Etiqueta: Humanizar

  • ¿Acaso soy yo, guardián de mi hermano?

    ¿Acaso soy yo, guardián de mi hermano?

    Hace algunos días, en medio de la alegría de un encuentro de fútbol  de la liga de campeones, entre un equipo madrileño y otro extranjero, se cometió un acto tan deleznable como infrahumano. Ustedes, ya conocen la noticia. Nosotros lo vivimos en primera persona. Las autoridades pertinentes protestaron por este hecho de insensatez y esperan poder sancionar a los responsables. Sin embargo: ¿Solo son culpables aquellos “seudo-hinchas” que lanzaron las monedas? La verdad es que no, porque subyace una realidad que va más allá del acto en sí mismo.

    Se están poniendo en tela de juicio dos aspectos tan importantes como son la dignidad de la persona y la solidaridad entre seres humanos. 

    La dignidad, es el valor más preciado que tenemos como seres humanos, es una de las cualidades que nos distinguen como conocedores de nuestro potencial, de sabernos dueños de nosotros y de valorarnos como personas. A partir de este valor, el respeto hacia el otro es la respuesta sentida del carácter humano de la dignidad. En este sentido, la solidaridad brota de esta sensibilidad de entender que si alguien tiene problemas, estamos llamados a socorrerlo. No porque no pueda valerse por sí mismo, sino porque la fragilidad humana puede brotar y hacer que se cometan actos de desesperación y de renuncia a nuestra condición de seres humanos. La solidaridad, nos recuerda que no estamos solos y que es en la ayuda donde encontramos al otro. A aquél que nos tiende una mano y nos dice: ¡No estás solo! ¡Ánimo, estoy contigo!

    Esta realidad parece haberse perdido entre el alcohol, la burla, la necesidad, el silencio y en último caso la desidia. Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2016-04Parece que por un momento, nos olvidamos de nuestra condición de personas con dignidad. Nos obnubilamos pensando que aquello podría ser un hecho aislado, pero no es así. En estos últimos meses estamos entrando a una vorágine de acontecimientos que parecen respaldar este último acto de infrahumanidad vivido en Madrid. Estamos volviéndonos partícipes, queramos o no, de condenarnos como sociedad. A que la historia nos juzgue como la generación más nihilista y  egocéntrica ante la necesidad humana. De dar la espalda a quienes sufren y tocan nuestra puerta, de no poder actuar con más firmeza ante la muerte que vemos en nuestras costas. O de un modo más cercano, de no actuar cuando se veja a alguien, ante nuestros propios ojos.

    En la historia de Caín y Abel (Génesis 4 1-16), cuando Dios le pregunta a Caín: ¿Dónde está tu hermano? La respuesta de Caín es del todo tajante: ¿Acaso soy yo guardián de mi hermano? En este diálogo podemos entender cuál es el verdadero hecho que importa. Por la fe que compartimos, cada persona alrededor nuestro es parte de nuestra familia, obviamente no la familia consanguínea; sino la familia que hemos adquirido como don del amor que hemos recibido de Dios. Ésta también es nuestra preocupación y nuestro desvivir. En una sola idea: la humanidad entera es la familia que por amor, queremos cuidar.

    Esta idea no es una obligación ni tampoco un imperativo draconiano; sino que nace de esta visión de amor que busca la equidad para todos. En especial, para los desfavorecidos de toda índole, porque en esa fragilidad vemos el valor de nuestra humanidad que puede verse mermado y, como viene aconteciendo, silenciado con la muerte.

    Por ello, cada uno de nosotros es un guardián.

    Desde lo más pequeño y a veces, ante nuestros ojos, mínimo que podamos hacer. Procuremos irradiar este amor recibido y a la vez exigir y luchar contra esta cultura de muerte que vivimos actualmente.

    Oraciones-desde-la-vida-profesionales-cristianos-px-2016-madridQue nuestros esfuerzos estén encaminados a la construcción de una sociedad más fraterna en clave del amor recibido. Ir a “contracorriente” es el camino del cristiano, anunciar y denunciar las injusticias, por más pequeñas e insignificantes que parezcan. Porque si callamos ante lo pequeño, no podremos tener voz cuando la injusticia se vuelva moneda de cambio por un poco de humanidad, como ocurre actualmente. Nuestro ser guardián nos exhorta a estar atentos a los “signos de los tiempos”, porque en ellos se juega nuestra humanidad y nuestro ser cristiano. No desfallezcamos en esta tarea y juguémonos la vida por edificar un reino de fraternidad, aquí y ahora.

    Dejamos esta oración que compartimos con nuestros hermanos de la Juventud Estudiante Católica – JEC en la parroquia Santa María del Buen Aire en nuestra reflexión de cuaresma, que representa este sentir:

    No digas Padre Nuestro si…

     No digas: PADRE si cada día no te portas como su hijo.

    No digas: NUESTRO si vives aislado en tu egoísmo.

    No digas: QUE ESTÁS EN EL CIELO si solo piensas en las cosas
    terrenas.

    No digas: SANTIFICADO SEA TU NOMBRE si no lo honras ni lo
    alabas.

    No digas: VENGA A NOSOTROS TU REINO si lo confundes con el
    éxito material.

    No digas: HÁGASE TU VOLUNTAD si no la aceptas cuando es  doloroso.

    No digas: DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA si no te  preocupas por la gente con hambre, sin cultura y sin vivienda.

    No digas: PERDONA NUESTRAS OFENSAS si guardas rencor a tu hermano.

    No digas: NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN si tienes intención de seguir pecando.

    No digas: LÍBRANOS DEL MAL si no tomas partido contra el mal.

    No digas: AMÉN si no has tomado en serio las palabras del PADRENUESTRO.

     

    Comunidad PX Madrid

  • La profesión va por dentro. Aspiraciones, límites y fracasos de la vida adulta (Galo Bilbao)

    La profesión va por dentro. Aspiraciones, límites y fracasos de la vida adulta (Galo Bilbao)

    03/2016. Zaragoza. «La profesión va por dentro. Aspiraciones, límites y fracasos de la vida adulta«. Documento escrito por Galo Bilbao Alberdi, y editado por Profesionales Cristianos Zaragoza.

    En el ejercicio de la profesión, en general en nuestra vida, y como profesionales que aspiramos a cambiar el mundo y nuestro entorno, encontramos dificultades. Eso nos llevaba a la pregunta por el cambio de las estructuras y el cambio de las personas, y también por el qué es antes y qué es después. Ahora vamos a avanzar un poco más. A veces logramos dar pasos en ese afán por transformar, y cambiamos nosotros y cambiamos también nuestro entorno. Pero, ¿qué pasa cuando las cosas no resultan? Ese es el tema que abordarda el documento.

    No se trata ya de justificar si tenemos que cambiar el mundo, o de si ese cambio tiene que ser a través de las estructuras o de nosotros mismos. Estamos ya en
    ello, pero también reconocemos las limitaciones, los fracasos. ¿Cómo los gestionamos?

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  • Centrada en mi prójimo, centrada en el rostro de Dios

    Centrada en mi prójimo, centrada en el rostro de Dios

    Estoy entre vosotros tras un periodo de experiencias duras en mi vida profesional.

    Día tras día se apagaba en mí la esperanza de que lo que sé hacer pueda contribuir a que los más débiles algún día vuelvan a sonreír y así seguir con mi vocación. Pensaba que el cuidado de los unos a los otros ya ha dejado de ser prioritario entre nosotros y que el sufrimiento no cesará; sabía, en lo más profundo de mi ser, que poniendo la ética del cuidado en el centro de mi reflexión y difundirla entre mis próximos activamente, podré recuperar las fuerzas.

    cuidado-del-projimo-profesionales-cristianos-2016Decidí de nuevo buscar en los libros y aprender más sobre la debilidad del otro y sobre la mía; sobre la necesidad que todos tenemos, en todo momento, como seres vulnerables e inacabados que somos, de ser cuidados. Y encontré cosas como las que siguen:

    «La palabra de Dios. Está inscrita en el Rostro del otro, en el encuentro con el otro; doble expresión de debilidad y de exigencia, ¿Es palabra de Dios? Palabra que me exige hacerme responsable de otro; y ahí se da una elección, ya que esta responsabilidad es intransferible.»

    «Describo la ética, lo humano en cuanto humano. No creo que la ética sea una invención de la raza blanca, de una humanidad que ha leído a los autores griegos en las escuelas y que ha sufrido una cierta evolución. El único valor absoluto es la posibilidad humana de otorgar a otro prioridad sobre uno mismo.»

    «No digo que el otro sea Dios, sino que en su Rostro escucho la Palabra de Dios.»

    (Levinas, E. (2001). Filosofía, justicia y amor. Entre nosotros. Ensayos para pensar en otro, Valencia: Pre-textos. Págs. 134-135)

     

    Pero hay otra enseñanza, la más profunda, que puso el cuidado del otro en una escala universal:


    Del Evangelio según Lucas 10,25-37
    Se levantó un legista y dijo, para ponerle a prueba: «Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?». Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.» Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y vivirás.» Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?» Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de salteadores que, después de despojarle y darle una paliza, se fueron, dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión. Acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y le montó luego sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al posadero, diciendo: `Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva.’ ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?» Él dijo: «El que se apiadó de él» Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo.»


     

    Reflexión (A través de los Carmelitas)

    cuidado-del-projimo-profesionales-cristianos-2016-2El doctor pregunta: “¿Quién es mi prójimo?” Jesús pregunta: “¿Quién fue prójimo del hombre asaltado?” Son dos perspectivas diferentes: el doctor pregunta desde sí. Jesús pregunta desde las necesidades del otro. […].

    Hoy, aquí con vosotros, pido al Padre apoyo para mantener presente en mí la esperanza. Pido apoyo a la Madre, La Virgen María y pido vuestro apoyo para restablecer en mí y luego en otros hombres y otras mujeres el sentido y la fuerza salvadora del cuidado.

    Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

     

     

     

     

  • Cuando la sociedad me llamó, y yo me enamoré

    Cuando la sociedad me llamó, y yo me enamoré

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-salir-universidadEstaba yo con Pepe en el despacho, atareadísimos los dos tratando de terminar una de las fichas del Inventario Español de Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad. Había que entregarla sin falta, porque la esperaban los coordinadores en Madrid. Sonó el teléfono. Dudé si descolgarlo. Vi por el número que era un compañero de la Facultad que siempre es muy solícito. Puse el altavoz. Seguí tecleando mientras escuchaba la típica historia de unos estudiantes, acompañados por nosesabequien, que habían venido preguntando por nosequé, y que entonces él había recordado que yo podría darles respuesta…. Total: que iban a llamarme a renglón seguido y… ok, ok, ok, gracias, sí, sí, vale, de acuerdo, pues que llamen… Nos despedimos. Resoplé. Sonó el teléfono. Descolgué, les conté que estaba ocupada, pero que si podían venir por la tarde, a las cinco, yo les atendería. Me dijeron que sí. Yo no sabía que estaban a más de cien km. de mi ciudad. Buscaron cómo desplazarse desde aquel pequeño pueblo. Cambiaron horarios de trabajo. Dos chicos y una chica. A la hora en punto, allá estaban, en el pasillo de la Facultad, dispuestos. Cogí mi cuaderno de cuadros, en el que apunto todo lo que hablo y me hablan en estas reuniones, porque tengo cada vez menos memoria ram y más dispersión, y fui tomando nota de la batalla (nunca mejor dicho) que traían entre manos. Me gustaron. Venían preocupados por un morrocotudo problema ambiental que hay en su pueblo, y zonas de alrededor. Territorio que yo conozco por haberlo recorrido palmo a palmo y que amo con esa fuerza irracional con la que amamos todo lo que consideramos nuestro. Me expresaron sus inquietudes, sus dudas, sus preguntas técnicas y mi opinión sobre las soluciones. No se ofendieron porque yo les tratase como si fueran alumnos míos. Es verdad que antes de entrar en respuestas, les advertí que como contábamos con poco tiempo y el tema que traían era complejísimo, disculpasen que yo fuera al grano y les hablase en el tono directo que usamos cuando nos conocemos de clase, prácticas y salidas al campo. Aceptaron. A esa altura de la conversación ya sabíamos algo los unos de los otros. Ellos de mí, que había trabajado años sobre el tema y yo de ellos que ninguno de los tres era estudiante de Ambientales. Yo les metí un mini rollo biológico express, que me parecía básico para compartir un mismo lenguaje. Luego les enseñé qué palabras tenían que meter en Google para que les saliese la información que necesitaban para saberlo todo sin haber estudiado nada. Comoquiera que uno de ellos dijo ser hijo de emigrantes y que había vivido su adolescencia en Suiza, les pasé todas las palabras clave al inglés. Así encontrarían mucho más. Después de eso, muchas gracias, intercambio de correos electrónicos y un meescribíssihayotrasdudas.

    Me quedé sola en el despacho saboreando el momento. ¡Qué gente tan estupenda! ¡Ésta es la juventud que necesitamos!

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-salirEn vez de estar tumbados, haciendo nada, ¡ya ves! Dinamizan cultura y sociedad en su pueblo, se organizan activamente en asociación, piensan, son creativos, diseñan eventos, planean cosas, plantean alternativas, son participativos, exigentes y críticos… Tienen toda la fuerza de lo novedoso y no se conforman con lo de siempre. Quieren soluciones concretas a problemas (ambientales en este caso) concretos. Me pareció muy bien. Ya se lo dije durante la conversación: que me encantaban. Porque precisamente ése era el tipo de estudiante que a mi juicio debía generar nuestra Universidad de Extremadura: personas implicadas con el medio (el medioambiente, el medio social, también económico y político), que pusiesen su formación universitaria al servicio de los que más lo necesitan en nuestros pueblos: los jóvenes, los ancianos, los que tienen menos formación y la gente que tiene debilidad de ánimo, flojedad de espíritu, falta de ganas de luchar o sencillo convencimiento de que nosepuedehacernada. Me venía a la mente aquello de “Vosotros sois la sal de la tierra” (Mt 5, 13). Permanecí un buen rato contemplando la escena… y alegrándome de iniciativas como ésta, en las que yo –desde la óptica de mi fe- veo reflejos de la Bondad Absoluta, del mismísimo Dios Padre.

    … Sonó el teléfono. Esta vez mi marido, sacándome de tamaño momento de oración, para convocarme al supermercado. Pasamos del Ora al Labora

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-salir-universidad-medio-ambienteDurante las siguientes semanas, vi en la prensa local un par de noticias sobre el problema, y dos o tres declaraciones de responsables políticos, que me hicieron recordar la visita. Pensé que alguna de las actuaciones administrativas ejecutadas en esos días para paliar el problema, se habían producido como respuesta al susodicho movimiento. Por aquellas fechas empecé a verlo en las Redes Sociales constituido en Plataforma. Me alegré internamente, pedí por ellos. Y al contemplar la escena de algunas de esas personas de la política en actitud de escucha proactiva, veía esbozada la Mano de ese Dios nuestro Padre, en quien creemos. ”… En lo escondido. Y tu Padre que está en lo escondido, te lo recompensará” (Mt 6, 6)…

    Marché a América del Sur. Ecuador. La capital y la Amazonía. Una estancia de casi un mes, llena de Vida, y… otro mundo. Al regresar, recibí la noticia de que me habían estado buscando sin encontrarme. Andaban ya inmersos en una intensa actividad que había saltado al espacio público, y a los medios de comunicación locales y regionales. Fui invitada a participar como Investigadora de la Universidad, en algunos de los eventos que organizados desde distintas instancias, para debatir sobre el problema ambiental al que la Plataforma pretendía dar solución. Acudí en unas y otras ocasiones, y atendí con interés a los medios, por del deseo de dar a conocer los trabajos realizados sobre el tema en nuestro Grupo de Investigación. También con el propósito de comunicar sin ambages mis planteamientos sobre la solución del problema. A este nivel del debate, existían ya posicionamientos divergentes entre la Plataforma y algunos responsables administrativos o políticos. La situación se complicó en algunos momentos, aunque nunca llegase a alcanzar niveles insalvables. Muchos periodistas llamaban al despacho, buscando obtener quizá una visión objetiva. Tuve que cuidar no dejarme arrastrar por la corriente rápida de los acontecimientos, y llevar mi barco a donde yo quería, sin actuar manipulada. Quise ser valiente, transparente y discernir muy bien cuál era el bien último que quería yo poner en valor en todo ese proceso. “Pero sea vuestro hablar: sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, del mal procede” (Mt 5, 37).

    Experiencia-profesional-px-profesionales-cristianos-salir-universidad-medio-ambienteY en ese contexto, nos invitan a acompañar a Bruselas, a representantes de la Plataforma, y de diversos sectores sociales y políticos para exponer ante las autoridades comunitarias el problema, y tratar de obtener apoyo económico para darle solución. Fue un desplazamiento relámpago, donde pude comprobar mucho de lo positivo que se había generado en torno a aquella iniciativa. Como soy creyente y vivo continuamente un estado contemplativo que me ayuda a encontrar el verdadero sentido de la Vida, y a disfrutarla profundamentelos dos días en Bruselas me los pasé rezando. No es que anduviese poniendo velas y haciendo plegarias para que las autoridades soltasen los euros así. Sino que se multiplicaron las ocasiones en que me venía el deseo de orar al Padre, dándole gracias, por cada gesto que observaba. Complicidad, camaradería, generosidad. Anécdotas relatando cómo la gente sencilla se había ido involucrando, las expectativas que se habían creado, la transformación de actitudes producida entre la población, la manera en que se iban solucionando las muchas asperezas y sinsabores que estaban ocurriendo en el proceso. Era una maravilla escuchar las distintas preocupaciones de los distintos sectores, las aportaciones que cada cual hacía desde su saber. Y por encima de todo, la unión persiguiendo un fin: solucionar un problema ambiental, y que por eso es de todos, colectivo.

    Esa primacía de lo común frente a lo individual, me ha enganchado.

    Las risas y el buen talante, las miradas limpias y el buen humor, me parecen reflejo de que lo mejor de este mundo, está ya entre nosotros. Saber que son conscientes de que son criticados, vistos con sospecha, y acusados de perseguir intereses ocultos, los hace más creíbles, más humanos, más reales.

    Y desde esa incertidumbre, que no es ingenuidad, yo apuesto por ellos y ellas.

    Y quiero creer, y creo porque sí, que es posible luchar por asuntos colectivos, por bienes intangibles, por el cielo limpio, por las aguas puras, por un canto junto, … por Extremadura ;-D… Y mucho más allá: por la naturaleza, por el futuro de nuestros ecosistemas, por la belleza del campo, por nuestro patrimonio natural.

    ¿Por qué no? Yo lo he visto. Está ahí. Son gente de carne y hueso. Lo han conseguido. Ellos y ellas valen mucho.

    Porque se han abierto, consciente o inconscientemente, a la acción amorosa de Dios en sus vidas, sus afanes y su entrega. “Te doy gracias Padre, porque has ocultado esto a los sabios y entendidos y lo has revelado a la gente sencilla” (Mt, 11:25).

     

    Trinidad Ruiz Téllez. Diciembre de 2015. Profesionales Cristianos Mérida – Badajoz.

  • Próximos prójimos

    Próximos prójimos

    Con Pablo es difícil oír la radio en el coche. Rápidamente, me espeta aquello de “Papá, Acetre” o “Papá, Juan Pardo”, artistas que le gustan por la sonoridad de los instrumentos, las cuerdas vibrando o la percusión que llena el espacio de acordes rítmicos y antiguos. Pero una vez lo dejo en la escuela y yo me encamino a la mía, el dial gira rápidamente para buscar emisoras. Es un momento de escucha a lo que pasa en el mundo. Y hoy me alcanza la noticia de la valla de Hungría, que eleva las fronteras para proteger Europa de la inmigración que nos llega a través de Serbia y Croacia, desde más allá.

    Oracion-Profesionales-Cristianos-Crisis-Migratoria-20151019Ya hay quien habla y nos previene de los peligros de estas oleadas humanas, cuando la neblina de la débil memoria colectiva empieza a borrar definitivamente la imagen del niño inerte en la arena. En esos días, aunque lejanos, los sirios se nos hacían próximos. Próximos prójimos, en las palabras de Benedetti. Las iniciativas se multiplicaban y casi pensábamos en cómo sería nuestra vida compartiendo casa y pan con familias refugiadas. En la Universidad nos preparábamos para dar las clases en inglés y para acoger estudiantes y colegas de las zonas en conflicto. En las plazas había concentraciones exigiendo respuestas de altura moral a las instituciones europeas. Los Gobiernos habilitaron cuentas bancarias para que los ciudadanos contribuyeran, las organizaciones humanitarias intentaban coordinar las acciones para que el mayor bien alcanzara al mayor número. Aylan se volvió un nombre familiar y doloroso.

    Y, aunque lo intuía, no deja de causarme una extraña perplejidad ver lo rápido que dejamos de ver. Lo fácil que nos fue cambiar de tema, sumergirnos en esa inopia analgésica y anestesiante. Parada y fonda, mañana será otro día. Me pregunto, ¿quiénes serán los próximos próximos prójimos?

    Señor, Tú que nos sondeas y nos conoces, que nos diste corazón de carne, ayúdanos a conservar la mirada tierna y serena, la bondad en la intención, más allá de lo afectivo de la foto de la playa. Ayúdanos a vivir la fraternidad cercana, próxima y permanente. Y que se cumpla la plegaria: danos entrañas de misericordia… inspíranos el gesto y la palabra oportuna… que tu Iglesia sea un recinto de paz… para que todos encuentren motivos para seguir esperando… en esperanza.

    Jesús Sánchez Martín – Profesionales Cristianos Mérida-Badajoz

  • Humanizar la Profesión (José Alonso)

    Humanizar la Profesión (José Alonso)

    11/OCT/2015. Ensayo de José Alonso Morales, Pepe, entorno a la tarea de humanizar las profesiones. Material para el curso 2015-2016 de Profesionales Cristianos.

    «Humanizar la profesión». Pepe Alonso Morales. Ed 2015.

  • Ser persona. Ser profesional. Mejorar el mundo

    Ser persona. Ser profesional. Mejorar el mundo

    «Ser persona. Ser profesional. Mejorar el mundo», de Profesionales Cristianos Zaragoza y Galo Bilbao Alberdi.

    ¿Cómo transformarse para transformar la sociedad?

    Material desarrollado por Galo Bilbao Alberdi, que recoge el cruce de dos perspectivas muchas veces opuestas: la voluntad personal por construir una sociedad justa desde el quehacer profesional en medio de un contexto social y económico profundamente desigual que nos aplasta. De este modo, queremos abordar las cuestiones claves personales y profesionales que nos permitirían salir de los bloqueos que nos impiden incidir en la sociedad.

    [serpersonaserprofesionaltransformarelmundo]

  • Humanizar la Educación

    Humanizar la Educación

    Quién dicen ustedes que soy yo? (Lc9, 20)

    ¡El que pierda su vida por mí la salvará! (Lc, 9,18 y ss.)

    P1040775Hemos hablado de humanizar la educación en el foro de Px Canarias del 22 de Junio pasado y hemos respondido a la pregunta que plantea Jesús en el Evangelio: ¿quién dicen ustedes que soy yo? Nuestro decir ha sido un reflexionar, una orientación para el compromiso, un perder la vida por las cosas de Jesús que no son otras que las de nuestra humanización, la humanización del mundo. Las fusión de las miradas sociológica y creyente ofrecidas por Marta Jimenez (socióloga), Nure y Carla (Joc), Sara (Px) y Alexis Moreno (sacerdote diocesano) han posibilitado este hablar desde nuestro peculiar ámbito profesional. Las políticas educativas hablan de Jesús, y no todas reflejan acertadamente su proyecto de humanidad. Nuestra acción educativa también habla de Jesús a través de nuestros estilos educativos, de nuestro modo personal de acercarnos al alumnado, de nuestras organizaciones o estructuras educativas.

    En el foro de reflexión sobre educación que hemos llevado a cabo, existen multitud de elementos que dibujan un perfil concreto de Jesús. Porque de Jesús no se puede hablar en abstracto. Nuestros compromisos personales y colectivos son al final los que hablan de Él. Hemos recibido una llamada, un estímulo para seguir anunciando a Jesús desde nuestra condición profesional como educadores, como ciudadanos y como movimiento de Iglesia anunciadora del Reino.

  • Humanizar las profesiones, una tarea urgente

    Humanizar las profesiones, una tarea urgente

    30/MAYO/2010. Comunicado final de Profesionales Cristianos en la Asamblea de Mayo de 2010.

    Manifiesto_definitivo-Asamblea-PX-2010

  • Humanizar el trabajo profesional en nuevos tiempos

    28/MAYO/2010. Ponencia de Pepe Alonso para la Asamblea de Profesionales Cristianos de mayo de 2010.

    Ponencia Asamblea – Pepe Alonso