Etiqueta: Opción por los Pobres

  • Ignacio Echeverría y la Justicia: “Creo en tu resurrección”

    Ignacio Echeverría y la Justicia: “Creo en tu resurrección”

    Dolor y rebeldía: has muerto injustamente

    tresEn mi oración hace días que está como un referente Ignacio Echeverría, ese joven español, que venía del gimnasio en Londres, lleno de paz y serenidad, y que al ver a un terrorista atacando a una mujer se puso a defenderla, cayendo al suelo … sin volver a saber nada de él. Hoy cuando me disponía a celebrar la eucaristía en la Parroquia de Lourdes, en Salamanca –donde me encuentro para un congreso ecuménico sobre Lutero- , el párroco Matías, me dice que acaba de enterarse que Echeverría ya ha sido encontrado y han certificado que ha muerto víctima de ese atentado. En ese momento siento dolor y cierta rebeldía, a la vez que siento la necesidad de interiorizar y elaborar esta noticia.

    ¿Resucitan los muertos? Una cuestión de justicia

    Precisamente hoy cuando el evangelio de la liturgia diaria y ordinaria ofrecel texto evangélico en el que los saduceos interrogan a Jesús acerca del tema de la resurrección, porque ellos –ricos y seguros- no creían, entendían que la justicia divina se realizaba en el marco de la propia historia, en la tierra sin más. Jesús responde enérgico, situándose desde los profetas, en la línea de la resurrección, y hablando de que Dios es un Dios de vivos y no de muertos. Jesús era consciente de que la idea de la resurrección había surgido en tiempos de violencia y de muertes martiriales, cuando radicales habían destruido a fieles y pacíficos creyentes, ahí surgió la pregunta radical sobre Dios y la justicia: ¿hay justicia verdadera? ¿el rostro de Dios no tiene justicia? Si estas personas han sido capaces de dar la vida en su amor y en el respeto a su nombre haciendo el bien, ¿dónde queda Dios y su poder? Y lo que es más fuerte, dónde queda el sentido de la vida, la esperanza, la justicia verdadera. Si no hay justicia para ellos, entonces, no la hay para nadie, no hay sentido, no hay esperanza, de nada vale el compromiso. El existencialismo ateo es el embarque del sin sentido y de la ausencia de la justicia como horizonte de una finitud sin valor, sin consistencia, con una levedad que se hace insoportable, con un estructuralismo mortal.

    El inocente crucificado ha resucitado

    En Jesús Crucificado la cuestión llega al extremo, cuando el propio justo en una humanidad de amor radical y entregado, en la cruz se hace pregunta del sin sentido, de la injusticia ganadora en apariencia, de absoluto silencio trascendente, de ausencia total de lo divino: ¿Dios mío, Dios mío por qué me has abandonado? O hay resurrección para él o no hay justicia ni sentido para nadie, o la hay para el justo sufriente o, entonces, nadie podemos esperarla. Y es en ese contexto martirial y de radicalidad donde se oye el grito de un aleluya de justicia y de esperanza: “NO está aquí, ha resucitado, id a Galilea allí lo veréis”. En la propia realidad, encontraremos razones y motivos para creer en la resurrección, hasta desde la muerte de los mártires actuales.

    Tu amor, Echeverría, más fuerte que la muerte

    Así he ido hoy a celebrar la Eucaristía, y así lo he predicado, Ignacio Echeverría hoy es la razón más fuerte que tengo para creer en la resurrección y eso por dos motivos: porque él no ha tenido miedo al peligro y a la muerte, en un contexto de terrorismo sin razón, y se ha entregado al ponerse en el lugar del débil, al jugarse el tipo a favor del otro, ahí no puedo sino leer que sigue vivo el espíritu de Jesús resucitado el que no le tiene miedo a la muerte, el que cree que el amor es más fuerte que la muerte, el que está con los crucificados de la historia; y el segundo, porque la pregunta se ha hecho radical en mí una vez más, por este Job cristificado de la historia actual: ¿no habrá justicia para quien ha dado la vida? ¿Cómo no va a haber resurrección para él, si sólo la resurrección puede hacer justicia a los justos sufrientes de la historia…? Y he consagrado y comulgado sintiendo que en el Cristo resucitado me abrazaba a ti, y te sentía glorioso, victorioso… En ti no ha ganado la muerte, ni su miedo, en ti ha ganado el amor y la vida. Tu gesto no lo podemos enterrar, aunque sí lo hagamos con tu cadáver, tu persona la ponemos en el altar y la ofrecemos al Padre, en los sentimientos puros del hijo que se entrega, Por Cristo, con Él y en Él, ahí eres eterno, tienes la vida que nadie nunca te podrá quitar, aunque hayan acabado con tu cuerpo.

    px4Ruega por nosotros y nuestros miedos para amar

    En la noche, cuando siento la necesidad de compartir estos sentimientos orantes, pido a Dios Padre por tu familia, tus seres más queridos, pido su consuelo y la fortaleza de la fe, que la esperanza en la resurrección les pueda ayudar a superar esta injusticia terrena tan radical, le doy gracias por ti, tu vida y tu entrega, tu capacidad de amar y de arriesgar sin más cuentos ni obstáculos, y deseo que la fuerza del Espíritu que te habitó me habite a mí para vivir en el compromiso por la justicia, que nos ayude a todos a saber ponernos a favor de los débiles, frente a toda corrupción y violencia. Te pongo en la lista de los santos preferidos y musito: “San Ignacio Echeverría, ruega por nosotros”.

     

    Pepe Moreno Losada. Consiliario de Profesionales Cristianos.

  • Informe de la etapa del Ver: «Profesionales ante la desigualdad»

    Informe de la etapa del Ver: «Profesionales ante la desigualdad»

    16/MAY72017. El documento recoge las aportaciones de las Diócesis en torno al trabajo llevado a cabo durante todo el curso, con el marco de fondo de la desigualdad y las profesiones, que se encuadra en el primer año del trienio decidido en la Comisión de principios de curso.

    Descarga: Profesionales ante la desigualdad_Informe del VER_Año I_PX1617_MAY17

  • En el lado equivocado de la vida: maltratar a las personas y a la creación entera

    En el lado equivocado de la vida: maltratar a las personas y a la creación entera

    Hecho de vida

    Por mi profesión y por estar en un Comité de Bioética, vivo de cerca la experiencia del maltrato. Es decir del trato inhumano e indigno que sufren tantas personas anónimas en sus relaciones personales y también en su relación con los profesionales sanitarios. Muchas de las consultas al Comité evidencian esa prepotencia y desprecio  que muestran profesionales de todos los estamentos hacia los pacientes y sus familiares. Esa vivencia me confronta con la maldad y la crueldad que también anida en el alma humana. Este es un hecho que me interpela en lo personal como cristiana y también en lo comunitario, puesto que pertenezco a un grupo vinculado a la Iglesia, portadora (que no poseedora) de un mensaje de esperanza y de un proyecto de Vida Buena (que no de buena vida).

    Pero además, como ciudadana vivo con preocupación la deriva deshumanizadora y perversa que está tomando nuestro mundo, creando cada vez más víctimas inocentes sin que aparentemente se pueda hacer nada para evitarlo. Los diversos escritos del papa Francisco nos llaman continuamente a denunciar, a mancharnos las manos, a mirar de frente lo que ocurre.

    En el Evangelio que se proclama cada día en toda la Iglesia, nos llegan claves e interpelaciones que nos confrontan con esos acontecimientos.

    Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2017-04

    Palabra: Evangelio

    Este día, al atardecer, les dice: « Pasemos a la otra orilla. » Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e iban otras barcas con él. En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca. El estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: « Maestro, ¿no te importa que perezcamos? » El, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar: « ¡Calla, enmudece! » El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza. Y les dijo: « ¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe? . Se quedaron espantados, y se decían unos a otros: «Pero, ¿quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!» Mc 4, 35-40

    «Este texto está lleno de contrastes: la calma de Jesús, durmiendo serenamente y la violencia de la tempestad, la incapacidad de los discípulos para dominar la situación y la palabra llena de fuerza de Jesús que hace retornar la calma. La angustia de los discípulos y la confianza de Jesús…

    El mar es a menudo un espacio de lucha lleno de peligros… “Pasar a la otra orilla» saca a los discípulos de su zona de confort, del espacio donde tienen todo controlado, y les lleva a la intemperie. un lugar donde no hacen pie, y en el que para no ahogarse hay que permanecer en calma, con confianza, sin oponer violencia.  Los discípulos se ponen en camino con Jesús, hacen esta travesía de las riberas conocidas hacia nuevas fronteras; y es en esta experiencia de ponerse en camino hacia lo desconocido la que hace brotar miedos, angustias, desconfianza…Solo la calma profunda de Jesús les hará retornar a la confianza…

    En nuestra vida no faltan estas travesías hacia lo desconocido; una enfermedad, un momento de sufrimiento familiar, una situación personal complicada, la necesidad de acomodar nuestra vida con opciones más comprometidas con la justicia…

     

    Cuando nos decidimos a no caminar por la superficie sino bien conectados con la entraña de la vida, siempre hay una situación que nos llama a «pasar a la otra orilla». Y es bien cierto que no hacemos pie, que da miedo perder el control, pero se nos regala la posibilidad de vivirlo con paz, confiados y arraigados en este amor que nos lleva y que vela por nosotros, confiados en esta voz interior que dice a todo lo que nos amenaza: «calla, estate quieta» y que nos dice; «por qué sois tan cobardes?» invitándonos a descansar  la vida en este Otro que nos habita»

    Patrícia Hevia Colomar, en Espaisagrat.

    Llamadas

    PADRENUESTRO CON LOS ENEMIGOS

    Padre nuestro que estás en el cielo…

    Comienzo cada día recordándome que formo parte de una fraternidad universal que atraviesa el espacio y el tiempo.

    Decir Padre-Madre con conciencia plena, significa no creerme superior a nadie, ni más querida, ni con más derechos. Porque, aceptando humildemente que no pertenezco al lado equivocado de la vida (aunque a veces sucumba a sus encantos) , no puedo dejar de ver que hay muchos hermanos firmemente (o ciegamente?) instalados en ese lado siniestro… me desborda el misterio de la gracia y también el del pecado.  Lo que soy, lo que tengo, donde estoy, con quienes convivo…todo es un regalo que acepto agradecida.

    Santificado sea tu nombre:

    Me abruma pensar en cómo puedo yo santificar tu nombre. Pero enseguida recuerdo que estoy rezando en plural, que la comunidad a la que pertenezco entona un canto, que va siendo día a día repetido en todo el mundo: «por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias…» Santificar tu nombre es presentarme ante ti cada día con actitud de agradecimiento: «porque existes, porque avisas, porque anoche en el cielo tus astros se movían…»

    Venga a nosotros tu Reino:

    «Señor Dios, rey celestial…» Que participemos ardientemente en el deseo, motor de la esperanza activa, de que tu Reino inunde los corazones de las personas, que ese deseo nos mueva a construir, cada día, contigo, el mundo que soñaste y nos entregaste con generosidad y confianza. Que este mundo de tinieblas y maldad con el que convivimos sea vencido por la fuerza del amor que depositaste en la gente más sencilla y pobre.

    Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2017-042Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo:

    Tú creaste el mundo, nos creaste a nosotros para la plenitud en Ti. No podemos aspirar a mayor felicidad que deriva de que se haga tu voluntad. ¿Por qué entonces tanto miedo a pronunciar esta frase? Recuerdo a María: «Hágase en mí según tu Palabra…» y a Jesús en la cruz: «En tus manos encomiendo mi espíritu…» ¿me atreveré sumergirme con ellos en ese proceso de desapego de tantas necesidades que me atrapan? (seguridad material, dependencias afectivas, reconocimiento…)

    Rezar esto cada día me invita a abandonarme, a renovar mi confianza. Callar, con ese «silencio que nos conduce a nuestra identidad más radical…» y escuchar atentamente lo que quieras decirme, y también tus silencios…»Porque el fundamento de la confianza nunca son las demostraciones, sino la confianza misma. Se confía porque se ha experimentado que merece la pena confiar. No hay señal que valga. La única señal es el rostro radiante y risueño de quien ha confiado» (Pablo d’Ors, en Palabra y Vida)

    Danos hoy nuestro pan de cada día:

    Que no te pida acumular y asegurar mi vida en el futuro. Tu dinámica es dar para hoy, de manera desbordante, por añadidura, dar para que repartamos. Que seamos capaces de discernir lo que cada día necesitamos para trabajar por tu reino y finalizar el día confiados y descansando en tus brazos amorosos sin esa ansiedad y deseo de control que nos «nubla el amor y nos enturbia la paz».

    Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden:

    De nuevo pedimos perdón, no solo por nuestras faltas personales, sino también en nombre de otros hermanos que ni tan siquiera saben la buena noticia que tu testimonio de vida representa: «Yo tampoco te acuso. Anda y no peques más».

    Es más fácil pasar de puntillas por esta afirmación, como si no tuviéramos enemigos. Porque reconocer que los tenemos, implica hacer el esfuerzo de perdonarles, de comprender, de implicarse en la conversión de otros, lo cual a su vez exige que nosotros también cambiemos. Unirnos de nuevo a Jesús en la cruz: «perdónalos, porque no saben lo que hacen». La tarea del perdón va unida al compromiso: si una causa del mal es la ignorancia es nuestro deber combatirla.

    Por mi profesión y por estar en un Comité de Bioética, vivo de cerca la experiencia del maltratoY no nos dejes caer en la tentación:

    De nuevo rememoramos el Evangelio y sentimos en carne propia nuestra tendencia a acumular, a dominar y controlar al otro, a no saber reconocer y agradecer lo que recibimos, a evitar y soslayar el compromiso en la venida del Reino.

    Pero pedimos también no caer en la tentación de ser cómplices del mal, de consentirlo, de mirar hacia otro lado, de dejarnos arrastrar por la sensación de impotencia, y convivir cómodamente con el bienestar, como si fuera nuestra conquista. Es la «banalidad del mal» lo que hace posible que a lo largo de la historia de la humanidad haya existido y siga existiendo el maltrato, el genocidio y tantos otros holocaustos consentidos.

     Y líbranos del mal

    «No permitas que me separe de Ti». Líbranos Señor de cerrarnos al soplo de tu Espíritu que se nos ofrece sin condiciones. Que no pase un solo día sin que reservemos un espacio y un tiempo para contemplar cómo nos habitas.

    Amén

    Canto:

    Alabad al Señor, Dios de los cielos, Amen Aleluya.

    Alabad al Señor desde esta tierra, Aleluya amén

    Alabadle por sus grandiosas obras, Amen Aleluya

    Alabadlo por su inmensa grandeza, Aleluya amén.

    Todo cuanto respira, alabe al Señor

    Amen aleluya, Alabe al Señor, Aleluya amén.

     

     

  • La belleza que es de Dios

    La belleza que es de Dios

    Cuando visito determinados domicilios o intervengo en ellos, a parte de todos los datos sicológicos o sociales  que te dan de la vida del paciente y de la familia, estos domicilios tienen muchos denominadores comunes y uno de ellos es la falta de armonía, la fealdad, lo feos y poco armónicos que son y es que la pobreza, considero que aparte  de ser una violencia estructural brutal, es también muy fea y poco armónica.

    A veces pienso que los pobres, no sólo nos molestan porque no tienen recursos, sin entrar en cuestiones de nuestra estructura mental,  sino porque también son feos, los barrios son feos, sus coches, los que tienen, son feos, la fachada de sus casas es fea, su forma de vestir es fea, etc.

    Y en una sociedad más cada vez centrada en la imagen, y desde la superficialidad, la fealdad molesta.

    Y además en una sociedad que en que si uno nace feo se puede intentar volver guapo de forma estructural (cirugía). Así que parece que si uno es feo, o su entorno es feo  es porque uno quiere.

    Si uno por muy delincuente que sea es armónico, no parece tan delincuente. Fijémonos en los ladrones de guante blanco, frente al ladrón vulgar, convencional.

    Siempre he pensado que el Dios creador, la naturaleza, tiene una gran sentido de la belleza, de la armonía, de la proporción, y que el hombre se lo está cargando todo, tal cual una apisonadora.

    la-belleza-que-es-de-dios-oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-2017.

    Después de disertación “a lo loco”…

    Contemplemos un día a primera hora de la mañana, sólo cinco minutos,  cómo es nuestro espacio de trabajo, cómo está configurado el espacio, cómo huele, cómo es la luz que entra….y observemos a nuestros compañeros conforme van llegando  ¿los vemos, los miramos, cómo los miramos?

    Reflexionemos como:

    • ¿Cómo son nuestros lugares de trabajo? ¿Son bellos, armónicos, proporcionados, cómo hacemos que sean? ¿Cómo son nuestras relaciones en el trabajo, armónicas, proporcionadas, bellas, ecológicas (de apoyo mutuo)? O por el contrario ¿son lugares feos, disarmónicos, y las relaciones con los compañeros son disarmónicas, de rivalidad, de lucha de egos?
    • En qué me fijo yo, dónde pongo el acento: en las cualidades del compañero, o en los déficits/defectos, en lo que me proporciona o en lo que me dificulta.
    • ¿Sabemos ver el lado bueno/hermoso de las personas con las cuales trabajamos?

    Textos:

    Génesis 1:31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

    Salmos 139:14 Te alabaré, porque formidables, maravillosas. Maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien.

    Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

    C.M. Martini “No se consigue nada con lamentar y denuncia todo lo malo y feo que hay en nuestro mundo. Tampoco se ha logrado nada en nuestra época desencantada con hablar de justicia, de deberes, de bien común, de programas de pastoral, de exigencias del evangelio…Si queremos hablar de esto, hagámoslo con un corazón lleno de amor apasionado. Tenemos que experimentar aquel amor que da alegremente y con entusiasmo; tenemos que irradiar la belleza de lo que es verdadero y recto en la vida; porque solo esa belleza puede conmover interiormente a los humanos y orientarlos hacia Dios».

    “La belleza es uno de esos raros milagros que acallan nuestras dudas sobre Dios”. J. Anouilh

    COMPARTIMOS LO QUE QUEREMOS

  • Padre Nuestro que estás en la Selva

    Padre Nuestro que estás en la Selva

    Padre Nuestro que estás en la Selva Viviente del Bobonaza. Y en los mil verdes de los árboles, y y en los  colores de los hongos y de los insectos, y en las huellas y sonidos de los animales y hasta en el corazón de la tierra, que guarda los minerales que tu Poder -de alguna manera, en algún momento-, hizo ser lo que son. Señor de esta tierra, y de sus aguas, Espíritu que sopla dentro de nuestros espíritus, de nuestras personas, de nuestras gentes, de nuestras comunidades, de nuestro vivir.

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    Señor de la Biodiversidad, generador de lo nuestro, inspirador de nuestras culturas, destellos de Tu grandeza inalcanzable, de Tu olor indescriptible, de la fuerza de Tu presencia pese al tiempo, transmitido en nuestras lenguas ancestrales -hermosas y distintas-,  de generación en generación…

    Sabemos que estás con nosotros y entre nosotros. Por el misterio de la Encarnación, eres uno de los nuestros.

    Te reconocemos en los árboles sagrados que conservaron nuestros mayores. Signo vivo de lo que no podemos controlar porque nos sobrepasa,  nos eleva, nos mueve  hacia lo alto, hacia la plenitud, hacia lo que deseamos alcanzar y a la vez está ya dentro de nosotros, de nuestros espíritus, de nuestras plantas, de nuestros sueños. Que se siente  en la alegría de las mingas, en el rito pausado de preparar y ofrecer la chicha. Te bendecimos en la yuca y el manduro, en la chunta y el morete, en el platanillo y el tarapoto…. en las plantas que nos dan alimento, cobijo, medicina para nuestras dolencias, sombra, refugio, fibra para tejer cestos como antaño, colorantes para dibujar belleza en nuestros rostros, brillo hermoso para el cabello largo, liso y espléndido de nuestras mujeres, madres, hermanas, abuelas…

    Señor Santo de la Mocawa, tú que vives para ofrecerte y repartirte en la fiesta de ser hermanos y hermanas …. Danos tu protección.

    Ayúdanos en el camino, ofrece lucidez a quienes nos guían, fomenta en nosotros el espíritu familiar y comunitario:  que nos tratemos como hermanos y hermanas, que no olvidemos esa manera original de corregirnos fraternalmente, conforme a nuestras tradiciones y culturas. Danos tu la ortiga y el ají, que no nos deje caer en la tentación de olvidar el sabor del diálogo.  Señor de la Guayusa, no permitas que descuidemos el tiempo de familia alrededor de nuestras vivencias. Danos la paz, danos los caminos para resolver entre nosotros los conflictos, como hacían nuestros mayores, y permítenos tener la alegría de tu perdón.

    Guarda nuestra tierra del acecho de quienes quieren explotarla sin respeto a la Vida, al Espíritu, a la dimensión transcendente, a la realidad del más allá en la que nosotros creemos. Abre los ojos de quienes están ciegos de materialismo, y sólo ven en la Selva, riquezas materiales y una vida espiritual inexistente, una Selva Viviente imposible. Haznos fuertes como la yasa, la kupa y el intachi.  Danos fuerzas para luchar, por un reconocimiento de que existe una Vida, una Existencia y una Realidad, una Selva Viviente que es mucho más potente que los dólares aunque esto parezca increíbe a quienes dominan hoy la Ciencia, la Tecnología, la Economía y el Poder.

    Somos tu pueblo Señor, somos pueblo de Dios, Iglesia Católica y  Universal, que con todos los hombres y mujeres que han conocido el mensaje del Evangelio de Jesús de Nazareth, quiere construir un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva con el ejemplo del Papa Francisco.  Bajo el amparo de tu Presencia,   tu Fuerza nos hace fuertes aunque parezca que somos poca cosa. Te damos gracias por esa Iglesia,  comunidad Universal, que abrió los ojos de nuestros mayores al conocimiento y a la Fe en Jesucristo.  Te agradecemos Señor la labor de tantos religiosos, religiosas, sacerdotes y catequistas, que desde tiempos antiguos dedicaron su vida y su tiempo a mostrarnos la Alegría del Evangelio.

    No nos dejes caer en el desánimo, haz de nosotros instrumentos de tu amor. Protégenos Señor,  y líbranos de todo mal, Eterno riki panka Nuestro, Amén.

    Archidiócesis Mérida – Badajoz

     

     

  • Manos que sanan y curan

    Manos que sanan y curan

    Os diré que soy esposa, madre de dos hijos y profesionalmente ejerzo la medicina y la fisioterapia. Hoy me voy a centrar en mi vida profesional.

    En mi trabajo me dedico a escuchar y aliviar o curar cuando se puede los dolores musculares, articulares y un largo etc. con mis manos. Lo hago desde un gabinete que dirijo y en el cual trabajan otras tres personas más.

    Vivo mi trabajo con auténtica pasión y vocación. Siento que es el Padre quien me ha puesto donde estoy y que la tarea que realizo me permite poner a disposición de los demás los talentos que se me han regalado.

    Para entender lo que hago y por qué, tengo que remontarme al pasado. Creo que fue importante que en mi etapa de estudiante estuviera en la JEC, ya que me dejó muy claras algunas cosas, de las que destacaría tres:

    • La fe y la vida tienen que ir unidas;
    • Cuantas más oportunidades se tienen, más hay que aprovecharlas para luego poner todo el bagaje recibido al servicio de los demás;
    • Hay que dirigir siempre la mirada hacia los más desfavorecidos.

    Esto me influyó a la hora de tomar decisiones:

    • Ubicar el gabinete en un barrio y no en el centro;
    • Unificar toda mi formación y desarrollarla con mis manos sólo era posible a través del ejercicio privado;
    • Mi actividad profesional podía generar dos o tres puestos de trabajo y esto no se podía perder.

    Todo esto, dicho así, parece que suena muy bien. Sin embargo os puedo asegurar que gestionar un centro y mantener los contratos de trabajo es complejo y he vivido el desierto, las dudas y las tentaciones de abandonar e irme a un centro que gestionara otra persona y dedicarme únicamente a ejercer mi profesión en solitario.

    En muchos momentos me he parado a preguntarme sobre cómo ejerzo mi profesión y qué es lo que ofrezco. Creo que lo que fundamentalmente transmito a los pacientes cuando les recibo es que me importan. Me importa no sólo su dolor sino toda su persona. Los casos más difíciles me conmueven, me mueven por dentro. Desde este sentir, los pacientes saben que su dolor, su problema, ya no es solo de ellos. Yo soy su acompañante.

    No todos los que vienen a mi centro tienen que pagar su tratamiento, hay aseguradoras que lo hacen. Esto permite que venga todo tipo de personas, desde  los más preparados o con más medios, a los parados o los de muy bajo nivel económico y cultural. Me sorprendo a mí misma sintiendo cómo, con estos últimos, se me rompe el corazón al ver que su pobreza llega a extremos dolorosos:

    • Cuando no aprovechan un tratamiento que no tienen que pagar y abandonan antes de que se les dé el alta;
    • O no llegan a la hora y pierden parte de su sesión;
    • O cuando, carentes de las mínimas habilidades sociales, son incapaces de gestionar lo que les pasa.

    Para situarme con todos y especialmente con estos últimos y no dejarme llevar por la desesperanza, el dolor, o hacer tan solo lo éticamente correcto, ha sido imprescindible ir cambiando mi mirada, mirando al otro como imagen de Dios. Esto es lo que me permite hacer más livianos los aspectos más costosos de mi trabajo.

    Mari Sol. Profesionales Cristianos Zaragoza

  • La Teoría de los “VER-SOS”* comunicantes

    La Teoría de los “VER-SOS”* comunicantes

    Acudo a la primera cita del curso que nos brinda el Aula Manuel Alemán y sus Conversaciones de Filosofía, para escuchar y ver en imágenes el relato de vida profesional de uno de los más importantes periodistas grancanarios, Pepe Naranjo (@naranjo_p, Premio Canarias de la Comunicación 2016).

    http://www.thesouthface.org.es/wp-content/uploads/2013/06/josenaranjo.jpgSu interés profesional por África nace, en la década de los 90, al ser enviado por un periódico local a cubrir la información sobre la llegada creciente de pateras a las costas canarias. Descubre enseguida que su conocimiento de la realidad de las personas migrantes que recalaban en nuestras playas, especialmente de origen subsahariano, era muy estereotipado. Era necesario dar el salto y empezar a contar los procesos de migración desde la vivencia y la cultura originaria.

    Empezó a recorrer diferentes países (Mauritania, Senegal, Mali) lugares de procedencia habitual de aquellas personas que arriesgaban la vida y los ahorros para poder alcanzar el esperado sueño europeo.

    Comienza de esta manera un recorrido personal y profesional bajo el impulso de la responsabilidad ética que requiere vivir lo cotidiano para ir conociendo la verdadera realidad. Ese es el auténtico descubrimiento de un más allá del estereotipo. Vivir el drama pero también las alegrías.

     

    Senegal, primera estación.

    Primer aviso: Senegal es un país con una democracia más longeva que la de España.

    Su Constitución impide presentarse en más de dos legislaturas a la Presidencia; pero, el Presidente quiere saltarse la Ley y pretende repetir una tercera vez. Se organizan las redes sociales vía internet y crean una plataforma contraria. Lucha en las calles e invitación al voto para demostrar que la ciudadanía no es tan tonta como quieren hacer creer. Se consigue crear un sistema a pie de urna para testar los resultados y se obtiene un avance fiable que determina la derrota del Presidente saliente. No cabe manipulación posterior que contradiga lo publicado en las redes. Proceso vigilado gracias al esfuerzo y lucha de un grupo de jóvenes blogueros y raperos.

    Segundo aviso: el 50% de la población africana es urbana.

     

    Guinea Bissau, segunda estación.

    Acaparamiento de tierras con acento español. La empresa Agrogeba, en connivencia con el Gobierno, desplaza a 600 campesinos de sus arrozales a otras tierras menos fértiles sin darles ninguna compensación.

    Tercer aviso: A veces los problemas de África apuntan a nuestra dirección.

     

    Sierra Leona, tercera estación.

    Pesca pirata orquestada por barcos surcoreanos. Acceden a aguas protegidas, utilizan técnicas prohibidas. Esta práctica aparte de tener un fuerte impacto ambiental tiene también un enorme impacto humano. Los pescadores artesanales se quedan sin su principal fuente de alimentación.

    Cuarto aviso: el 90% de los barcos pirata tienen certificados para exportar sus capturas a Europa.

     

    Ghana, cuarta estación.

    Macroexplotación minera de oro a cargo de la compañía norteamericana Newmont con financiación participada del Banco Mundial. Mina de oro a cielo abierto que ha provocado el desplazamiento de 10.000 agricultores a espacios limítrofes a la mina. Viven en la miseria y contaminados por los productos químicos utilizados en dicha explotación.

     

    Próxima estación, Mali.

    Guerra compleja, conflicto intercomunitario. De la rebelión Tuareg al terror de los grupos islamistas. Utilización de la religión para la expansión del radicalismo islámico.

     

    Estación termini, Epidemia Ébola.

    Cobertura delicada para un profesional de la información, experiencia personal increíble. Las mujeres y sanitarios africanos establecieron la primera barrera y fueron cayendo como moscas. Una mezcla de víctimas y héroes sin reconocimiento alguno. Seres humanos a los que había que poner rostro, nombres y apellidos. Auténticos protagonistas de la batalla luchando a cuerpo descubierto. Luego vendrían los huérfanos.

    Resultado de imagen de mapa de petersQuinto aviso: en África funcionan muy bien las redes familiares. Con el Ébola las redes se resquebrajaron, fueron las abuelas quienes acogieron a los huérfanos supervivientes.

    En Níger, reconoce vivir la peor experiencia profesional. Estaba cubriendo la información, junto a un compañero gráfico, sobre el día a día de un centro sanitario de recuperación infantil. La vida de un niño de pecho se iba consumiendo, en brazos de su madre, sin poder hacer nada. En ese trágico momento es cuando surgen las preguntas por el sentido de la profesión. ¿Sirve el periodismo para algo? ¿Sirve para que las cosas cambien?

    Es tiempo de rescatar consejos de otros compañeros más experimentados, es tiempo de recapitular y preguntarse: ¿cuál es el bien interno de mi profesión**?

    La curiosidad es la materia prima de todo profesional, nos dice Pepe Naranjo. Curiosidad y búsqueda de la verdad deben acompañar al gusto originario por contar historias. Historias verdaderas y encarnadas dirigidas a destinatarios deseosos de escucharlas. África cumple con una gran historia que resume cómo hemos construido el mundo.
    Sería dar cumplimiento a la teoría de los versos comunicantes. Relatar desde una mirada, miradas que reclaman una satisfacción. Relatar desde una mirada, miradas que son origen del problema y de la solución.

    Alberto Pérez Ayala – Profesionales Cristianos Canarias

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    * “VER-SOS” es un término compuesto. En esta ocasión, nos sirve para unir el VER o la mirada con el S.O.S de la llamada de auxilio.

    ** El bien interno de la práctica es lo que da sentido y legitimidad a una profesión.

  • El sentido humano de la justicia.

    El sentido humano de la justicia.

    Carta de Celso Morga, arzobispo de Mérida – Badajoz, publicada en Periodista Digital el pasado 21/10/2016.

    “POR UN TRABAJO DECENTE”

    Hemos celebrado en este mes de octubre la jornada “POR UN TRABAJO DECENTE”, auspiciada por la Organización Internacional del Trabajo y secundada por los movimientos apostólicos católicos especializados en el mundo obrero, junto a Cáritas y otras instituciones eclesiales preocupadas por la justicia y la humanidad. No quiero dejar pasar este evento sin reflexionar acerca de la reivindicación planteada,  desde la perspectiva cristiana, e invitaros a todos a profundizar como creyentes en este aspecto de la Doctrina Social de la Iglesia.

    El dolor de la realidad

    Tanto las mediaciones sociales sindicales, como las eclesiales que se ocupan de la dimensión socio-caritativa de la fe, nos  alertan continuamente acerca de la realidad laboral y sus consecuencias en la sociedad actual. Ellos nos hablan de casi cinco millones de desempleados en  España y de cómo más de  tres millones de personas, que están trabajando actualmente, se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social. La precariedad laboral afecta de modo determinante a las personas, así más de trescientos mil contratos mensuales son de una duración de siete días o menos, cuando seis de cada diez trabajadores a tiempo parcial desearían tener una jornada completa.

    El evangelio

    Ante esta realidad, la doctrina social de la Iglesia, y el pensamiento y preocupación de los últimos  pontífices,  nos recuerda a los cristianos y a los hombres de buena voluntad que “la persona es la medida de la dignidad del trabajo” (CDSI 271). Que dada la dignidad de la persona humana, el trabajo es la cuestión de lo humano y se ha de tener claro que el ser humano  no es el que tiene que adaptarse  o subordinarse al trabajo, al mercado, sino que ha de ser al revés. El evangelio de Jesús es aleccionador en este aspecto cuando él nos presenta, para mostrarnos el rostro y el sentir de Dios Padre, la parábola de los viñadores que son llamados a trabajar en la viña: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?  Unos a unas horas y otros a otras, pero a la hora del sueldo, es la dignidad de la persona la que se prioriza, frente a la pura labor, todos reciben el denario que necesitan para poder subsistir como personas con dignidad y justicia. Ahí, lo justo viene marcado por la bondad del Padre que mira a la humanidad, a cada persona, desde sus necesidades con verdad y justicia amorosa, desde la perspectiva del cuidado y el amor. La persona es el centro del reino y de la realidad.

    Pensamiento social cristiano

    por-un-trabajo-decente-profesionales-cristianos-2016_La sociedad en este sentido ha de revisarse con respecto a su visión del trabajo  y de la distribución del mismo, del sueldo y su dignidad. Como nos recordaba el Papa San Juan Pablo II en la  encíclica Laborens exercens (10)”con su trabajo el hombre ha de procurarse el pan cotidiano, contribuir al continuo progreso de las ciencias y de la técnica y , sobre todo, la incesante elevación cultural y moral de la sociedad en la que vive en comunidad de hermanos”. En este sentido el trabajo tiene una dimensión integral que responde tanto a las necesidades materiales, como a las sociales y culturales y también a las espirituales del ser humano: es camino de santificación, como el mismo Señor nos enseña en el taller de Nazaret.  Cuando el trabajo no es decente afecta al hombre en todas sus dimensiones. Por eso la cuestión del trabajo es una cuestión de justicia y dignidad humana y debe ser promocionado porque lo que está en juego es la relación  trabajo y persona, también en su dimensión trascendente, familia, sociedad. El Papa Francisco , siguiendo las claves humanistas y cristianas de la doctrina eclesial, afirma con rotundidad que “No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo”, y muestra su rechazo  a la aceptación natural de esta situación indigna e injusta cuando afirma con respecto a los jóvenes que “el  desempleo  juvenil,  la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa  opción  social,  de  un  sistema económico que pone los beneficios por encima de la persona”(Encuentro Mundial de Movimientos Populares, Santa Cruz 2015).

    Aspiración y compromiso

    Ante esta realidad es necesario reivindicar y aportar por un sentido  y organización del trabajo que realmente sea digno, lo que significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer:

    trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad

    – trabajo que haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación

    – un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar

    – un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz

    – un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual

    – un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación

    trabajo-decente-justicia-profesionales-cristianos-2016Para que esto avance y cada día sea más posible,  la Iglesia proclama que es necesario sustituir el utilitarismo por el amor de construir la justicia. Romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo poniendo en el centro a la persona, no la economía y los intereses de unos pocos. Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: Distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidado necesarios para la vida humana; luchar por condiciones dignas de empleo: Sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo;  articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso. Afirmar la defensa de los derechos humanos y desvincular derechos y empleo. Se trata de humanizar las relaciones laborales para que se desarrolle un trabajo realmente decente. La organización Internacional del Trabajo  ha marcado los grandes objetivos estratégicos, que desde la comunidad cristiana compartimos totalmente, como son: crear trabajo, garantizar los derechos de los trabajadores y trabajadoras, extender la protección social y promover el diálogo social.

    Y estos objetivos que son de gran alcance, también requieren la participación personal y moral de todos nosotros, hemos de tomar conciencia y aplicarnos principios sencillos de vida que realmente apuesten por un mundo más digno y justo entre nosotros, cada uno desde su lugar social, cultural, político, laboral y eclesial. Para ello se nos invita desde la misma doctrina social cristiana a saber ser un poco pobre, en un mundo de bienestar y riqueza,  para que otros puedan ser,  a vivir el poder liberador del sacrificio a favor de los que lo necesitan.  Todo ello asumiendo que la comunidad cristiana tiene una dimensión profética, dada su vocación a amar y ser prójima de los que sufren, y está llamada a tomar concienciar y actuar, a través de todos los medios pacíficos a su alcance, para mejorar y desterrar las situaciones de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. En este sentido todos podemos hacer algo desde nuestro sitio.

    Nos unimos al grito por un trabajo decente desde el deseo de la justicia y la paz entre los hombres, para que entre nosotros se cumpla la voluntad del Padre en la tierra como en el cielo.

     

    Celso Morga (arzobispo Mérida-Badajoz)

  • Organizaciones de la Iglesia convocan actos en 40 ciudades para reivindicar la necesidad de un trabajo decente

    Organizaciones de la Iglesia convocan actos en 40 ciudades para reivindicar la necesidad de un trabajo decente

    Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el próximo 7 de octubre, las organizaciones de Iglesia que impulsan la iniciativa #IglesiaporelTrabajoDecenteCáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana— convocan por segundo año consecutivo diversos actos públicos en las distintas diócesis del país.

     Iglesia-por-el-trabajo-decente-2016-profesionales-cristianosLas plazas e iglesias de 40 ciudades españolas serán el escenario de las actividades programadas por estas entidades, para renovar su compromiso de seguir construyendo y exigiendo una sociedad que defiende el trabajo decente. El trabajo decente refleja las prioridades de la agenda social, económica y política de los países y del sistema internacional. Es, además, un elemento fundamental para alcanzar una globalización justa, reducir de la pobreza y obtener desarrollo equitativo, inclusivo y sostenible.

    Hoy es esencial defender el trabajo decente, el derecho a trabajar de toda persona capaz de ello (tanto el trabajo que genera ingresos –empleo— como el que no). Para ello, es necesario amparar un trabajo realizado bajo condiciones dignas para la persona, que se ve seriamente dificultado por el actual modelo socioeconómico.

    • Para las entidades convocantes, la defensa del trabajo decente implica:
    • Poner en el centro a la persona y romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.
    • Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo.
    • Luchar por unas condiciones dignas de empleo.
    • Articular el trabajo y el descanso de forma humanizadora.
    • Luchar para que el acceso a derechos humanos como la sanidad, la vivienda o la educación no esté condicionado a tener un empleo.

    Ante la celebración de este 7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente, las entidades de Iglesia, a través de una actuación en red, han organizado un amplio programa de iniciativas conjuntas a escala tanto estatal como diocesana y local para informar, sensibilizar e involucrar a toda la sociedad en la defensa y protección activa de este derecho.

    Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana lanzan una invitación a toda la ciudadanía a unirse a esta Jornada y a sumarse a las diferentes acciones que se van a llevar a cabo en todo el país.

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    Relación de actividades programadas en toda la geografía nacional [Clic aquí]

    Materiales editados con motivo de la Jornada de este año [Clic aquí]

    [Tomado de HOAC. Ver más]

  • Cáritas, CONFER y Justicia y Paz instan a la comunidad internacional a proteger a las personas migrantes y refugiadas

    Cáritas, CONFER y Justicia y Paz instan a la comunidad internacional a proteger a las personas migrantes y refugiadas

    Las entidades de acción social de la Iglesia en EspañaCáritas, CONFER y Justicia y Paz— se suman al llamamiento conjunto que Cáritas Internationalis y el Servicio Jesuita a Refugiados han hecho público ante la celebración, el 19 de septiembre en Nueva York, de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes. Este es el texto del llamamiento:

    Una llamada urgente a la comunidad internacional para proteger a las personas migrantes y refugiadas

    Cáritas Internationalis y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) urgen a abordar cambios concretos en el Sistema de Naciones Unidas así como un claro compromiso por parte de los Gobiernos y los actores clave tanto en el sector público como en el privado para asegurar la protección de las personas migrantes y refugiadas.

    En una declaración conjunta ante la cumbre sin precedentes sobre las personas migrantes y refugiadas que organiza las Naciones Unidas en Nueva York el próximo 19 de septiembre, las dos redes mundiales de Cáritas y JRS reclaman la máxima prioridad para satisfacer las necesidades de protección, particularmente de mujeres y niños. Esto significa, en respuesta a las necesidades de las personas migrantes y refugiadas, garantizar sus Derechos Humanos así como el pleno respeto del derecho internacional sobre  personas refugiadas.

    El secretario general de Cáritas Internationalis, Michel Roy, asegura que «el desafío que plantea la crisis de solidaridad en respuesta a los movimientos de la migración es masivo y la comunidad internacional se está esforzando para encontrar una respuesta a largo plazo. Pero este reto supone una oportunidad única para revisar el sistema y elaborar un plan para mejorar la respuesta internacional«.

    La Guerra, la desigualdad, la pobreza, el cambio climático… han expulsado de sus hogares, a fecha de hoy, a más gente que nunca antes desde la fundación de la ONU: son más 65 millones de desplazados forzosos en todo el mundo, incluyendo más 21 millones de refugiados, 3 millones de solicitantes de asilo y más de 40 millones de desplazados internos.

    Todos los Estados miembros  de Naciones Unidas deben adoptar compromisos claros para proteger y garantizar esos derechos y que esos compromisos se traduzcan rápidamente en políticas que corrijan las existentes y que son incapaces de proteger a las personas. Que la migración sea una opción y no una necesidad debe asegurarse mediante políticas migratorias responsables dentro del marco acordado previamente de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Los Estados deben dar cobertura tanto a las necesidades básicas de las personas migrantes y refugiadas que viven fuera de los campamentos como a sus necesidades a largo plazo apoyando procesos de formación y empleo para acceder a medios de vida sostenibles

    A nivel local e internacional, la lucha contra la trata de seres humanos deber ser una prioridad  tanto en los programas de emergencia como en la acción a largo plazo.

    Instamos a las Naciones Unidas a revisar sus estructuras actuales, evaluar las ventajas comparativas de todos los actores, y definir más claramente  su papel de coordinación y el de la sociedad civil como actores de desarrollo. También llamamos a la transparencia de las prácticas de financiación.

    Además, queremos realizar un llamamiento a los países desarrollados para que no usen la ayuda al desarrollo para financiar los costes de la acogida a las personas refugiadas dentro de sus fronteras. Pedimos a todos los países que dejen de condicionar la cooperación al Desarrollo al control de flujos migratorios.

    Denunciamos públicamente nuestro rechazo a las expulsiones y devoluciones forzosas de personas, así como la reformulación o reinterpretación del derecho humanitario internacional sobre refugiados para evitar que las personas soliciten refugio o para facilitar que sean retornadas.

    Hacemos un llamado a la comunidad internacional a compartir la responsabilidad de proporcionar protección a las personas que huyen de sus hogares evitando que algunos países carguen sobre sus  hombros todo este peso por su propia cuenta.

    Consideramos la Cumbre de Jefes de Estado del 19 de septiembre como una oportunidad histórica para fortalecer la respuesta a las migraciones internacionales creando un sistema capaz de proteger los derechos y responder a las necesidades de los grandes movimientos de refugiados y migrantes. Descargar

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