02/NOV/2017. Material de formación entorno a la Desigualdad, editado a partir de la charla de Pedro José Gómez en la Sesión de Estudios de mayo de 2017.
Profesionales ante la desigualdad_Ponencia P J Gomez Serrano_VER_Año II_PX1718_SEP17

Profesionales ante la desigualdad_Ponencia P J Gomez Serrano_VER_Año II_PX1718_SEP17

Soy Roser, profesora de religión de secundaria y bachillerato de un instituto de Palma.
El curso anterior, a finales del mes de junio, supe que Conselleria de Educación había planteado un ERE de los profesores de religión porque había, sobre todo en secundaria y bachillerato, un número importante de profesores que no tenían todos los requisitos para trabajar. Era una situación irregular que hasta ese momento no se había puesto sobre la mesa y que requería que se normalizara. No había un baremo hecho transparente y objetivo.
El delegado de enseñanza juntamente con los representantes del sindicato nos comunican que comienzan las negociaciones sobre el ERE, negociaciones en las que el obispo no estará presente. Se crea un comité con los representantes del sindicato y algunos profesores de primaria y secundaria.
Comienzan las negociaciones que durarán los dos meses de verano. Hasta finales de agosto no supimos cómo quedaba nuestra situación.
A finales de junio hubo una manifestación delante de Conselleria de los profesores de religión. En esta manifestación estuvo el delegado de enseñanza pero no estuvieron ni el obispo ni el consiliario nombrado por el obispo, consiliario que hasta ese momento no conocía. Me dolió no encontrar a estas personas que año tras año nos envían a la misión de enseñar a los niños y jóvenes la asignatura de religión.
Me dolió no encontrar a estas personas que año tras año nos envían a la misión de enseñar a los niños y jóvenes la asignatura de religión.
El delegado de enseñanza, un joven laico, estuvo presente durante todas las negociaciones pero no estaba preparado para gestionar este problema ni representa la misma autoridad que representa el obispo. El consiliario sólo estuvo en la última mesa de negociación en la que Conselleria decidió no despedir a nadie pero dejaron a media jornada a ochenta profesores de primaria y secundaria. Los contratos no se modifican. A mí, un amigo que forma parte del comité, me comunica por teléfono pocos días antes de empezar el curso que quedo a media jornada y me trasladan de centro, a un instituto que está muy cerca del centro en el que trabajaba.
Quedo a media jornada teniendo todos los requisitos para trabajar con un buen currículum (licenciada en filosofía, licenciada en estudios eclesiásticos y máster en bioética, además del nivel de catalán que se nos exige y la DEI y el CAP, la parte pedagógica para enseñar) y 8 años de antigüedad, siempre en un único instituto y a jornada completa.
A esto hay que añadir que, como no se nos modifica el contrato, y yo continúo siendo indefinida, no podemos cobrar la parte correspondiente a la media jornada, quedando así en una situación económica un poco complicada.
El escándolo de estas negociaciones es que Conselleria pide al obispado que presente la lista con el profesorado que propone para poder asignar las plazas. El obispado vuelve a presentar al mismo profesorado, tuviera o no toda la titulación y pide que cada profesor conserve el instituto donde trabajaba. Conselleria hace tres bloques: A (profesores liberados para el sindicato y profesores del comité), B (profesores que tienen toda la titulación, yo estaba en este bloque) y C (profesores que no tienen toda la titulación) y se nos ordena por antigüedad. Y a partir de aquí asignan según la matrícula o media jornada o jornada completa. Juntan institutos por proximidad geográfica para tener jornadas completas. El instituto donde trabajaba se une a otro instituto de la zona. A mí me mantienen en esta plaza, a jornada completa, en un primer momento, pero como el profesor que trabajaba en el otro instituto estaba liberado para el sindicato no podía quedar a media jornada y a última hora, no teniendo este profesor todos los requisitos para trabajar, le asignan mi plaza y a mí me desplazan a otro instituto y me dejan a media jornada. Quiero insistir en que quedo en esta situación para salvar legalmente ante un ERE que se plantea en un primer momento a un profesor que nos representa en el sindicato que no tiene todos los requisitos exigidos.
Al ver cómo se gestionaban las cosas se me rompió la confianza tanto en el sindicato como en el obispado.
A mí, cuando se me comunica cómo queda mi situación, lo primero que hice fue pedir que me enseñaran la lista en la que quedaba reflejada la situación de cada profesor, para poder entender cómo se habían hecho las cosas. Ante esta petición la respuesta recibida por parte del sindicato y el obispado fue que esta información es confidencial. Es por eso que a la mañana siguiente fui a Conselleria a pedir información y me la dieron. Me dijeron que el obispado tenía la posibilidad de asignar las medias jornadas o las jornadas completas hasta el momento de la firma de los contratos.
En aquel momento me puse en contacto con el consiliario y me dijo que lo único que podía hacer era plantearlo al sindicato. También me puse en contacto con el vicario para exponerle lo que había pasado y cómo se habían hecho las cosas y para que me pusiera en contacto con el obispo. Este encuentro debía ser antes de la firma de los contratos. Su respuesta fue que él debía estar en las fiestas de los pueblos de los que él es rector y que el obispo tenía la agenda muy llena. Esta fue la respuesta de la jerarquía de la Iglesia.
No obstante, pedí cita para poder hablar con el obispo junto con dos compañeros más y le expusimos que era urgente que hicieran un baremo riguroso para recolocar de forma justa a los profesores. El obispo nos atendió y nos escuchó y mostró su preocupación pero su propia situación personal no le permitía actuar.
Planteé a la Conselleria también la urgencia e importancia de hacer un baremo.
Con la llegada del Administrador Apostólico tuve la oportunidad de exponer cómo había vivido todo este proceso, pude expresar el sentimiento de abandono por parte del obispado. Fui a buscar al consiliario, al vicario y al obispo y no encontré a nadie.
Me entristeció mucho ver cómo en la última mesa de negociación tanto el consiliario como el delegado de enseñanza que nos conocen a todos, saben si tenemos toda la titulación o si no la tenemos, pudieron aceptar el listado que mostraba la situación en la que quedaba cada profesor. No deberían haber consentido que profesores que tenían todos los requisitos para trabajar y muchos años de antigüedad quedaran a media jornada. En ese momento, antes de levantarse de aquella mesa, deberían haber recolocado a los profesores de forma justa.
La llegada del Administrador Apostólico ha cambiado mucho las cosas.
Nos escuchó, tomó nota y actuó. Se reunió juntamente con el delegado de enseñanza con el Conseller y acordaron que para el próximo curso se haría un baremo similar al que se hace para los interinos. Se nos asignará la plaza según los méritos de cada uno y a aquellos que les falte algún requisito para trabajar se les dará un tiempo para que se puedan acabar de preparar.
Debemos ser críticos con lo que ha pasado. El consiliario y el delegado deben conocer la realidad de cada centro. Cada profesor debe dar cuenta de su programación y debe cumplirla. Se debe hacer un seguimiento por parte del obispado. Cabe insistir también en la importancia de los cursos de formación para poder crecer como profesionales. Algunos profesores han hecho mucho daño a esta asignatura y a nosotros mismos como profesionales haciendo que muchos profesores del claustro no respetaran este colectivo, porque durante muchos años algunos profesores no han hecho la programación y si la han hecho no la han cumplido. Algunos profesores no han hecho nada en las clases de religión y esto ha sido un escándalo.
Quiero concluir diciendo que he presentado este caso en el grupo al que este curso me he incorporado y hemos hecho una revisión de vida trabajando desde el VER, JUZGAR y ACTUAR. A mí el ser escuchada por personas de tanta calidad humana me ha hecho mucho bien. Y releer algunos pasajes bíblicos como Am 5, 24; Mt 5; Mt 6, 25-34 o Ef 6, 14 “Poneos en pie, ceñida vuestra cintura con la verdad y revestidos de la justicia como coraza” me han dado paz en el corazón y han sido mi fuerza para actuar.

Parece que por fin se ha cumplido un deseo que guardaba desde hace varios años…
Soy una chica joven, y desde que acabé mi carrera como maestra de educación especial opté por no seguir el camino de las oposiciones: un camino duro pero que, como todos dicen, te acaba llevando a una estabilidad y un trabajo de por vida. Esa idea, por muy tentadora que resultara no me convencía. Yo quería vivir mi vocación al máximo, aprender, tocar la discapacidad, dejarme enamorar por estos niños y jóvenes que tanto te enseñan. Y así, comencé mi camino por distintas asociaciones de Badajoz que trabajaban con personas en riesgo de exclusión social y años después, con mis pequeños de Habilitación Funcional y Atención Temprana.
Como terapeuta, he crecido enormemente.
Cada una de mis etapas laborales en los distintos sitios me ha aportado un grado más de experiencia, cariño y el buen hacer del trabajo en equipo no solo mirando por aportar, sino por enriquecerme enormemente de todo lo que cada uno de mis compañeros me han regalado estos años.
Mi recorrido profesional siempre ha sido agridulce: a la vez que me sentía afortunada por todo lo que recibía y aprendía de mis niños y todo lo que avanzaban a mi lado, por otro lado me sentía frustrada y enfadada con un sistema, una estructura que no beneficia a las asociaciones. Por unas condiciones de trabajo que, a medida que pasaban los años, las veía incompatibles con la vida familiar. Qué triste que lo bonito de la profesión se nublara por las “condiciones laborales”. Y por desgracia veía que eso pasa en tantos sitios…
Esta experiencia te hace sentir poco valorado y notas que el tanto tú, como el equipo que está contigo codo con codo, por una labor tan importante y hermosa, se merece más.
Pasé épocas muy agobiada y poco esperanzada. Y le pedía al Padre incesantemente que me abriera otra puerta, que mejorara mi vida: “Padre, necesito un cambio. Un trabajo mejor. No sentirme así…”. Parece que esa oportunidad nunca llegaba.
El año pasado, en uno de estos momentos de crisis, asistí a un encuentro de profesionales cristianos sobre la fraternidad en el mundo laboral. Asistí con ganas, pero sin muchas expectativas. Y sin embargo, el Padre me habló. En medio de mis angustias, encontré el testimonio de una chica en paro que me interpeló. Me ayudo a relativizar, a ver el trabajo como una parcela más de mi vida. Me ayudó a no sentir angustia por el futuro, sino ser valiente y enfrentar el presente.
En ese momento, entendí el mensaje que Él me quería transmitir: acogía mi oración, pero me pedía que aprendiera a valorar el momento que vivía. A confiar en que Él me escucha. A disfrutar del proceso, esperando con paz lo bueno que queda por llegar.
Y es que así fue. Cuando más tranquila estaba, otra puerta se abrió.
Llevo meses trabajando como maestra de apoyo en un colegio. El cambio fue difícil, duro. Pero le doy gracias a Dios por todo lo bueno del camino. Sigo dando pasos, sigo creciendo y creyendo que el Padre me pondrá allí donde se me necesita para, con cariño y desde la vocación, enseñar y aprender cada día.
Marta Gallego
Profesionales Cristianos. Badajoz.

Soy Ana, del grupo de profesionales de Palencia. Soy Trabajadora Social y trabajo en un Equipo Educativo y Psicopedagógico en diferentes colegios de Infantil y Primaria, en los que desarrollo mi profesión.
Cuando me propusieron realizar la monografía como lectura creyente desde la profesión, dije que yo estaba de baja, ¿cómo iba a hablar ahora de la profesión? Por una mala pisada al final de las vacaciones estoy de baja recuperando mi tobillo. Ocurrió en un momento en el que iba a iniciar una nueva etapa profesional y personal que me hacía mucha ilusión, me trasladaba a Burgos a un nuevo destino.
Y sin embargo, realmente puede que este periodo acabe siendo muy fructífero a nivel profesional. Explicó el porqué.
FAMILIA y DEPENDENCIA
Juan 8,1-11 La mujer adúltera
Jesús se fue al monte de los Olivos. Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?.Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?Ella dijo: “Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”
Viviendo desde hace años independiente, mis padres saltaron a primera escena. Su ayuda ha sido excelente: paciencia, comprensión, sin juzgar, atención, apoyo logístico…el amor incondicional. Pero la convivencia no siempre es fácil y en especial mi padre está viviendo esta etapa de su vida de forma más dificultosa: desde la energía, iniciativa y actitud resolutiva que recuerdo de él, aparece una persona dubitativa, repetitiva,..
Mi padre, desde su debilidad me ha hecho ver cuán teóricas son todavía determinadas actitudes que se presuponen en mí por mi profesión: la escucha, la aceptación, la paciencia. Y por tanto él me ha permitido día a día poner plasmar de verdad estas actitudes.
Me reconozco pecadora al criticar actitudes inhumanas de falta de paciencia, escucha y respeto en otros, y yo no ver mis propios pecados en este aspecto.
En nuestra profesión (y en todas) lo personal y profesional no va tan separado, ¿cómo puedo promover estas actitudes en las familias y personas en dificultad, si yo no las vivo realmente?
Una actriz y dramaturga palentina, Mercedes Herrero, es la creadora e intérprete de la obra “Acunar el viejo árbol”, cuidar a quienes nos cuidaron. Y según sus palabras navega reflexiones como: “¿Estamos dispuestos a parar, a nombrar, a tener en cuenta lo no productivo, lo pequeño, lo invisible…? ¿Cómo quiero cuidar?” (Laura Fraile. Último Cero)
FORMACIÓN
Mateo 24, 10-13
Muchos se escandalizarán, se traicionarán, y odiarán unos a otros. Surgirán muchos falsos profetas y engañarán a muchos .El exceso de la maldad enfriará la caridad de mucha gente, pero el que persevere hasta el fin se salvará.
Como profesionales va en el contrato la formación y el reciclaje constante. Por supuesto hay épocas en que esto puede ser más o menos intenso.
Estoy aprovechando este periodo para leer a aquellos y aquellas que me pueden dar luz para que mi intervención sea mejor.
Como os pasará a los que trabajáis en el mundo de la acción social y la educación, a veces reproducimos modelos de intervención repetitivos, ineficaces, obsoletos… Y, al menos en mi caso, el deseo de dar una imagen resolutiva ante los directores y profesores de colegios, las prisas,…me hacen caer a veces, en una intervención deshumanizante.
Sé que la coordinación entre diferentes profesionales y sistemas, y el trabajar de diferente manera es difícil. También experimento que el mundo de la pobreza es complejo, de muchos ángulos… Por ello pido al Señor que ese hecho no me haga tirar la toalla ante la primera dificultad que aparezca una vez que me reincorpore.
Como profesionales, la lectura y revisión constante es necesaria. La lectura desde cierta distancia de la vorágine del día a día, me ha permitido revisar algunas intervenciones realizadas en mi trayectoria profesional. A veces con dolor, a veces con nuevas ilusiones.
SISTEMA DE SALUD Y DERECHOS HUMANOS
Marcos 8, 34-36
Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí y por el evangelio la salvará. ¿De qué le vale ganar el mundo entero si pierde su vida?
Me urge además un activismo social, más allá de las fronteras de mi trabajo, unirme a iniciativas que ya están en marcha.
Al mismo tiempo que como profesionales podemos dar una visión más completa de los retos a los que nos enfrentamos, hacer pedagogía en este aspecto, y así frenar análisis rápidos, confusos y superficiales.

Os diré que soy esposa, madre de dos hijos y profesionalmente ejerzo la medicina y la fisioterapia. Hoy me voy a centrar en mi vida profesional.
En mi trabajo me dedico a escuchar y aliviar o curar cuando se puede los dolores musculares, articulares y un largo etc. con mis manos. Lo hago desde un gabinete que dirijo y en el cual trabajan otras tres personas más.
Vivo mi trabajo con auténtica pasión y vocación. Siento que es el Padre quien me ha puesto donde estoy y que la tarea que realizo me permite poner a disposición de los demás los talentos que se me han regalado.
Para entender lo que hago y por qué, tengo que remontarme al pasado. Creo que fue importante que en mi etapa de estudiante estuviera en la JEC, ya que me dejó muy claras algunas cosas, de las que destacaría tres:
Esto me influyó a la hora de tomar decisiones:
Todo esto, dicho así, parece que suena muy bien. Sin embargo os puedo asegurar que gestionar un centro y mantener los contratos de trabajo es complejo y he vivido el desierto, las dudas y las tentaciones de abandonar e irme a un centro que gestionara otra persona y dedicarme únicamente a ejercer mi profesión en solitario.
En muchos momentos me he parado a preguntarme sobre cómo ejerzo mi profesión y qué es lo que ofrezco. Creo que lo que fundamentalmente transmito a los pacientes cuando les recibo es que me importan. Me importa no sólo su dolor sino toda su persona. Los casos más difíciles me conmueven, me mueven por dentro. Desde este sentir, los pacientes saben que su dolor, su problema, ya no es solo de ellos. Yo soy su acompañante.
No todos los que vienen a mi centro tienen que pagar su tratamiento, hay aseguradoras que lo hacen. Esto permite que venga todo tipo de personas, desde los más preparados o con más medios, a los parados o los de muy bajo nivel económico y cultural. Me sorprendo a mí misma sintiendo cómo, con estos últimos, se me rompe el corazón al ver que su pobreza llega a extremos dolorosos:
Para situarme con todos y especialmente con estos últimos y no dejarme llevar por la desesperanza, el dolor, o hacer tan solo lo éticamente correcto, ha sido imprescindible ir cambiando mi mirada, mirando al otro como imagen de Dios. Esto es lo que me permite hacer más livianos los aspectos más costosos de mi trabajo.
Mari Sol. Profesionales Cristianos Zaragoza

Los Cambios en el Mundo del Trabajo.Causas y consecuencias para la vida de los trabajadores.
Del 27 al de 30 octubre, se celebra en el CITES (Centro internacional Teresiano-Sanjuanista) de la diócesis de Ávila el seminario anual y la asamblea general del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE).
El seminario centra sus contenidos en los cambios en el mundo del trabajo, las causas y consecuencias de estos cambios en la vida de las familias trabajadoras.
La sesión de apertura contará con la presencia del obispo de la diócesis de Ávila, Mons. Jesús García Burillo, el alcalde de la ciudad, D. José Luis Rivas y el vicepresidente de EZA (Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores) Herbert Metzger. Además les acompañarán Manuel Candil, presidente de la HOAC de Ávila y José Fernando Almazán, presidente de la HOAC de España.
La primera parte del seminario, se centrará en analizar desde las experiencias personales, las consecuencias que está teniendo los cambios que se están produciendo en el mundo laboral. Intervendrán jóvenes militantes de la JOC de Ávila y también miembros de la PAH de Ávila.
Una segunda parte, durante la mañana, abordará el contenido del Informe de Cáritas Europa “Acabar con la pobreza en Europa. Nuestras propuestas para hacerlo posible.” Para profundizar en el contenido de este informe nos acompañará Pedro Fuentes, sociólogo y miembro del Equipo de estudios de Cáritas España. Contaremos también con la presencia de Thomas Wallimann, Director del Instituto social de Suiza, del movimiento de trabajadores cristianos de Suiza (KAB) que planteará las perspectivas para el mundo del trabajo hoy, desde la doctrina social de la Iglesia.
Por la tarde habrá un trabajo en grupos para abordar las causas y consecuencias de la situación actual del mundo del trabajo y después habrá dos visitas a la ciudad. Concretamente a Cáritas Ávila para conocer el programa de empleo de esta entidad y otra a la sede de Comisiones obreras para compartir una mesa redonda con responsables de los sindicatos USO, UGT y CCOO.
La tercera parte del seminario abordará los retos que los cambios en el mundo del trabajo y su orientación actual presentan a la Iglesia y la sociedad. El contenido de esta parte lo desarrollará Montxo López, militante de la HOAC de Bilbao y miembro del equipo coordinador de la Pastoral obrera de la diócesis de Bilbao.
Al finalizar el seminario la asamblea del MTCE centrará su trabajo en la preparación de la Asamblea general del Movimiento mundial de trabajadores cristianos, MMTC que se realizará el próximo mes de julio también en la ciudad de Ávila, adonde acudirán representantes de los trabajadores cristianos de todos los rincones del mundo.
[Más información: Manolo Copé (@manocope), coordinador del MTCE – 650574823]

Carta de Celso Morga, arzobispo de Mérida – Badajoz, publicada en Periodista Digital el pasado 21/10/2016.
“POR UN TRABAJO DECENTE”
Hemos celebrado en este mes de octubre la jornada “POR UN TRABAJO DECENTE”, auspiciada por la Organización Internacional del Trabajo y secundada por los movimientos apostólicos católicos especializados en el mundo obrero, junto a Cáritas y otras instituciones eclesiales preocupadas por la justicia y la humanidad. No quiero dejar pasar este evento sin reflexionar acerca de la reivindicación planteada, desde la perspectiva cristiana, e invitaros a todos a profundizar como creyentes en este aspecto de la Doctrina Social de la Iglesia.
El dolor de la realidad
Tanto las mediaciones sociales sindicales, como las eclesiales que se ocupan de la dimensión socio-caritativa de la fe, nos alertan continuamente acerca de la realidad laboral y sus consecuencias en la sociedad actual. Ellos nos hablan de casi cinco millones de desempleados en España y de cómo más de tres millones de personas, que están trabajando actualmente, se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social. La precariedad laboral afecta de modo determinante a las personas, así más de trescientos mil contratos mensuales son de una duración de siete días o menos, cuando seis de cada diez trabajadores a tiempo parcial desearían tener una jornada completa.
El evangelio
Ante esta realidad, la doctrina social de la Iglesia, y el pensamiento y preocupación de los últimos pontífices, nos recuerda a los cristianos y a los hombres de buena voluntad que “la persona es la medida de la dignidad del trabajo” (CDSI 271). Que dada la dignidad de la persona humana, el trabajo es la cuestión de lo humano y se ha de tener claro que el ser humano no es el que tiene que adaptarse o subordinarse al trabajo, al mercado, sino que ha de ser al revés. El evangelio de Jesús es aleccionador en este aspecto cuando él nos presenta, para mostrarnos el rostro y el sentir de Dios Padre, la parábola de los viñadores que son llamados a trabajar en la viña: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Unos a unas horas y otros a otras, pero a la hora del sueldo, es la dignidad de la persona la que se prioriza, frente a la pura labor, todos reciben el denario que necesitan para poder subsistir como personas con dignidad y justicia. Ahí, lo justo viene marcado por la bondad del Padre que mira a la humanidad, a cada persona, desde sus necesidades con verdad y justicia amorosa, desde la perspectiva del cuidado y el amor. La persona es el centro del reino y de la realidad.
Pensamiento social cristiano
La sociedad en este sentido ha de revisarse con respecto a su visión del trabajo y de la distribución del mismo, del sueldo y su dignidad. Como nos recordaba el Papa San Juan Pablo II en la encíclica Laborens exercens (10)”con su trabajo el hombre ha de procurarse el pan cotidiano, contribuir al continuo progreso de las ciencias y de la técnica y , sobre todo, la incesante elevación cultural y moral de la sociedad en la que vive en comunidad de hermanos”. En este sentido el trabajo tiene una dimensión integral que responde tanto a las necesidades materiales, como a las sociales y culturales y también a las espirituales del ser humano: es camino de santificación, como el mismo Señor nos enseña en el taller de Nazaret. Cuando el trabajo no es decente afecta al hombre en todas sus dimensiones. Por eso la cuestión del trabajo es una cuestión de justicia y dignidad humana y debe ser promocionado porque lo que está en juego es la relación trabajo y persona, también en su dimensión trascendente, familia, sociedad. El Papa Francisco , siguiendo las claves humanistas y cristianas de la doctrina eclesial, afirma con rotundidad que “No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo”, y muestra su rechazo a la aceptación natural de esta situación indigna e injusta cuando afirma con respecto a los jóvenes que “el desempleo juvenil, la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa opción social, de un sistema económico que pone los beneficios por encima de la persona”(Encuentro Mundial de Movimientos Populares, Santa Cruz 2015).
Aspiración y compromiso
Ante esta realidad es necesario reivindicar y aportar por un sentido y organización del trabajo que realmente sea digno, lo que significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer:
– trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad
– trabajo que haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación
– un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar
– un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz
– un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual
– un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación
Para que esto avance y cada día sea más posible, la Iglesia proclama que es necesario sustituir el utilitarismo por el amor de construir la justicia. Romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo poniendo en el centro a la persona, no la economía y los intereses de unos pocos. Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: Distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidado necesarios para la vida humana; luchar por condiciones dignas de empleo: Sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo; articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso. Afirmar la defensa de los derechos humanos y desvincular derechos y empleo. Se trata de humanizar las relaciones laborales para que se desarrolle un trabajo realmente decente. La organización Internacional del Trabajo ha marcado los grandes objetivos estratégicos, que desde la comunidad cristiana compartimos totalmente, como son: crear trabajo, garantizar los derechos de los trabajadores y trabajadoras, extender la protección social y promover el diálogo social.
Y estos objetivos que son de gran alcance, también requieren la participación personal y moral de todos nosotros, hemos de tomar conciencia y aplicarnos principios sencillos de vida que realmente apuesten por un mundo más digno y justo entre nosotros, cada uno desde su lugar social, cultural, político, laboral y eclesial. Para ello se nos invita desde la misma doctrina social cristiana a saber ser un poco pobre, en un mundo de bienestar y riqueza, para que otros puedan ser, a vivir el poder liberador del sacrificio a favor de los que lo necesitan. Todo ello asumiendo que la comunidad cristiana tiene una dimensión profética, dada su vocación a amar y ser prójima de los que sufren, y está llamada a tomar concienciar y actuar, a través de todos los medios pacíficos a su alcance, para mejorar y desterrar las situaciones de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. En este sentido todos podemos hacer algo desde nuestro sitio.
Nos unimos al grito por un trabajo decente desde el deseo de la justicia y la paz entre los hombres, para que entre nosotros se cumpla la voluntad del Padre en la tierra como en el cielo.
Celso Morga (arzobispo Mérida-Badajoz)

Las entidades de acción social de la Iglesia en España —Cáritas, CONFER y Justicia y Paz— se suman al llamamiento conjunto que Cáritas Internationalis y el Servicio Jesuita a Refugiados han hecho público ante la celebración, el 19 de septiembre en Nueva York, de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes. Este es el texto del llamamiento:
Una llamada urgente a la comunidad internacional para proteger a las personas migrantes y refugiadas
Cáritas Internationalis y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) urgen a abordar cambios concretos en el Sistema de Naciones Unidas así como un claro compromiso por parte de los Gobiernos y los actores clave tanto en el sector público como en el privado para asegurar la protección de las personas migrantes y refugiadas.
En una declaración conjunta ante la cumbre sin precedentes sobre las personas migrantes y refugiadas que organiza las Naciones Unidas en Nueva York el próximo 19 de septiembre, las dos redes mundiales de Cáritas y JRS reclaman la máxima prioridad para satisfacer las necesidades de protección, particularmente de mujeres y niños. Esto significa, en respuesta a las necesidades de las personas migrantes y refugiadas, garantizar sus Derechos Humanos así como el pleno respeto del derecho internacional sobre personas refugiadas.
El secretario general de Cáritas Internationalis, Michel Roy, asegura que «el desafío que plantea la crisis de solidaridad en respuesta a los movimientos de la migración es masivo y la comunidad internacional se está esforzando para encontrar una respuesta a largo plazo. Pero este reto supone una oportunidad única para revisar el sistema y elaborar un plan para mejorar la respuesta internacional«.
La Guerra, la desigualdad, la pobreza, el cambio climático… han expulsado de sus hogares, a fecha de hoy, a más gente que nunca antes desde la fundación de la ONU: son más 65 millones de desplazados forzosos en todo el mundo, incluyendo más 21 millones de refugiados, 3 millones de solicitantes de asilo y más de 40 millones de desplazados internos.
Todos los Estados miembros de Naciones Unidas deben adoptar compromisos claros para proteger y garantizar esos derechos y que esos compromisos se traduzcan rápidamente en políticas que corrijan las existentes y que son incapaces de proteger a las personas. Que la migración sea una opción y no una necesidad debe asegurarse mediante políticas migratorias responsables dentro del marco acordado previamente de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los Estados deben dar cobertura tanto a las necesidades básicas de las personas migrantes y refugiadas que viven fuera de los campamentos como a sus necesidades a largo plazo apoyando procesos de formación y empleo para acceder a medios de vida sostenibles
A nivel local e internacional, la lucha contra la trata de seres humanos deber ser una prioridad tanto en los programas de emergencia como en la acción a largo plazo.
Instamos a las Naciones Unidas a revisar sus estructuras actuales, evaluar las ventajas comparativas de todos los actores, y definir más claramente su papel de coordinación y el de la sociedad civil como actores de desarrollo. También llamamos a la transparencia de las prácticas de financiación.
Además, queremos realizar un llamamiento a los países desarrollados para que no usen la ayuda al desarrollo para financiar los costes de la acogida a las personas refugiadas dentro de sus fronteras. Pedimos a todos los países que dejen de condicionar la cooperación al Desarrollo al control de flujos migratorios.
Denunciamos públicamente nuestro rechazo a las expulsiones y devoluciones forzosas de personas, así como la reformulación o reinterpretación del derecho humanitario internacional sobre refugiados para evitar que las personas soliciten refugio o para facilitar que sean retornadas.
Hacemos un llamado a la comunidad internacional a compartir la responsabilidad de proporcionar protección a las personas que huyen de sus hogares evitando que algunos países carguen sobre sus hombros todo este peso por su propia cuenta.
Consideramos la Cumbre de Jefes de Estado del 19 de septiembre como una oportunidad histórica para fortalecer la respuesta a las migraciones internacionales creando un sistema capaz de proteger los derechos y responder a las necesidades de los grandes movimientos de refugiados y migrantes. Descargar
Leer más: Justicia y Paz

14/06/2016. Badajoz. Los días 8 y 9 de Junio de 2016 se desarrollaron en la Facultad de Ciencias las III Jornadas Ética y Universidad, organizadas por el Grupo de Innovación Didáctica “Ética del profesorado universitario”.
Las Jornadas llevan celebrándose bienalmente desde 2010 y surgen como espacio de encuentro e intercambio de experiencias en la educación transversal y el fomento del pensamiento y razonamiento moral en la Universidad. Las conferencias invitadas corrieron a cargo de dos expertos de talla mundial: la profesora Elsa González Esteban y el profesor Miquel Martínez Martín.
Elsa González es profesora titular de filosofía moral en la Universidad Jaume I de Castellón, forma parte del grupo de investigación “Éticas aplicadas y democracia”. Sus últimas investigaciones se han centrado en el estudio de la neuroética, vinculándolo especialmente con aspectos en los que ella es referente internacional, como la ética de los negocios o la ética económica. En esta ocasión, impartió la conferencia titulada “Forjando el carácter moral desde la formación universitaria: razón y emoción”.
Por su parte, Miquel Martínez es catedrático del área de Teoría de la educación, en la Universidad de Barcelona, y miembro del Grupo de Investigación en Educación en Valores y Desarrollo Moral. Su labor docente e investigadora se ha centrado en el ámbito de la educación superior, formación de profesorado y ética en la universidad. Además, ha compatibilizado esta tarea docente e investigadora con labores de gestión como Decano de la Facultad de Pedagogía o vicerrector de la Universidad de Barcelona.
Las Jornadas también contaron con una mesa redonda en la que profesionales de distintos ámbitos reflexionaron acerca de la necesidad del desarrollo de las competencias éticas para un futuro ejercicio profesional de excelencia.
Del mismo modo, en esta edición se presentaron más de 20 comunicaciones orales y en formato póster-flash de investigadores/as y docentes del ámbito nacional en el que analizaron sus experiencias en este campo.
El Grupo de Innovación “Ética del profesorado universitario” es un grupo interdisciplinar y aconfesional. Está formado por más de 30 docentes e investigadores de la Universidad de Extremadura y trabaja específicamente el desarrollo de la ética profesional entre alumnos y profesores en la Educación Superior. Se constituyó hace ocho años y desde entonces ha organizado y participado en varios cursos, jornadas y seminarios dentro y fuera de la universidad extremeña. En este grupo de la Universidad de Extremadura, participan varios miembros de Profesionales Cristianos de la Archidiócesis Diócesis Mérida-Badajoz.

Madrid, 3 de mayo 2016.- Dentro de una acción coordinada con otras redes católicas de la UE, las entidades de la Iglesia católica en España que trabajan con migrantes y refugiados –Cáritas, CONFER (Conferencia Española de Religiosos), el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz— han remitido una carta a los europarlamentarios españoles en la que manifiestan que “el reciente acuerdo de la Unión Europea con Turquía constituye un cambio monumental en la política de protección internacional de la UE”.
En la misiva se afirma con rotundidad que “por primera vez en la historia, se ha celebrado un acuerdo entre la UE y un país tercero que se dirige, expresamente, a impedir que las personas que buscan protección accedan a las fronteras exteriores de la UE”.
Se trata de una denuncia compartida también por la Conferencia Episcopal Española, que recientemente ha calificado el Acuerdo con Turquía como «injusto con todas las de la ley».
La carta ha sido remitida a los eurodiputados españoles que forman parte de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, la Comisión de Asuntos Constitucionales, la Comisión de Asuntos Jurídicos y la Subcomisión de Derechos Humanos. En el envío se han incluido también las embajadas en España de los Países Bajos, país que ostenta la presidencia semestral de la Unión Europea, y de Eslovaquia, que asumirá la presidencia el próximo semestre.
Elementos de mayor preocupación
La carta enumera los elementos claves del Acuerdo que más preocupan a las instituciones firmantes, como son:
Cáritas, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz recuerdan a los europarlamentarios españoles que “las negociaciones y la conclusión del acuerdo han tenido lugar sin ninguna consulta al Parlamento Europeo”. “En su lugar, las representaciones democráticas del pueblo en Europa han sido deliberadamente excluidas del proceso”, añaden.
Vulneración de derechos
Señalan, además, que “las medidas estipuladas en el acuerdo son ilegales porque vulneran normas internacionales de derechos humanos así como el derecho de la Unión Europea”. En concreto:
Posibles alternativas
En otro párrafo de la misiva se afirma que “la detención indiscriminada de solicitantes de protección también es ilegal, ilegalidad acentuada por el número significativo de familias, mujeres y niños que hacen el viaje desde Turquía a las islas griegas”. Se recuerda, a este respecto, que “existen alternativas razonables y eficaces al acuerdo UE-Turquía”.
Ya como Cáritas Europa, el Servicio Jesuita a Refugiados Europa y otras organizaciones religiosas propusieron en noviembre de 2014 para abrir nuevas vías legales y seguras de acceso a la protección en Europa medidas como la emisión de “visados humanitarios” o la retirada de la exigencia de visado a colectivos como los que huyen de la guerra en Siria. “Tales medidas –se indica en la carta– no requieren grandes cambios legales, sino más bien ser implementadas como parte de una política coherente”.
Cáritas, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz concluyen con una petición a los europarlamentarios españoles para que “expresen su indignación por no haberse tenido en cuenta al Parlamento Europeo en el acuerdo UE-Turquía, adopten una postura firme sobre este tema, pidan la anulación del citado acuerdo y presionen para que se desarrollen vías de acceso legal y seguro a protección”.
La carta va firmada por Sebastián Mora, Julia García Monge e Isabel Cuenca, secretarios generales de Cáritas, CONFER y Justicia y Paz, respectivamente; y por Alberto Ares, delegado del Sector Social de la Compañía de Jesús.