Etiqueta: Lectura Creyente

  • Nosotros somos los tiempos (ante el servicio de la Presidencia de Roberto Vidal, de Bilbao)

    Nosotros somos los tiempos (ante el servicio de la Presidencia de Roberto Vidal, de Bilbao)

    San Agustín escribía: “Los hombres dicen que los tiempos son malos, que los tiempos son difíciles: vivamos bien y los tiempos serán buenos. Nosotros somos los tiempos: así como nosotros somos, son los tiempos” (S. Agustín, Sermón 8,8).

    Esta afirmación de San Agustín puede parecer una obviedad, pero a mí me ha ayudado a darme cuenta de que aunque mi percepción primera es de que vivo un tiempo personal de inestabilidad, de dudas, de fragilidad, de horizontes desdibujados, de caminos inciertos… Digo, esta afirmación de San Agustín me ha ayudado repensar este tiempo, este mi tiempo, desde otra mirada. Si hay inestabilidad, hay dinamismo; donde hay dudas, hay fe; donde hay fragilidad, hay ternura y presencia de Dios; donde los horizontes aparecen desdibujados, hay espacio para la creatividad; donde los caminos aparecen como inciertos, hay otros caminantes al lado.

    Y es así como he transitado desde el no a prestar este servicio, pasando por el sí dudoso hasta llegar al sí confiando y compartido. Confiado en Dios Padre y Madre y compartido con vosotros, con todas las personas con las que hacemos este movimiento de Profesionales Cristianos, con todas las personas que hacemos posible a través de este movimiento una Iglesia cercana, de proximidad, novedosa, en salida, transformadora, comprometida, valiente, encarnada… Las y los militantes de Profesionales Cristianos seremos el primer rostro de Iglesia para muchas personas que andan en búsqueda de lugares en los que hacerse algunas preguntas, compartir algunas intuiciones, encontrar alguna respuesta aunque estas sean provisionales. Para otras muchas personas, como lo ha sido para mí, el movimiento de Profesionales Cristianos será, ese lugar fraterno donde seguir creciendo en el descubrimiento del seguimiento a Jesús de Nazaret, y de las implicaciones de este para nuestra vida cotidiana y profesional.

    Estaba descubriendo que en el ejercicio cotidiano de mi profesión Dios estaba muy cerca.

    Estos días he recordado aquel café al que me invitó Galo Bilbao ya hace unos años. Donde yo le contaba que cada vez estaba más convencido que no me tenía que comprometer en nada distinto a mi profesión, estaba descubriendo a través de los años, cómo mi ser educador social, era una herramienta valiosa para acompañar a las personas drogodependientes, privadas de libertad, inmigrantes, pero también para trasformar el mundo en el que habitaban esas personas y yo mismo. Estaba descubriendo que en el ejercicio cotidiano de mi profesión Dios estaba muy cerca. Su presencia siempre discreta, respetuosa, pero nítida, se mezclaba en cada acompañamiento, en cada informe para diputación, en cada entrada a prisión, en cada cena en el piso de reinserción… Creo que fue Él, desde esa delicadeza con la que solo Dios es capaz de susurrarnos su llamada, que empecé a involucrarme en el colegio profesional de educadoras y educadores sociales del País Vasco, para construir profesión, sí, pero también para construir profesionales, vertebrados por la misma pasión y rigor con la que no solo yo sino muchos más ya estábamos trabajando.  Fue entonces cuando Galo me dijo “no me cuentes más, se me están poniendo los dientes largos, el movimiento de Profesionales Cristianos va de todo eso”.

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    Ha sido este movimiento el que me ha ayudado a ir poniendo nombre a muchas de las intuiciones y experiencias que yo tenía… ¡¡¡los bienes internos de la profesión!!! Humanizar la profesión, ser persona, ser profesional cambiar el mundo, ¡la profesión va por dentro!, «Profesionales ante la desigualdad»... Son solo algunos flases de los muchos aportes que este movimiento me ha ido haciendo a lo largo de estos años. Voy creciendo como persona, como profesional y como creyente gracias a todas vosotras.

    Siendo esto así tenía pocas escusas, y mucha pereza, para no decir que sí a la responsabilidad de la presidencia del movimiento. Creo que asumir la presidencia del movimiento es una manera de devolver un poquito de lo mucho recibido, una manera de seguir descubriendo a Dios en el medio profesional, ahí está Él, construyendo a través de tantas personas de buena voluntad un mundo que sea más casa de todos, donde las personas descartadas sean las primeras, asumir la presidencia no es más que una humilde forma de decir GRACIAS. Gracias a quienes confían en mí para esta responsabilidad, gracias a la gente del movimiento en mi diócesis con la que comparto camino, gracias a todas vosotras porque en sesiones de estudio, mesas de experiencias, asambleas, eucaristías, me habéis ido confirmando en que este movimiento era mi lugar desde el que salir al mundo a anunciar esa vida buena que nos ofrece el Evangelio. Gracias, cómo no, a Marije por su infinita paciencia y generosidad!

    Y acabo como empezaba, estaremos tentados a pensar que corren malos tiempos, que son tiempos difíciles, que somos pocos, que no nos entienden los Obispos, que nos salen los documentos por las orejas, que a ratos parece que hemos perdido nuestra especificad… Hagámosle caso a San Agustín y vivamos plenamente conscientes de que los tiempos los hacemos nosotros, ¡los tiempos somos nosotros! Así que no tenemos escusa, vivamos apasionadamente nuestra militancia, nuestro movimiento, nuestra profesión, nuestro ser Iglesia y entonces viviremos sin duda tiempos apasionantes!!

    Roberto Vidal Failde (@RobertoVidaFai, de la Diócesis de Bilbao).

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  • Unas reflexiones sobre la Navidad

    Unas reflexiones sobre la Navidad

    Cada 25 de diciembre, la cristiandad celebra uno de los acontecimientos más grandes del calendario litúrgico: el nacimiento de Cristo. Si bien es cierto, cada año la fiesta se celebra ya desde la última quincena de noviembre, y en cada centro comercial se recuerda que se acerca la época de los regalos, la fiesta del consumismo. Así pues, ¿qué queda por celebrar, cuando ya parece todo narrado y dicho? Unas pequeñas reflexiones sobre lo que se celebra y que aún después de dos mil años, no se entiende, o no se ha querido entender, de lo que representa la navidad.

     

    Una familia no tradicional

    No sé, si nos hemos detenido a reflexionar un aspecto muy importante en esta historia. No hablaré del dogma de la Inmaculada Concepción. Solo resaltaré un hecho que me parece crucial: la aceptación de José de una mujer que ya estaba embarazada y que él pudo repudiar y que en esa época pudo ser apedreada hasta la muerte. Muchas veces se piensa que lo “tradicional” debe ser lo importante pero: ¿Qué hubiera pasado si José no aceptaba a María? Podemos sacar nuestras propias conclusiones. A veces, somos muy críticos con personas que no siguen “la tradición”, “el traje blanco” y demás ideas que se pueden rondar en nuestras cabezas.

    En algunas ocasiones no pensamos que el amor puede más que la tradición y que la aceptación de la otra persona, con quien se quiere compartir la vida, es lo importante. ¿Hasta dónde puede llegar nuestra concepción de creernos “perfectos”, cuando lo importante es tener un “corazón humano”, como decía Antonio Machado? Si José hubiera ido a cualquier parroquia y contaba su historia, ¿creen que hubiera sido recibido con los brazos abiertos? ¿Qué pensaría el vecindario de su “virilidad”? ¿Cómo hubiera sido tratado por los otros varones? Sin embargo, pese al pensamiento de la época (y muchas veces arraigado hasta nuestros días), José decide ser compañero de María.

     

    Una familia de refugiados

    Cuando parten al censo, a cumplir con lo que mandaba la autoridad romana, ambos salen de su hogar y se aventuran a otro lugar. Cuando se sabe que se sale de lo “conocido”, “hogareño”, se intuye que no habrá el mismo trato con los demás. Puede ser cuestión de culturas, costumbres, idiomas o incluso de personalidades. Cuando estás en tu hogar, sabes que siempre te ayudarán, sabes que puedes llamar a alguien y te dará la mano. Pero, cuando sales de esa “comodidad”, sabes que te enfrentarás a duras realidades. Eso es lo que sucede a esta pareja. Al ver José que María entraría en labores de parto, pide ayuda. Nadie sale a auxiliar a la pareja. Nadie presta atención a ese sufrimiento, se refugian en sus casas. Quizás por miedo, quizás por seguridad, quizás por comodidad, quizás por desidia. El resultado es el mismo. Nadie presta auxilio a la pareja.

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    José debe ayudar a María en el alumbramiento. ¿Habría tenido agua caliente? ¿Habría tenido sábanas limpias? Se sabe que fue en una granja. Un pesebre, rodeado de animales y que esa situación no es nada idílica o bucólica, como la que vemos en los nacimientos. Hacía frío y lo único que tenían para abrigarse era la paja del establo. ¿Habrían tenido algo con qué alumbrarse? Lo más seguro es que no. En esas condiciones: ¿Cómo puede ser posible que se siga pensando en un lugar “hermoso”, cuando es una situación de muerte? Pudo haber muerto el niño, pudo haber muerto la madre por desangramiento o por alguna infección. Pudieron haber muerto los tres de frío. Pero, a nadie parece haberle importado esa situación. ¿Ha cambiado esa actitud del ser humano hacia otro ser humano en los últimos veinte siglos? ¿Somos guardianes de nuestro prójimo, de nuestro hermano?  Es fácil sentir lástima con quien sufre cuando tenemos todas las comodidades. Pero, cuando somos los sufrientes  nos preguntamos: ¿Dónde están los demás para ayudarnos?

     

    Una gran lección

    Cuando nace Jesús, se dice que nació un “rey”. Eso se celebra el seis de enero. ¿Qué significa este título de realeza? Esta puede ser una gran paradoja. Cada quien tiene una idea de lo que es un rey, por historia se supone que es alguien con autoridad, con fuerza, con poder, con riqueza. Sin embargo: ¿Qué muestra el nacimiento de Jesús con lo que entendemos por “realeza”? Quizás debamos quedarnos solo con la primera parte de la palabra “real”. La grandeza de este relato es que Dios se hace hombre y nos dice: “Yo soy como ustedes”, “Soy uno más con ustedes”.  Esta es la más grande lección que nos da este pequeño, que nos da este relato, que Dios es como nosotros. No es superior a nosotros, es tan igual como nosotros. No es inalcanzable, puesto que se ha hecho uno más como nosotros. No es un ser abstracto, es un ser real. Y lo más importante: es tan igual como tú y como yo.

    El momento, el cual  el ángel se presenta a los pastores y les dice que vayan a adorarlo. Solo les dice: “Vayan y miren con sus propios ojos lo que significa esta revelación”. “Dios está entre ustedes y con ustedes”. Se ha hecho carne y quiere compartir su vida con todos”. Alguien tan pequeño, tan frágil puede dar mucha vida. ¿En qué momento compartimos esa vida, nuestra vida con los demás? ¿Cuándo dejamos de ser “reyes” para volvernos “reales”. ¿Cuándo salimos al encuentro del otro, en vez de ensimismarnos?

    A lo largo de su vida, Jesús va perfilando el reino que quiere construir con nuestra ayuda. Ese reino que lo tenemos que edificar con nuestras manos y nuestras fuerzas. Ese reino que es tan claro en Mateo 25,34-40. Y que aún veinte siglos después, no lo hacemos. ¿Cuál es la ofrenda que pide este rey? Muchas veces vemos en los museos, los regalos que se hacían a los reyes: Joyas, tierras, esclavos, etc.

    Este Rey no pide nada. “No es de este mundo”,  porque no hace lo que hicieron o hacen los reyes. Vino a servir y no a ser servido. Solo tiene un mandato que lo describe Juan 13,34: “Ámense los unos a los otros, como yo los he amado”. Este es el único mandato que nos exhorta a seguir. Sin embargo no somos capaces de corresponder a este mandato. Nos puede más nuestra rebeldía, que seguir con la “orden” de este Rey. Han pasado dos mil años y aún en este lado del mundo, occidente, no ha aprendido nada de este niño, de este regalo, y lo más inquietante es que lo celebramos todos los años. Es un memorial que hemos acomodado a nuestras expectativas, a nuestros propios deseos y no hacemos nada de  lo que este niño nos vino a demostrar. E incluso, lo hemos reducido a un par de días de “vacaciones”, a un par de acciones para “aliviar” nuestra conciencia. Sin tener el menor reparo de que al pasar este día, volvamos a nuestras rutinas para otra vez “esperar” la navidad.

    Volvamos la mirada a nuestro Rey, volvamos la mirada a su deseo. Y  si lo hacemos de verdad, se cumplirá lo que Él dijo en Mateo 6:33. “Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura”.

    Que estas palabras se guarden en tu corazón como motivación y aliento para que podamos vivenciar todos los días la navidad. El simple reconocimiento de que: “Dios está entre nosotros y con nosotros”, y que esa existencia se refleja en nuestro prójimo, en nuestro hermano.

     

    Miguel Ángel. Comunidad PX II- Madrid

  • Padre Nuestro que estás en la Selva

    Padre Nuestro que estás en la Selva

    Padre Nuestro que estás en la Selva Viviente del Bobonaza. Y en los mil verdes de los árboles, y y en los  colores de los hongos y de los insectos, y en las huellas y sonidos de los animales y hasta en el corazón de la tierra, que guarda los minerales que tu Poder -de alguna manera, en algún momento-, hizo ser lo que son. Señor de esta tierra, y de sus aguas, Espíritu que sopla dentro de nuestros espíritus, de nuestras personas, de nuestras gentes, de nuestras comunidades, de nuestro vivir.

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    Señor de la Biodiversidad, generador de lo nuestro, inspirador de nuestras culturas, destellos de Tu grandeza inalcanzable, de Tu olor indescriptible, de la fuerza de Tu presencia pese al tiempo, transmitido en nuestras lenguas ancestrales -hermosas y distintas-,  de generación en generación…

    Sabemos que estás con nosotros y entre nosotros. Por el misterio de la Encarnación, eres uno de los nuestros.

    Te reconocemos en los árboles sagrados que conservaron nuestros mayores. Signo vivo de lo que no podemos controlar porque nos sobrepasa,  nos eleva, nos mueve  hacia lo alto, hacia la plenitud, hacia lo que deseamos alcanzar y a la vez está ya dentro de nosotros, de nuestros espíritus, de nuestras plantas, de nuestros sueños. Que se siente  en la alegría de las mingas, en el rito pausado de preparar y ofrecer la chicha. Te bendecimos en la yuca y el manduro, en la chunta y el morete, en el platanillo y el tarapoto…. en las plantas que nos dan alimento, cobijo, medicina para nuestras dolencias, sombra, refugio, fibra para tejer cestos como antaño, colorantes para dibujar belleza en nuestros rostros, brillo hermoso para el cabello largo, liso y espléndido de nuestras mujeres, madres, hermanas, abuelas…

    Señor Santo de la Mocawa, tú que vives para ofrecerte y repartirte en la fiesta de ser hermanos y hermanas …. Danos tu protección.

    Ayúdanos en el camino, ofrece lucidez a quienes nos guían, fomenta en nosotros el espíritu familiar y comunitario:  que nos tratemos como hermanos y hermanas, que no olvidemos esa manera original de corregirnos fraternalmente, conforme a nuestras tradiciones y culturas. Danos tu la ortiga y el ají, que no nos deje caer en la tentación de olvidar el sabor del diálogo.  Señor de la Guayusa, no permitas que descuidemos el tiempo de familia alrededor de nuestras vivencias. Danos la paz, danos los caminos para resolver entre nosotros los conflictos, como hacían nuestros mayores, y permítenos tener la alegría de tu perdón.

    Guarda nuestra tierra del acecho de quienes quieren explotarla sin respeto a la Vida, al Espíritu, a la dimensión transcendente, a la realidad del más allá en la que nosotros creemos. Abre los ojos de quienes están ciegos de materialismo, y sólo ven en la Selva, riquezas materiales y una vida espiritual inexistente, una Selva Viviente imposible. Haznos fuertes como la yasa, la kupa y el intachi.  Danos fuerzas para luchar, por un reconocimiento de que existe una Vida, una Existencia y una Realidad, una Selva Viviente que es mucho más potente que los dólares aunque esto parezca increíbe a quienes dominan hoy la Ciencia, la Tecnología, la Economía y el Poder.

    Somos tu pueblo Señor, somos pueblo de Dios, Iglesia Católica y  Universal, que con todos los hombres y mujeres que han conocido el mensaje del Evangelio de Jesús de Nazareth, quiere construir un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva con el ejemplo del Papa Francisco.  Bajo el amparo de tu Presencia,   tu Fuerza nos hace fuertes aunque parezca que somos poca cosa. Te damos gracias por esa Iglesia,  comunidad Universal, que abrió los ojos de nuestros mayores al conocimiento y a la Fe en Jesucristo.  Te agradecemos Señor la labor de tantos religiosos, religiosas, sacerdotes y catequistas, que desde tiempos antiguos dedicaron su vida y su tiempo a mostrarnos la Alegría del Evangelio.

    No nos dejes caer en el desánimo, haz de nosotros instrumentos de tu amor. Protégenos Señor,  y líbranos de todo mal, Eterno riki panka Nuestro, Amén.

    Archidiócesis Mérida – Badajoz

     

     

  • ¿Jubilación anticipada? Rezada, y… en comunidad, sí

    ¿Jubilación anticipada? Rezada, y… en comunidad, sí

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-prejubilacion-a-2016Se trata de un proceso de reflexión personal y comunitaria desde la fe, ante la toma de la decisión respecto a la jubilación anticipada de una militante, médica de familia.

    Ha sido un proceso largo, llevado a cabo en varias etapas. Primero fue plantearse la conveniencia de la decisión. Circunstancias personales, familiares, laborales…a favor y en contra. Mis compañeros se sorprendían de que me lo planteara, dada la importante pérdida de poder adquisitivo respecto a lo percibido trabajando, y la posterior reducción de la cuantía de la pensión.

    Así que no era suficiente un ejercicio puramente racional: había que poner en juego mucho más. La decisión conllevaba romper antes un vínculo muy significativo con personas (mis queridos pacientes), asumir el hecho de pasar a ser considerada “clase pasiva” y la sensación de tener que ser “sostenida” por los cada vez más escasos trabajadores cotizantes; también suponía aceptar ocupar voluntariamente una nueva posición “al otro lado de la mesa”. En ella el acceso a la información sanitaria, el contacto con los colegas, la formación…etc., deja de ser privilegiada y pasa a ser solicitada. Por todo ello, la decisión fue reflexionada, pero también “rezada”.

    La reflexión me llevó a revisar cuáles habían sido los fines internos y externos de mi profesión. Los “para qués” que me habían movido, intentando ser honesta y no eludir los que pudieran ser “incorrectos”.

     

    Los fines externos que me surgieron eran:

    • Tener la seguridad de un trabajo estable, retribuido, que me permitiera vivir sin sobresaltos.
    • Ser autónoma e independiente desde mi posición de mujer.
    • Pertenecer a un grupo prestigiado en la sociedad, con los privilegios de acceso a una cultura, a un lenguaje, a una relación “desde dentro” con el mundo sanitario.

    Los fines internos vistos en perspectiva:

    • Realizarme y crecer como persona, a través del valor del trabajo.
    • Relacionarme con los demás desde una actitud de ayuda (al principio claramente paternalista, con los años más horizontal)
    • Desarrollar un cometido en la sociedad a través de la pertenencia al sistema público y del trabajo por la calidad de la asistencia prestada.
    • Trabajar en equipo con otros profesionales, procurando compartir objetivos y humanizar lo más posible la atención sanitaria.
    • Estar abierta y aprovechar los momentos en que he podido formarme en campos más específicos de mi profesión, para aplicar lo aprendido dándole una perspectiva distinta al trabajo cotidiano (aspectos relacionados con la comunicación, que me han ayudado a detectar actitudes manipuladoras que no son sanadoras para nadie; aspectos éticos que me han hecho ser consciente de que puede haber asimetría de conocimientos con los pacientes, pero nunca asimetría moral; aspectos del cuidado: cuidar es también curar, y el acompañamiento es también una gran herramienta sanadora para el que cuida).

    Una vez tomada la decisión de jubilarme, en continuo diálogo con la familia, vino la etapa de intentar ir soltando tantas cosas materiales, tantas rutinas, tantas emociones, tantas dependencias…y empezar a despedirme de todo ello y de la gente. Me ayudaron algunas lecturas, las oraciones de cada día, pero fue una etapa muy dura.

    Tras esta reflexión, llegó el momento de los argumentos. Tenía que explicarme a mí misma, a mis compañeros y a mis pacientes (sobre todo a ellos) lo que había decidido. Tenía que dejar claro que no se trataba de una huida (no estaba quemada), de abandonar el barco en tiempos de tempestad (un momento de cambios).

    Porque hasta el último día de mi trabajo, me levantaba con ganas, rezaba en el camino teniendo presentes nombres y rostros concretos, encontraba motivos para dar gracias, a pesar del cansancio y aturdimiento que me iba invadiendo a lo largo de la jornada.

    Las circunstancias familiares pesaban mucho en la decisión, pero también la percepción de unas capacidades más limitadas para hacer bien mi trabajo bajo presión. Y de nuevo, los “para qués”:

    • Para vivir sin tanta presión y poder estar en disposición de hacer mejor las cosas que creo que haría bien: escuchar, pacificar, acompañar…
    • Para vivir y relacionarme desde la gratuidad y desde la necesidad de devolver algo de lo mucho que he recibido, sin cálculos ni medidas.
    • Para ir desprendiéndome y viviendo con más sencillez, menos necesidades materiales, más austeridad…ir preparando la llegada de la limitación, la dependencia y la partida.
    • Para estar presente en los lugares y acontecimientos a los que me sienta llamada para el testimonio.
    • Para profundizar en la espiritualidad a través de ratos de meditación y oración cotidianos.

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-prejubilacion-2016-cY por fin, vino la fase de las acciones. Primero para despedirme: ir vaciando la consulta de lo personal y lo innecesario, llevando las cosas a la asociación El Rastrell. Ir comunicando a los pacientes la noticia (con respuestas generosas por su parte, sin reproches…), escribirles una carta explicando las razones, pidiendo perdón por mis errores y dando gracias por lo mucho que he recibido de ellos. También les contaba que me proponía seguir activa dentro del campo de los Paliativos y la Bioética, en el mismo departamento de Salud si es posible. En mi último día de trabajo, nos reunimos todos en torno a un sencillo almuerzo que encargamos a la asociación Novaterra.

    Ahora estoy en la fase siguiente: ver cómo concreto mi compromiso en esta nueva etapa de mi vida.

    Recién jubilada, participé dos ratitos como voluntaria sanitaria en el encuentro europeo de jóvenes de Taizé. Eso me ayudó mucho a visualizarme en el servicio desde la profesión. Voy a seguir colegiada, y como médica intentaré enfocar el compromiso.

    A continuación transcribo la Acción de Gracias que hicimos en la misa del retiro de Navidad de Graduats.

    Jn 1,1-18

    En el momento de la acción de Gracias, quisiera compartir con mi comunidad el peso de la responsabilidad de una decisión que parece solo mía. La revisión de vida me ayuda a leer esta situación desde la fe, y eso me descoloca. Pienso en mi vida profesional pasada, vivo con desazón la presente, y con ilusión e incertidumbre, el futuro.
    A la luz del evangelio, tomo perspectiva y entiendo que Dios me quiere explicar su proyecto, que su Palabra tiene algo que decir a esta vida que desde mi libertad voy tejiendo. Es una llamada a acercarme a “la vida entrañable de Jesús” para conmoverme con “la bondad el amor y la verdad que encierra su vida”. Es una invitación a “hacerme presente a mí mismo con verdad y sinceridad, hasta el fondo, desde dentro”. A experimentar a “Dios realmente presente en lo más íntimo de mi ser”.
    No puedo dejar de vivir esta situación como una de esas “experiencias intensas de comunicación, de amor humano, de dolor purificador, de belleza o de verdad que mejor nos abren a la experiencia de Dios”. Y me sobrecoge leer que “el que cree siempre ve algo. Ve la vida envuelta en gracia y en verdad. Tiene en sus ojos una luz para descubrir, en el fondo de la existencia, la verdad y la gracia de ese Dios que lo llena todo”
    Y pienso en qué tengo que desaprender en este momento concreto en que me encuentro, desde qué otra hondura puedo mirar las cosas.
    Y lo primero que surge es ser consciente de que “vivir es ya, desde su origen, recibir” y que “la única manera de vivir sensatamente es acoger de manera responsable lo que se me da”.
    Por eso reviso esa tendencia tan arraigada en este mundo que me rodea, de vivir constantemente exigiendo, quejándose, auto-centrándose. Organizando todo en función de mí misma. Viendo solo en la vida las pequeñas preocupaciones que llevamos en el corazón. No quisiera seguir por ese camino ni acabar así. Desearía reconocer y agradecer lo recibido, “dilatar el corazón”, acoger el regalo de la gracia.
    Y permanezco en mi comunidad, para compartir ese regalo: la semilla, el grano de mostaza, la levadura que desde dentro va actuando. Acercarnos juntos “de manera concreta y vital a los evangelios, dejarnos animar por el Espíritu, entrar en relación con el Padre, para disfrutar cada vez más de la bondad insondable de Dios y así ir purificando nuestra fe”
    Por eso, quisiera, primero, vivir y expresar la gratitud mientras voy despidiéndome, soltando, dejando, cerrando. Y luego discernir la manera concreta en que habré de “dejarme activar lo mejor que haya en mi ser” y ofrecerlo el resto de mi vida, sin perder la perspectiva de la vulnerabilidad, los límites.
    “Señor, que aprendamos a vivir con Jesús una vida tan humana, tan verdadera, tan hasta el fondo, que a pesar de nuestros errores y mediocridad, nos pueda llevar hasta Dios”

    (Citas JA Pagola. El Camino abierto por Jesús)

  • El abrazo

    El abrazo

    • ¡Eres un cielo! –dijo la madre de Ben cuando se fueron a pasear por el campo al atardecer-. ¡Eres tan dulce! ¡No hay otro como tú en el mundo entero! –le dijo su madre.
    • ¿De verdad no hay nadie como yo? –preguntó Ben
    • Claro que no –dijo la madre-, ¡tú eres único! Siguieron caminando despacio.
    • Pero, ¿por qué no hay otro como yo en el mundo entero?
    • Porque cada uno es único y especial.
    • ¡Yo no quiero que haya sólo uno como yo en el mundo entero! –dijo Ben.
    • ¿Por qué no? Es maravilloso que seas único y especial! -dijo la madre.
    • Pero, así estoy solo –dijo Ben-. ¡Quiero que haya alguien más como yo! ¿Es que tampoco hay nadie como tú en el mundo entero?
    • Eso no –dijo la madre.
    • Entonces, ¿también tú estás sola?
    • En absoluto, te tengo a ti y a papá.
    • Pero no tienes a nadie exactamente como tú.
    • Eso no –dijo la madre.
    • ¿Es que sola no te encuentras sola?
    • Estoy un poco sola y un poco con todos… y me resulta agradable estar un poco así y un poco así.
    • Entonces, ¿de cada uno hay solo uno en el mundo?
    • Todos estamos un poco solos, pero también juntos. Estamos solos y juntos a la vez.

    “El abrazo”. David Grossman y Michal Rovner

     

    Oracion-Profesionales-Cristianos-relacion-con-jesus-20151224Al iniciar el curso, en los grupos planificamos y nos llega el momento de pensar y exponer el plan de vida. Ante el papel el reto de explicar a los compañeros del grupo de revisión de vida, al fin de al cabo, lo que tú eres.

    Momento privilegiado de pararse, de ver donde estas nuestras ilusiones, nuestros proyectos… pero también nuestros miedos y dolores. Es uno de los momentos donde somos auténticos. Es momento de soledad y de ver lo que la vida y el Padre nos alientan a afrontar.

    Señor, te pido que me des luz para vislumbrar por dónde van mis pasos en los diferentes ámbitos de mi vida. Te pido sabiduría en mi labor profesional, que sea instrumento y vehículo para que padres, profesores y niños tengan una vida más plena. Te pido paciencia y aceptación de aquellos aspectos personales que me cuesta asumir”. Te pido que des generosidad para estar a la escucha de todos los que me rodean”.


     

    Marcos 10, 45-52:

    Al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: “Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí”. Muchos le regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: “Hijo de David, ten compasión de mí”. Jesús se detuvo y dijo: “¿Qué quieres que haga por ti?”. El ciego le contestó: “Maestro, que vea”. Jesús le dijo: “anda, tu fe te ha curado”. Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.


    Todos estamos en camino y a veces sentimos la tentación de parar, de sentarnos: “que otros anden”, ”yo me quedo aquí…”. Por otro lado, en ese camino nos encontramos con diferentes personas y situaciones que nos pueden decir algo o que nos llaman a algo.

    Señor, gracias por aquellas personas y situaciones que nos movilizan, que nos acompañan, que sacan de nosotros aspectos que no hubiéramos descubierto. Hazme sensible ante las personas que me encuentro en el camino para ofrecer los dones que puedo ofrecer a los demás.

    Ana, Profesionales Cristianos – PX Palencia

  • Próximos prójimos

    Próximos prójimos

    Con Pablo es difícil oír la radio en el coche. Rápidamente, me espeta aquello de “Papá, Acetre” o “Papá, Juan Pardo”, artistas que le gustan por la sonoridad de los instrumentos, las cuerdas vibrando o la percusión que llena el espacio de acordes rítmicos y antiguos. Pero una vez lo dejo en la escuela y yo me encamino a la mía, el dial gira rápidamente para buscar emisoras. Es un momento de escucha a lo que pasa en el mundo. Y hoy me alcanza la noticia de la valla de Hungría, que eleva las fronteras para proteger Europa de la inmigración que nos llega a través de Serbia y Croacia, desde más allá.

    Oracion-Profesionales-Cristianos-Crisis-Migratoria-20151019Ya hay quien habla y nos previene de los peligros de estas oleadas humanas, cuando la neblina de la débil memoria colectiva empieza a borrar definitivamente la imagen del niño inerte en la arena. En esos días, aunque lejanos, los sirios se nos hacían próximos. Próximos prójimos, en las palabras de Benedetti. Las iniciativas se multiplicaban y casi pensábamos en cómo sería nuestra vida compartiendo casa y pan con familias refugiadas. En la Universidad nos preparábamos para dar las clases en inglés y para acoger estudiantes y colegas de las zonas en conflicto. En las plazas había concentraciones exigiendo respuestas de altura moral a las instituciones europeas. Los Gobiernos habilitaron cuentas bancarias para que los ciudadanos contribuyeran, las organizaciones humanitarias intentaban coordinar las acciones para que el mayor bien alcanzara al mayor número. Aylan se volvió un nombre familiar y doloroso.

    Y, aunque lo intuía, no deja de causarme una extraña perplejidad ver lo rápido que dejamos de ver. Lo fácil que nos fue cambiar de tema, sumergirnos en esa inopia analgésica y anestesiante. Parada y fonda, mañana será otro día. Me pregunto, ¿quiénes serán los próximos próximos prójimos?

    Señor, Tú que nos sondeas y nos conoces, que nos diste corazón de carne, ayúdanos a conservar la mirada tierna y serena, la bondad en la intención, más allá de lo afectivo de la foto de la playa. Ayúdanos a vivir la fraternidad cercana, próxima y permanente. Y que se cumpla la plegaria: danos entrañas de misericordia… inspíranos el gesto y la palabra oportuna… que tu Iglesia sea un recinto de paz… para que todos encuentren motivos para seguir esperando… en esperanza.

    Jesús Sánchez Martín – Profesionales Cristianos Mérida-Badajoz

  • Vivir desde la humildad

    Vivir desde la humildad

    Un día un paciente me decía que él era “un trozo de la pata del caballo de la estatua de Franco que hay o había en el Ferrol”, y desde este yo tan distorsionado, disgregado el paciente ve, percibe, y siente el mundo, su mundo. Yo le comenté en un tono cariñoso, dado el grado de confianza que tengo con este paciente (aquí hice una intervención un tanto loca) que puestos a ser, por qué no era el caballo entero o la estatua completa en lugar de un trozo de una pata. Jorge, así se llama este paciente se me quedó mirando de forma muy seria, yo pensé en tono irónico: te has lucido…. Y me contestó “Pilarín* hay que ser humildes” y los dos nos echamos a reír….

    *ACLARACIÓN.

    Oracion-Profesionales-CristianosPara Jorge hay una Asistenta Social de Cáritas llamada Mª Pilar que es muy eficaz pero es un poco seria y demasiado formal y luego hay otra Asistenta Social llamada Pilarín que es su secretaria y amiga, esta es amable y más simpática que Mª Pilar. Chicos, las dos Asistentas Sociales soy yo… una sola….por si dudabais….

    Con Jorge no entré a valorar el concepto de humildad, aunque sería interesante saber qué piensa sobre este tema, pero a mí me sirvió para hacer mi pequeña reflexión al final del día y durante un fin de semana.

    Consulté el diccionario de la RAE

    Humildad. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.

    Y el diccionario del diablo…

    Humildad. Paciencia inusitada para planear una venganza que valga la pena.

    Me acordé de una de mis abuelas que decía que “mejor pecar por humilde que no por soberbio”….

    De Tagore. “Cuándo más grandes somos en humildad, tanto más cerca estamos de la grandeza”

    Y Santa Teresa de Jesús que decía que humildad es andar en verdad……¿Cuánto de verdad hay en nosotros?

    Y San Agustín algo así como….”no hay soberbia más grande que simular humildad”..

    Pensé que la Madre Teresa de Calcula tendría alguna receta para ser humilde como así fue: “Hablar de sí tan poco como sea posible, ocuparse de sus propios asuntos, evitar la curiosidad, no querer arreglar los asuntos de los demás, aceptar las contradicciones con buen humor, pasar por alto las faltas de otros, aceptar el reproche aún cuando sea inocente, ceder a la voluntad de los demás, aceptar los insultos e injurias, aceptar ser desatendido y menospreciado, ser gentil y dulce aún cuando provoquen a uno, no buscar ser admirado y amado, no escudarse nunca tras la propia dignidad, ceder en las discusiones aún cuando uno tenga razón, elegir siempre lo más difícil…”.

    Después de leer este párrafo me dije Mª Pilar estás en las antípodas de lo que es ser humilde, no hizo falta reflexión, era muy evidente…

    En nuestros trabajos, en la familia, es fácil ser humilde, pero ¿cuántas veces no hay cierta soberbia disfrazada de humildad?

    Busqué textos del evangelio.

    Las cartas de S. Pablo :

    “Sed humildes, y considerad a los demás superiores a vosotros mismos” (Filipenses 2,3).

    “Revístanse todos de humildad” (Colosenses 3,12)

    El texto de S. Lucas 14, 7-14

    En aquel tiempo, entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola: Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: «Deja el sitio a éste», y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: «Amigo, sube más arriba.» Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado. Dijo también al que le había invitado: Cuando hagas una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a los parientes , ni a los vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te inviten y tengas ya tu recompensa. Cuando hagas una comida llama a los pobres, a los tullidos, a los cojos y a los ciegos, y tendrás la dicha de que no puedan pagarte, porque recibirás la recompensa en la resurrección de los justos.

    ¿Qué relación tenemos hacia Dios, hacia los demás? ¿Pensamos en los demás, o pensamos en nosotros mismos? ¿Estamos llenos de intereses en nuestras relaciones personales, profesionales?.¿Hacemos de la humildad un estilo de vida….?

    El texto de San Mateo (11,29) Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis reposo y paz para vuestras almas.

    COMPARTIMOS LO QUE NOS APETECA….

  • I Memorial Pepe Alonso

    I Memorial Pepe Alonso

    El aula Manuel Alemán organiza la Conferencia Magistral en el seno del I Memorial Pepe Alonso. El prof. Dr. Ángel Gabilondo Pujol, Catedrático de Metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid y ex Ministro de Educación y Universidades dictará la Conferencia: EL CONOCIMIENTO Y LA SALUD SOCIAL «mientras todavía es posible». Se desarrollará el Martes 12 de Noviembre a las 19:30.

  • Eucaristía acción de gracias Pepe Alonso (Primer aniversario)

    gabiilondo PepeMilitantes de Profesionales Cristianos en Canarias celebrarán la Eucaristía en acción de Gracias por la vida de Pepe Alonso en el primer aniversario de su muerte el 9 de Noviembre a las 19:00 en la Ermita de los Reyes.

    De la misma forma nos hacen llegar un recorte de prensa de una conferencia (12 de Noviembre) que será impartida por el catedrático de Metafísica y exministro de Educación Ángel Gabilondo y en la que se presentará la asociación Asociación de Diálogo y Pensamiento Crítico Pepe Alonso.

     

  • Lectura Creyente del servicio en el Equipo Permanente

    Lectura Creyente del paso por el Equipo Permanente de Profesionales Cristianos.

    LCR_Equipo_Permanente