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  • Entidades de Iglesia de Madrid celebran la «pasarela de la precariedad» para alertar de la falta de trabajo decente

    Entidades de Iglesia de Madrid celebran la «pasarela de la precariedad» para alertar de la falta de trabajo decente

    Madrid. 17/05/2018. En la pasarela han desfilado modelos que representan a algunos de los grupos de la población más castigados por el desempleo, la temporalidad, los bajos sueldos y los horarios incompatibles con la conciliación.

    La iniciativa Iglesia por el trabajo decente de Madrid (ITD Madrid) ha celebrado una «pasarela de la precariedad» en Madrid, junto a la Ermita de San Isidro, al término de la Eucaristía presidida por el cardenal Carlos Osoro con motivo de la fiesta de san Isidro.

    En ella, han desfilado modelos que representan a algunos de los grupos de la población más castigados por el desempleo, la temporalidad, los bajos sueldos y los horarios incompatibles con la conciliación.

    Las entidades que conforman ITD Madrid, –CONFER, Equipos Parroquiales de Pastoral Obrera, Hermandades del Trabajo, HOAC, JEC, JOC, Justicia y Paz, Delegación de Pastoral del Trabajo y Profesionales Cristianos–, quiere con este acto «sensibilizar a la población en general sobre la falta de trabajo decente y la necesidad de cambiar estilos de vida, orientaciones políticas y objetivos económicos para permitir a todas las personas y familias su desarrollo integral mediante el empleo sostenible con derechos».

    Asimismo, ITD Madrid ha reiterado su llamamiento a todas las entidades eclesiales a sumarse a esta iniciativa, que trabaja por las las personas desempleadas, con trabajos precarios, con bajos salarios, horarios incompatibles con la vida personal y familiar y puestos de trabajo que ponen en riesgo su salud e integridad física.

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     Fuente: Alfa y Omega
  • Ignacio Echeverría y la Justicia: “Creo en tu resurrección”

    Ignacio Echeverría y la Justicia: “Creo en tu resurrección”

    Dolor y rebeldía: has muerto injustamente

    tresEn mi oración hace días que está como un referente Ignacio Echeverría, ese joven español, que venía del gimnasio en Londres, lleno de paz y serenidad, y que al ver a un terrorista atacando a una mujer se puso a defenderla, cayendo al suelo … sin volver a saber nada de él. Hoy cuando me disponía a celebrar la eucaristía en la Parroquia de Lourdes, en Salamanca –donde me encuentro para un congreso ecuménico sobre Lutero- , el párroco Matías, me dice que acaba de enterarse que Echeverría ya ha sido encontrado y han certificado que ha muerto víctima de ese atentado. En ese momento siento dolor y cierta rebeldía, a la vez que siento la necesidad de interiorizar y elaborar esta noticia.

    ¿Resucitan los muertos? Una cuestión de justicia

    Precisamente hoy cuando el evangelio de la liturgia diaria y ordinaria ofrecel texto evangélico en el que los saduceos interrogan a Jesús acerca del tema de la resurrección, porque ellos –ricos y seguros- no creían, entendían que la justicia divina se realizaba en el marco de la propia historia, en la tierra sin más. Jesús responde enérgico, situándose desde los profetas, en la línea de la resurrección, y hablando de que Dios es un Dios de vivos y no de muertos. Jesús era consciente de que la idea de la resurrección había surgido en tiempos de violencia y de muertes martiriales, cuando radicales habían destruido a fieles y pacíficos creyentes, ahí surgió la pregunta radical sobre Dios y la justicia: ¿hay justicia verdadera? ¿el rostro de Dios no tiene justicia? Si estas personas han sido capaces de dar la vida en su amor y en el respeto a su nombre haciendo el bien, ¿dónde queda Dios y su poder? Y lo que es más fuerte, dónde queda el sentido de la vida, la esperanza, la justicia verdadera. Si no hay justicia para ellos, entonces, no la hay para nadie, no hay sentido, no hay esperanza, de nada vale el compromiso. El existencialismo ateo es el embarque del sin sentido y de la ausencia de la justicia como horizonte de una finitud sin valor, sin consistencia, con una levedad que se hace insoportable, con un estructuralismo mortal.

    El inocente crucificado ha resucitado

    En Jesús Crucificado la cuestión llega al extremo, cuando el propio justo en una humanidad de amor radical y entregado, en la cruz se hace pregunta del sin sentido, de la injusticia ganadora en apariencia, de absoluto silencio trascendente, de ausencia total de lo divino: ¿Dios mío, Dios mío por qué me has abandonado? O hay resurrección para él o no hay justicia ni sentido para nadie, o la hay para el justo sufriente o, entonces, nadie podemos esperarla. Y es en ese contexto martirial y de radicalidad donde se oye el grito de un aleluya de justicia y de esperanza: “NO está aquí, ha resucitado, id a Galilea allí lo veréis”. En la propia realidad, encontraremos razones y motivos para creer en la resurrección, hasta desde la muerte de los mártires actuales.

    Tu amor, Echeverría, más fuerte que la muerte

    Así he ido hoy a celebrar la Eucaristía, y así lo he predicado, Ignacio Echeverría hoy es la razón más fuerte que tengo para creer en la resurrección y eso por dos motivos: porque él no ha tenido miedo al peligro y a la muerte, en un contexto de terrorismo sin razón, y se ha entregado al ponerse en el lugar del débil, al jugarse el tipo a favor del otro, ahí no puedo sino leer que sigue vivo el espíritu de Jesús resucitado el que no le tiene miedo a la muerte, el que cree que el amor es más fuerte que la muerte, el que está con los crucificados de la historia; y el segundo, porque la pregunta se ha hecho radical en mí una vez más, por este Job cristificado de la historia actual: ¿no habrá justicia para quien ha dado la vida? ¿Cómo no va a haber resurrección para él, si sólo la resurrección puede hacer justicia a los justos sufrientes de la historia…? Y he consagrado y comulgado sintiendo que en el Cristo resucitado me abrazaba a ti, y te sentía glorioso, victorioso… En ti no ha ganado la muerte, ni su miedo, en ti ha ganado el amor y la vida. Tu gesto no lo podemos enterrar, aunque sí lo hagamos con tu cadáver, tu persona la ponemos en el altar y la ofrecemos al Padre, en los sentimientos puros del hijo que se entrega, Por Cristo, con Él y en Él, ahí eres eterno, tienes la vida que nadie nunca te podrá quitar, aunque hayan acabado con tu cuerpo.

    px4Ruega por nosotros y nuestros miedos para amar

    En la noche, cuando siento la necesidad de compartir estos sentimientos orantes, pido a Dios Padre por tu familia, tus seres más queridos, pido su consuelo y la fortaleza de la fe, que la esperanza en la resurrección les pueda ayudar a superar esta injusticia terrena tan radical, le doy gracias por ti, tu vida y tu entrega, tu capacidad de amar y de arriesgar sin más cuentos ni obstáculos, y deseo que la fuerza del Espíritu que te habitó me habite a mí para vivir en el compromiso por la justicia, que nos ayude a todos a saber ponernos a favor de los débiles, frente a toda corrupción y violencia. Te pongo en la lista de los santos preferidos y musito: “San Ignacio Echeverría, ruega por nosotros”.

     

    Pepe Moreno Losada. Consiliario de Profesionales Cristianos.

  • Así soy yo, Padre, con mis luces y sombras

    Así soy yo, Padre, con mis luces y sombras

    En mi lugar de trabajo hay dos horarios posibles: de 8 a 15h y de 13 a 20:00 h, al que se opta en principio por la plaza que ocupas. En algunos lugares tienen acuerdos internos y se trabaja algunos días de mañana y otros de tarde. Yo ya había trabajado con horario de tarde durante unos años y al final llegó la recompensa de poder trabajar sólo de mañana. Pero un día se me plantea si estaría dispuesta a trabajar un día de tarde tan sólo cada 15 días, para que mis compañeros puedan trabajar alguna mañana a la semana, mejorando su horario laboral y conciliación familiar…

    La respuesta parece fácil, ¿no…? Pues ese “SÍ”, me costó mucho. ¿Y, si me plantearan hacer 2 ó 3 días a la semana de tarde? Renunciaría a mi comodidad, a mi bienestar por mis compañeros…

    “Padre cuando piense en mí misma, vuelve mi atención hacia otra persona. Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado. Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos….”

    Si en algo aparentemente sencillo,  fácil, donde no pierdo calidad de vida…. ,me reconozco injusta, insolidaria,…. Sigo siendo yo  el centro de mi vida y no tú, Padre. ¿¿Estoy dispuesta a coger tu cruz??, ¿a construir  tu Reino?

     

    Lectura de la segunda carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 2,15_3,5

    Hermanos:
    Que Jesucristo nuestro Señor y Dios nuestro Padre -que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza- os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas. Por lo demás, hermanos, rezad por nosotros, para que la palabra de Dios siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados; porque la fe no es de todos.
    El Señor, que es fiel, os dará fuerzas y os librará del malo. Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo que os hemos enseñado.
    Que el Señor dirija vuestro corazón, para que améis a Dios y esperéis en Cristo.

     

    oracion-desde-la-vida-bilbaoA Dios le encontramos siempre allí donde exista la vida, allí donde late el deseo de vivir; allí donde la humanidad lucha por ser más humana, más justa, más fraterna .Es posible que a veces los cristianos creamos en la eficacia de tantas cosas y medios, excepto la que Dios nos ofrece; nos apoyamos en todo, menos en su gracia y en su fuerza. Da la impresión de que no nos atrevemos a creer en un Dios cercano. Pero el auténtico creyente es aquél que cree que por encima de todos los fracasos, un día nuestra historia alcanzará la plenitud, participando de la plenitud del mismo Dios.

    ¡Dichoso quien acoge al DIOS de la VIDA,                     
    porque en él todo quedará iluminado!

  • Proyecto Personal de Vida y Acción en Badajoz – PPVA

    Proyecto Personal de Vida y Acción en Badajoz – PPVA

    30/ENE/2017. Badajoz. El pasado fin de semana celebró su PPVA – Proyecto Personal de Vida y Acción – uno de los grupos de la Diócesis de Mérida-Badajoz, en la Parroquia Ntra. Señora de la Asunción.

    Durante el curso, los diferentes grupos de Profesionales Cristianos organizan su programación entorno a las herramientas propias de la Pedagogía de la Acción, además de otras que son decididas en las diferentes estructuras y que atienden a lo personal, a lo colectivo-comuninario, y las demandas sociales que condicionan la realidad histórica. Siempre poniendo en el centro a las personas, y las llamadas que Dios nos hace en y desde la realidad concreta que compartimos.

    El Proyecto Personal de Vida y Acción, o Plan de Vida, supone uno de los momentos centrales del año, en el que tomar el pulso a nuestra persona, según las dimensiones del yo, la profesional, y la espiritual, y «reordenarla» en función de las llamadas que nos hace el Padre, a través del propio grupo y de la realidad. Tomar la vida en mayúsculas para ponerla al servicio de la persona, y del Plan que Dios tiene para nosotros/as, y el Mundo. El Evangelio, en nuestra vida.

    Sin duda supone un momento central en el devenir tanto individual como de grupo, pues se trata de una experiencia basada íntimamente en la fraternidad, haciéndonos testigos privilegiados de los procesos personales, y de cómo Dios se hace presente en los pequeños pasos que vamos dando, en las luchas internas y externas, y en la fragilidad de nuestras historias compartidas.

    El grupo que celebró este fin de semana su proyecto, es fruto de la unión de grupos con diferentes trayectorias, y con experiencias y situaciones de de vida muy diferentes. Con esa riqueza, no exenta de dificultades, ha ido caminando en los dos últimos años de la mano, celebrando su segundo PPVA en su corta historia.

    Alejandro, Ana, Angelines, Antonio, Floren, Isa (cerquita), Jesús, Jose, Lolo, Marta, y Vero fueron compartiendo sus VIDAS, desentrañando los matices en cada dimensión, con el fin de articular toda la persona, unificarla, y dotarla de sentido en sí mismas, y como parte de la Historia de Salvación, en el marco de la opción preferencial por los pobres, hilo conductor de cada experiencia narrada y compartida.

    El grupo terminó su «retiro» celebrando la eucaristía en la comunidad que acogió todo el PPVA, Nuestra Señora de la Asunción, que ha acompañado muchas de las vidas y esperanzas de los miembros del grupo a lo largo de los últimos años.

     

     

     

     

  • ¿Acaso soy yo, guardián de mi hermano?

    ¿Acaso soy yo, guardián de mi hermano?

    Hace algunos días, en medio de la alegría de un encuentro de fútbol  de la liga de campeones, entre un equipo madrileño y otro extranjero, se cometió un acto tan deleznable como infrahumano. Ustedes, ya conocen la noticia. Nosotros lo vivimos en primera persona. Las autoridades pertinentes protestaron por este hecho de insensatez y esperan poder sancionar a los responsables. Sin embargo: ¿Solo son culpables aquellos “seudo-hinchas” que lanzaron las monedas? La verdad es que no, porque subyace una realidad que va más allá del acto en sí mismo.

    Se están poniendo en tela de juicio dos aspectos tan importantes como son la dignidad de la persona y la solidaridad entre seres humanos. 

    La dignidad, es el valor más preciado que tenemos como seres humanos, es una de las cualidades que nos distinguen como conocedores de nuestro potencial, de sabernos dueños de nosotros y de valorarnos como personas. A partir de este valor, el respeto hacia el otro es la respuesta sentida del carácter humano de la dignidad. En este sentido, la solidaridad brota de esta sensibilidad de entender que si alguien tiene problemas, estamos llamados a socorrerlo. No porque no pueda valerse por sí mismo, sino porque la fragilidad humana puede brotar y hacer que se cometan actos de desesperación y de renuncia a nuestra condición de seres humanos. La solidaridad, nos recuerda que no estamos solos y que es en la ayuda donde encontramos al otro. A aquél que nos tiende una mano y nos dice: ¡No estás solo! ¡Ánimo, estoy contigo!

    Esta realidad parece haberse perdido entre el alcohol, la burla, la necesidad, el silencio y en último caso la desidia. Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2016-04Parece que por un momento, nos olvidamos de nuestra condición de personas con dignidad. Nos obnubilamos pensando que aquello podría ser un hecho aislado, pero no es así. En estos últimos meses estamos entrando a una vorágine de acontecimientos que parecen respaldar este último acto de infrahumanidad vivido en Madrid. Estamos volviéndonos partícipes, queramos o no, de condenarnos como sociedad. A que la historia nos juzgue como la generación más nihilista y  egocéntrica ante la necesidad humana. De dar la espalda a quienes sufren y tocan nuestra puerta, de no poder actuar con más firmeza ante la muerte que vemos en nuestras costas. O de un modo más cercano, de no actuar cuando se veja a alguien, ante nuestros propios ojos.

    En la historia de Caín y Abel (Génesis 4 1-16), cuando Dios le pregunta a Caín: ¿Dónde está tu hermano? La respuesta de Caín es del todo tajante: ¿Acaso soy yo guardián de mi hermano? En este diálogo podemos entender cuál es el verdadero hecho que importa. Por la fe que compartimos, cada persona alrededor nuestro es parte de nuestra familia, obviamente no la familia consanguínea; sino la familia que hemos adquirido como don del amor que hemos recibido de Dios. Ésta también es nuestra preocupación y nuestro desvivir. En una sola idea: la humanidad entera es la familia que por amor, queremos cuidar.

    Esta idea no es una obligación ni tampoco un imperativo draconiano; sino que nace de esta visión de amor que busca la equidad para todos. En especial, para los desfavorecidos de toda índole, porque en esa fragilidad vemos el valor de nuestra humanidad que puede verse mermado y, como viene aconteciendo, silenciado con la muerte.

    Por ello, cada uno de nosotros es un guardián.

    Desde lo más pequeño y a veces, ante nuestros ojos, mínimo que podamos hacer. Procuremos irradiar este amor recibido y a la vez exigir y luchar contra esta cultura de muerte que vivimos actualmente.

    Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2016-madridQue nuestros esfuerzos estén encaminados a la construcción de una sociedad más fraterna en clave del amor recibido. Ir a “contracorriente” es el camino del cristiano, anunciar y denunciar las injusticias, por más pequeñas e insignificantes que parezcan. Porque si callamos ante lo pequeño, no podremos tener voz cuando la injusticia se vuelva moneda de cambio por un poco de humanidad, como ocurre actualmente. Nuestro ser guardián nos exhorta a estar atentos a los “signos de los tiempos”, porque en ellos se juega nuestra humanidad y nuestro ser cristiano. No desfallezcamos en esta tarea y juguémonos la vida por edificar un reino de fraternidad, aquí y ahora.

    Dejamos esta oración que compartimos con nuestros hermanos de la Juventud Estudiante Católica – JEC en la parroquia Santa María del Buen Aire en nuestra reflexión de cuaresma, que representa este sentir:

    No digas Padre Nuestro si…

     No digas: PADRE si cada día no te portas como su hijo.

    No digas: NUESTRO si vives aislado en tu egoísmo.

    No digas: QUE ESTÁS EN EL CIELO si solo piensas en las cosas
    terrenas.

    No digas: SANTIFICADO SEA TU NOMBRE si no lo honras ni lo
    alabas.

    No digas: VENGA A NOSOTROS TU REINO si lo confundes con el
    éxito material.

    No digas: HÁGASE TU VOLUNTAD si no la aceptas cuando es  doloroso.

    No digas: DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA si no te  preocupas por la gente con hambre, sin cultura y sin vivienda.

    No digas: PERDONA NUESTRAS OFENSAS si guardas rencor a tu hermano.

    No digas: NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN si tienes intención de seguir pecando.

    No digas: LÍBRANOS DEL MAL si no tomas partido contra el mal.

    No digas: AMÉN si no has tomado en serio las palabras del PADRENUESTRO.

     

    Comunidad PX Madrid

  • Crisis y fraternidad

    Crisis y fraternidad

    Todo el mundo –menos algún político interesadamente despistado- sabe que estamos en crisis, aunque ésta no afecta a todos por igual. Nosotros somos, aparentemente, parte de los privilegiados de la sociedad. Los señores arquitectos –digo bien porque antes apenas había mujeres en el gremio- parece que formamos parte de esa minoría elitista que obtienen muchos ingresos trabajando poco; engreídos y para rematarlo con espíritu de artistas. Es una fama, –mala fama- merecida, sin duda. ¡Que distante la percepción que socialmente aún se tiene de nosotros, de la realidad actual de la mayoría de los 50.000 arquitectos que intentamos trabajar en España!

    Para mí, en lo profesional esta no está siendo una buena temporada.

    Es más, puedo decir tranquilamente y sin dudar, que está siendo la peor temporada desde que hace más de 16 años constituí junto con mis socios (inicialmente dos, ahora solo uno) la que es nuestra empresa, nuestro “estudio” como solemos llamarlo los arquitectos. Ni cuando empezamos teníamos tan poco trabajo, y sobre todo ganábamos tan poco. Lo de crear una “empresa” fue entonces la manera de dar forma jurídica a una relación profesional entre compañeros con similares inquietudes que de otra manera era difícil de llevar a cabo. En nuestro caso hacer una “sociedad mercantil”, -por feo que suene-, desde el principio ha sido una forma de poder canalizar nuestro quehacer profesional, trabajando en equipo. Entendemos, en este sentido, que ser empresario supone básicamente un gran compromiso con las personas con las que trabajas, y de la empresa hacia el conjunto de la sociedad, en la parte que compete a cada profesión. En nuestro caso transformar el entorno físico para hacerlo más habitable y seguro, de forma que facilite la convivencia y el desarrollo de las personas.

    Experiencia profesional-px-profesionales-cristianos-crisis-2016En estos 16 años de trabajo hemos tenido de todo, experiencia positivas y negativas: demandas judiciales injustas y complejas –final y felizmente resueltas sin problema alguno- temporadas de mucho trabajo, de poco, impagos de clientes, alegrías por ganar concursos, decepciones por perderlos, adjudicaciones proyectos, inauguraciones de obras de las que nos sentimos orgullosos, clientes satisfechos, sinsabores por problemas en las obras,… . Hemos tenido que trabajar mucho, que buscarnos el trabajo cada día, que estudiar mucho, que conciliar nuestro trabajo con el cuidado de nuestras familias,… Nada, al fin y al cabo, que no esté en el guión de cualquier profesional medianamente responsable.

    En esta última temporada, que se alarga ya por más de dos años, los obstáculos han sido ya casi insalvables, hasta el punto que a final del año pasado decidimos cerrar nuestro estudio de arquitectura. Situación a la que nos veíamos avocados tras consumir todos los recursos económicos propios de la empresa y los personales de los socios. No daba para más y no queríamos dejar de pagar a nadie que hubiera trabajado con nosotros o nos hubiese prestado un servicio.

    Finalmente no cerramos, un contrato con una institución que nos promete continuidad en el tiempo, nos permitió replantear la situación “in extremis”. Actualmente nos mantenemos, con grandes dificultades económicas, a pesar de trabajar más de 10 horas diarias. En lo económico nuestro trabajo como arquitectos en estos tiempos de crisis se ha devaluado tremendamente. Las estadísticas oficiales indican que el visado de proyectos y direcciones de obra en los colegios profesionales –indicador inequívoco del trabajo desarrollado en el sector-  ha sido en 2014 únicamente un 10% del volumen existente antes de la crisis, en 2006. Cierto es que 2006 presentaba una cifras excesivas –fruto de la famosa de la burbuja inmobiliaria- pero ¿Qué sector puede soportar un desplome de un 90% su volumen de negocio?

    Es un auténtico disparate. Los jóvenes recién titulados están ahora a muchos kilómetros de nuestras fronteras, los que llevaban años e hicieron caja en los buenos tiempos se han jubilado, y los que quedamos en por aquí “matamos” por conseguir un cliente a cualquier precio.

    La mayor parte de la estructura profesional anterior, compuesta principalmente por pequeños estudios de uno, dos o tres profesionales se ha desmantelado. Han sobrevivido los muy grandes o los muy pequeños. Los primeros por tener tamaño y capacidad técnica y económica para trabajar desde España en el extranjero, siendo ellos los que están empleando a muchos profesionales en el exterior (Chile, Panamá, Emiratos Árabes, China…) Los segundos ya no tienen despacho abierto, son arquitectos que ahora trabajan en casa, solos, sin equipo,  ahorrándose los gastos fijos de estudio (alquiler, teléfono, calefacción, etc.), y los salarios de  trabajadores, rebajando el precio de los servicios que prestan por debajo de su coste de producción real.

    Las oficinas de proyectos de nuestro tamaño y estructura: dos socios arquitectos, y un trabajador, prácticamente ha desaparecido. Antes de todo esto, en nuestro entorno próximo nosotros éramos un estudio pequeño, dedicado a todo aquello que casi nadie quería por poco rentable económicamente: restauración, rehabilitación, obra pública -educativa o de protección oficial- y otras cosas entonces “raras” como la sostenibilidad en la edificación. Hoy, en una ciudad pequeña como la nuestra, somos casi los únicos con tres personas y oficina abierta público –de milagro-. La rehabilitación o la supuesta sostenibilidad se han convertido en meras marcas -tabla de salvación- que lo impregnan todo aun cuando se hagan sin fundamento (como diría Arguiñano).

    Mantener nuestra estructura, nuestra empresa, entendemos que no es una apuesta sin sentido. Tras años de trayectoria creemos que el trabajo en equipo de pequeño tamaño, cercano a los clientes, es la fórmula que permite conciliar los cada vez más complejos aspectos técnicos y normativos con la proximidad a los problemas reales de las personas para las que trabajamos. Es también una inversión social que no debería de perderse ni en el nuestro, ni en ningún caso: dinámicas de trabajo y años de experiencia profesional acumulada que se desvanecen probablemente en el momento que nuestra sociedad más lo necesita.

    ¿Dónde está la experiencia de fraternidad en este maremágnum que os he narrado?

    En esta temporada hemos intentado todo: búsqueda de clientes públicos y privados, propuestas a instituciones y organismos, concursos y más concursos,… Hemos trabajado muchísimas horas, con mucho esfuerzo de producción y creatividad, para casi nada. Socios y trabajador hemos puesto lo que estaba a nuestro alcance: ganas, tiempo y dinero. Hemos compartido esta experiencia realmente dura, que lo ha sido menos precisamente por compartirla. No es habitual en estos tiempos emplear la palabra “fraternidad”. Parece reservada a algunas comunidades y ámbitos muy reducidos, generalmente apartados de la vida convencional que podemos llevar cualquiera de nosotros.

    Experiencia profesional-px-profesionales-cristianos-crisis-2016En el estudio estamos juntos en esto. Compartimos criterios, nos apoyamos, reflexionamos, maduramos las ideas y buscamos caminos para encauzarlas. Lejos de tener tensiones internas vivimos estos momentos desde la dificultad económica (suplida con el hecho de que en nuestras familias entra un sueldo mensual estable), haciendo equipo e intentando ser fieles a nuestros planteamientos iniciales.

    Mis compañeros no son creyentes, lo que en absoluto dificulta una visión compartida de la situación y la formulación los planteamientos conjuntos pensando en el interés común (al menos así intentamos hacerlo). Aunque con ellos no lea el Evangelio desde el comienzo hemos intentado regirnos por planteamientos como el de la parábola que se cita en Mt 8,24: “El hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.“  Es uno de los textos más “arquitectónicos” del Nuevo Testamento y me gusta citarlo siempre que tengo ocasión. Una buena base, una buena cimentación, -fundamentos- como los llamaban los romanos, son promesa de futuro incluso en los peores momentos y situaciones.

    No llegamos, como creo que en general tampoco llegamos en nuestras comunidades cristianas, a los planteamientos de vida en común que reflejan los hechos de los apóstoles: “estaban juntos y tenían todo en común, vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo” (Hch 3, 44-46). Aunque no alcanzar esa meta no debe impedir que siga siendo cada día el horizonte hacia el que dirigirnos.

  • Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado 2016

    Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado 2016

    Madrid. 19ENE2016. «Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la Misericordia». Papa Francisco.

    El pasado 17 de enero se conmemoró la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado 2016. Un momento clave para recordarnos los dramas humanos que estamos presenciando en la actualidad, y a los que estamos siendo llamados a dar respuesta desde el compromiso, la denuncia, la acogida, y la visibilización y transformación de las razones que están detrás de estos movimientos de personas, que afectan a las más vulnerables.

    Desde Profesionales Cristianos, nos unimos a la Jornada, y trabajaremos por cambiar esta situación, que pone de manifiesto las dificultades y necesidades de justicia de nuestro mundo.

     

  • “Experiencias Profesionales desde la Fraternidad”  en Badajoz

    “Experiencias Profesionales desde la Fraternidad” en Badajoz

    Badajoz. 02DIC2015. El pasado viernes, 27 de noviembre, Profesionales Cristianos – PX de la Diócesis Mérida – Badajoz celebró un acto público en el Centro Joven de Badajoz bajo el títuloExperiencias de Fraternidad en el mundo profesional, consistente en mesas de experiencias profesionales vividas desde la fraternidad.

    Tras un año de análisis, reflexión y lectura creyente acerca de la vivencia de la fraternidad en los ámbitos profesionales, el movimiento organiza este acto con el objetivo de escuchar experiencias de vida de otras personas procedentes de ámbitos laborales, sociales y culturales cercanos.

    En un contexto de diálogo y familiaridad, compartieron su vida Vicente -que se dedica al ejercicio de la abogacía-, Silvia -que está viviendo una etapa de paro laboral-, José Antonioperiodista– y Juan Carlosenfermero en un centro de salud rural. acto-publico-fraternidad-profesional-px-merida-badajoz-27nov2015-grupoFueron invitados a compartir por militantes del movimiento, desde el convencimiento de ser personas identificadas como fraternales e inquietas en los ambientes en los que PX desarrolla tu misión, tratando que desde ellos se pudiera recibir la buena noticia de vivencias, que hacen explícito y real aquello que el Evangelio nos sugiere como levadura y sal en medio de la historia y del ser profesional. Cada uno aportó luz y ayudó a interpelar y animar en este camino de realización personal y fraternal a quienes estuvieron presentes.

    Vicente mostró un itinerario de formación que venía desde ser friegaplatos a una formación seria en Derecho para ejercer un trabajo que le realizara como persona y que le diera sentido a su vida y a la de su familia. Todo ello desde la preocupación por un trabajo bien hecho en favor de los demás y con un sentido de justicia, así como de discernimiento moral para que la persona estuviera por encima del propio beneficio o lucro personal, tanto en su quehacer como abogado, como en las orientaciones a sus clientes que depositan su confianza en él.

     

    acto-publico-fraternidad-profesional-px-merida-badajoz-27nov2015-grupoSilvia, bióloga con un gran recorrido de formación y entrega en sus trabajos medioambientales y humanos, ha estado viviendo un parón laboral que le ha llevado a redefinirse personalmente, y a entregarse a la familia, sobre todo a la educación de su hijo, desde la búsqueda de una educación integral y alternativa que genere verdaderos valores y propicien una felicidad auténtica. En ese camino se ha encontrado con un colectivo de personas inquietas, con las que ha podido ir compartiendo su situación laboral y de búsqueda mutua y compartida de salidas y horizontes para todos. Tiene la experiencia de la fraternidad en una situación de paro, pero no de inactividad o alejamiento social, sino de comunidad y ayuda mutua en esa situación, sacándole incluso lo mejor para ella y los otros.

    acto-publico-fraternidad-profesional-px-merida-badajoz-27nov2015-grupoJosé Antonio, desde una normalidad deslumbrante en su silla de ruedas, mostró cómo lo que puede ser una limitación física la ha convertido en su vida en una herramienta de construcción personal para realizarse profesional y humanamente. Incluso la enfermedad cerebral de su hija le ha puesto en el disparadero de luchar por la normalidad social y de derechos de aquellos que sufren alguna situación de limitación física o intelectual. Desde ahí lee su trabajo profesional de periodista, y su quehacer en la revista GRADA, así como en la Fundación PRIMERA FILA, desde donde mueven, conciencian y comprometen a la sociedad para crecer en lo que ha de considerarse igualdad a fondo perdido. Una profesión y una vida que muestra sin contradicción, que el corazón tiene razones que la razón no entiende, pero que es capaz de moverla para que actúe y transforme, porque para el amor y la entrega nada es imposible.

    acto-publico-fraternidad-profesional-px-merida-badajoz-27nov2015-grupoJuan Carlos, enfermero en zona rural, mostró la experiencia de relaciones de fraternidad desde su ser coordinador en el Centro de Salud de Alburquerque. Hizo hincapié en las relaciones horizontales (de igual a igual), frente a las verticales, y en tener en cuenta que tu compañero/a es una persona, con su vida cotidiana, sus dificultades y mochilas propias. Además, recordó la importancia de la disponibilidad, la cercanía y el compañerismo en el ambiente profesional.

    El acto finalizó con un rato de diálogo distendido, profundizando en las experiencias compartidas y leídas en el marco de la fraternidad.

  • Marco Común de la Red Intraeclesial frente a la situación actual: Hospitalidad, Dignidad y Derechos

    Marco Común de la Red Intraeclesial frente a la situación actual: Hospitalidad, Dignidad y Derechos

    Madrid, 3 de noviembre de 2015.- Hospitalidad, Dignidad y Derechos. Éstas son las tres claves del trabajo de la Iglesia con las personas migrantes y refugiadas que articulan el “Marco Común de la Red Intraeclesial frente a la situación actual”, que acaba de ser aprobado.

    Migrantes-con-Dignidad-Profesionales-Cristianos-20151105_2Con este documento, las entidades promotoras de la citada Red —Cáritas Española, la Comisión Episcopal de Migraciones,CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús Justicia y Paz— pretenden consolidar la estrategia estatal conjunta que vienen impulsando para organizar, a la luz del Jubileo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco en 2016 para conmemorar el 50 aniversario del Concilio Vaticano II, una respuesta global y coordinada a la realidad de las migraciones en nuestro país, que se ha visto agudizado en los últimos meses con la aparición de nuevos escenarios en el seno de la Unión Europea.

    Objetivo

    Según se señala en la introducción, “el objetivo de este Marco Común no es otro que el de continuar con nuestra línea de trabajo conjunta, articulada a través de esta Red Intraeclesial desde la voluntad de impulsar una presencia coordinada de Iglesia y de compartir el núcleo de esta reflexión, que luego alimentará los distintos espacios de cada una de nuestras entidades, según su misión y carisma”.

    Las entidades pretenden “sostener públicamente un discurso común y una mirada compartida sobre el hecho migratorio en todas sus vertientes, así como la convicción sobre la necesidad de sensibilizar a las propias comunidades cristianas en la defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas, en el cultivo y desarrollo de una cultura de la acogida del diferente inspirada en la hospitalidad”.

    Valoran, además, como una gran oportunidad la corriente de sensibilidad social y comunitaria expresada en múltiples formas hacia las personas en busca de protección internacional. Y señalan, al mismo tiempo, ciertas sombras del actual horizonte político y mediático “al establecer categorías sobre las personas que se encuentran en situación de movilidad, al situar en lugar preferente los derechos de unas personas solicitantes de asilo —que proceden de un determinado conflicto o de un determinado país— ante los de otros solicitantes de asilo y los de otras personas migrantes”.

    Cuatro constataciones

    En el documento se recogen cuatro constataciones. Primero: la actual situación no es solo una emergencia, sino el resultado de una política orientada exclusivamente al control de flujos. Segundo: estamos ante una situación que no afecta solamente a las personas en busca de protección internacional, sino a la dignidad y a los derechos de todos los migrantes. Tercero: es imprescindible activar en Europa una mirada larga que aborde las causas de las migraciones forzadas. Y cuarto: es urgente transformar el reto en oportunidad, ya que las migraciones son una oportunidad para el desarrollo de los pueblos.

    Migrantes-con-derechos-Profesionales-Cristianos-PX-2015-11-04Una mirada que aborda las causas de las migraciones forzadas

    Cáritas, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús, y Justicia y Paz proponen, junto a la puesta en marcha en Europa de un plan urgente de acogida humanitaria e integración, articular en paralelo medidas que incidan en las causas de los desplazamientos:

    • Asegurar la paz y el desarrollo tanto en los países de origen como de tránsito hacia Europa es una pieza clave de nuestro futuro común.
    • Atajar las causas de la migración involuntaria, como son los conflictos armados, la pobreza y la desigualdad, el cambio climático, la competencia por los recursos naturales, la corrupción y el comercio de armas.
    • Aumentar la Ayuda Oficial al Desarrollo de los países de la UE hasta alcanzar el prometido 0,7 % del PIB. Esta ayuda debe prestar atención prioritaria a los Estados más frágiles y a los países menos desarrollados.
    • Exigir a la ONU su apoyo a aquellas acciones que aseguren la paz en zonas de conflicto.
    • Abordar de raíz las causas de la trata de personas. Esto pasa por considerar a las víctimas de trata no como infractores, sino como víctimas de un delito, y proporcionar respuestas eficaces de apoyo y tratamiento a las víctimas de trata.

    Una mirada inclusiva sobre la acogida, la integración y la interculturalidad

    La Red Intraeclesial ha acordado trabajar de forma conjunta y coordinada tanto a nivel interno como ante a los poderes públicos, en defensa de unas políticas de acogida e integración que incidan en el cambio de estereotipos y en combatir, a través de una mirada inclusiva, los discursos racistas y xenófobos en nuestra sociedad.

    Las entidades muestran su convicción de que “las migraciones son una oportunidad para el desarrollo de los pueblos, no solo para las sociedades de origen y tránsito, sino también para nuestras propias sociedades que hoy se configuran ya como espacios de mestizaje, que se enriquecen en la convivencia con los otros”.

    El Buen Samaritano, fuente de inspiración

    El Marco Común lanza una invitación a encontrar “inspiración en la parábola del Buen Samaritano” y “a superar el miedo para ir al encuentro del otro, del extraño, del extranjero y reconocerlo como ser humano”. “Este encuentro –se recuerda— nos cuestionará, nos hará cambiar los planes y tomar una dirección distinta, como hizo el Buen Samaritano al ver al hombre apaleado al borde del camino. Pero nos llevará también a descubrir riquezas humanas insospechadas, allí donde el miedo nos hacía ver sólo riesgos y peligros”.

    En definitiva, con esta iniciativa las organizaciones que integran la Red quieren responder a la pregunta del Papa en su mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado 2016: «¿Cómo hacer de modo que la integración sea una experiencia enriquecedora para ambos, que abra caminos positivos a las comunidades y prevenga el riesgo de la discriminación, del racismo, del nacionalismo extremo o de la xenofobia?«.

    [Leer más: Cáritas]

     

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  • ¿Hubiera podido sin la ayuda de la RdV* ?

    ¿Hubiera podido sin la ayuda de la RdV* ?

     

    Me dediqué a la docencia hasta hace unos pocos años. Mi centro está en una zona con fuerte presencia de inmigrantes y familias gitanas. Los recursos económicos no abundan en el barrio y el nivel cultural es muy bajo. El trabajo de los docentes no siempre es valorado.

    Los nuevos compañeros llegan con ilusión y temor a la vez. Me gustaba recibirlos, acogerlos, quería que para ellos también fuera un reto, que no tiraran la toalla. Nada me hizo pensar que una de las nuevas compañeras se vería envuelta en una “operación de acoso y derribo” por parte de padres y compañeros.

    Los resortes que me impulsaron a plantear en mi grupo una Revisión de Vida – RdV fueron la defensa de la dignidad de la persona ante cualquier situación, sentir el sufrimiento que día a día consume a una compañera, la indignación por ver a quien se hace cómplice al mirar hacia otro lado y, la actitud cómoda de un equipo directivo que opta por dejar caer un miembro de su comunidad antes que plantar cara a la situación.

    SLIDER_IMG_2442El conflicto fue largo en el tiempo (un curso escolar puede ser muy gratificante o muy doloroso). La Revisión de Vida fue clave para implicarse, lo aparentemente fácil era unirse a una mayoría silenciosa. Lo contrario era aceptar todas las consecuencias, alinearme con el débil. Hubiera podido sopesar los “contras”: el cansancio, por la prolongación, presiones por parte de la familia, preocupada por mi desgaste personal… No fue así, mi marido, también militante de Profesionales Cristianos – PX, fue un puntal importante en casa y en el grupo de RdV.

    Mediar en el ámbito escolar, cuya comunidad abarca multitud de sensibilidades, a veces incluso en apariencia incompatibles, requirió fuerza de espíritu y fe en la búsqueda de la verdad.

    Viví como un gran regalo ver a la persona vilipendiada salir a flote, poder ayudarla a reencontrar su camino profesional, verla crecer también en ese ámbito, acompañarla en su etapa más fructífera con renovada ilusión y, recibirla como militante en Profesionales Cristianos.

    Conciliar, calmar las aguas, salvar dignidades y curar heridas sólo puede hacerse con total acierto de la mano de un Dios hecho Hombre. Significó salvar una vida al borde del abismo, acompañarla con renovada esperanza.

    Algún día, o tal vez no, sabré si este hecho fue crucial para que ella ingresara en Profesionales Cristianos.

    Mallorca. 2 de noviembre de 2015.