuestras profesiones, por invitarnos constantemente a la conversión y por disfrutar de la visión de esas cosas tan humanamente extraordinarias que nos regala con su  gran misericordia y amor.

  • La profesión va por dentro. Aspiraciones, límites y fracasos de la vida adulta (Galo Bilbao)

    La profesión va por dentro. Aspiraciones, límites y fracasos de la vida adulta (Galo Bilbao)

    03/2016. Zaragoza. «La profesión va por dentro. Aspiraciones, límites y fracasos de la vida adulta«. Documento escrito por Galo Bilbao Alberdi, y editado por Profesionales Cristianos Zaragoza.

    En el ejercicio de la profesión, en general en nuestra vida, y como profesionales que aspiramos a cambiar el mundo y nuestro entorno, encontramos dificultades. Eso nos llevaba a la pregunta por el cambio de las estructuras y el cambio de las personas, y también por el qué es antes y qué es después. Ahora vamos a avanzar un poco más. A veces logramos dar pasos en ese afán por transformar, y cambiamos nosotros y cambiamos también nuestro entorno. Pero, ¿qué pasa cuando las cosas no resultan? Ese es el tema que abordarda el documento.

    No se trata ya de justificar si tenemos que cambiar el mundo, o de si ese cambio tiene que ser a través de las estructuras o de nosotros mismos. Estamos ya en
    ello, pero también reconocemos las limitaciones, los fracasos. ¿Cómo los gestionamos?

    Descarga: la-profesion-va-por-dentro-galo-bilbao-profesionales-cristianos

  • Nuestra presencia evangelizadora en el Mundo Profesional. Guión de Trabajo

    Nuestra presencia evangelizadora en el Mundo Profesional. Guión de Trabajo

    29/FEB/2016. Material para el trabajo en los Grupos de Revisión de Vida, dentro del trabajo anual que desarrolla Profesionales Cristianos, durante el curso 2015/16, sobre la presencia evangelizadora en el Mundo Profesional.

    Nuestra presencia Evangelizadora en el Mundo Profesional_Guion de Trabajo_JUZGAR_ACTUAR_2015-16_PX

  • Nuestra presencia evangelizadora en el Mundo Profesional. Juzgar

    Nuestra presencia evangelizadora en el Mundo Profesional. Juzgar

    28/02/2016. Material para el Juzgar, dentro del trabajo anual que desarrolla Profesionales Cristianos, durante el curso 2015/16, sobre la presencia evangelizadora en el Mundo Profesional. Para la misma etapa, y el actuar, se elaboró un guión de trabajo complementario.

    Nuestra presencia Evangelizadora en el Mundo Profesional_JUZGAR_2016_Profesionales Cristianos