Categoría: Oraciones desde la vida

  • Via Creationis

    Via Creationis

    En este tiempo pascual, nos es un gusto compartir  la posibilidad del rezo del “Vía Creationis”.

    Se trata de un texto basado en la versión original inglesa que se hizo octubre de 2023 para la vigilia ecuménica, previa a la primera sesión de la XVI asamblea del Sínodo de Obispos, por el Movimiento Laudato Sí, cuya traducción y adaptación en castellano ha sido realizada, por Profesionales Cristianos, nuestro movimiento, e ilustrada por el artista  estremeñoiGamero Gil.

    Tienen entre sus manos una oración para contemplar y celebrar el gran misterio de la Creación de modo especial en el próximo tiempo de Pascua, y en el Tiempo de la Creación. 

    Consta de 7 estaciones / regalos de Dios: la luz, el cielo, la tierra y el mar, los cuerpos celestes, las criaturas del agua y el aire, las criaturas terrestres y finalmente una compilación de todo.

    Es fruto del deseo y compromiso de Movimiento de Acción Católica de Profesionales Cristianos de abrir caminos de comprensión mutua entre el lenguaje de la ciencia y el de la fe.

    Animamos a que ésta pueda ser una herramienta más al servicio de una vivencia de la fe adulta, que desarrolla su vocación cristiana en el mundo, generando espacios de fraternidad y siempre al servicio del bien común, y en particular de los más pobres.

    Via Creationis

  • Oracion ZAMORA Dana

    Oracion ZAMORA Dana

    Introducción:

    Cierto, hemos agradecido esa corriente de solidaridad a raíz de la catástrofe de la DANA de Valencia. Ha sido extremadamente llamativo ver a tantos jóvenes en medio de tanta gente un fin de semana tras otro organizándose solos: bomberos que no han cobrado horas extras, fontaneros, electricistas, estudiantes…toda una ola de solidaridad que nos ha emocionado.

    A muchos nos refuerza que es dándonos donde está el verdadero sentido de la vida.

    Pero no siempre es así, faltan voluntarios en muchas ONG., en muchas realidades de soledad, marginación y pobreza. Las situaciones extraordinarias convocan pero no son duraderas. Necesitamos vivir la entrega generosa, en lo ordinario de la vida, en nuestra profesión, en el lugar de trabajo, al lado de la gente con la que vivimos. Es aquí donde nos lo jugamos todo porque es, en nuestro día a día, donde tenemos que comprometernos, en la familia, con los amigos, en el barrio, en la parroquia etc.,

    Debemos recuperar el valor de lo ordinario realizándolo extraordinariamente. Es preciso vivir con plenitud el momento presente, el aquí y el ahora. Es decir, vivir conectados con la presencia del Dios que nos habita.

    Ya el propio Jesús empezó su misión en su Galilea particular antes que en ningún otro sitio.

    Lectura: Mc: 1, 14-20

    Comienza su proclamación

    Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Noticia de Dios. Decía:

    -Se ha cumplido el plazo y está cerca el reinado de Dios.  Arrepentíos y creed en la Buena Noticia.

    Llama a sus primeros discípulos

    Caminando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes al lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo:

    Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres. Al punto, dejando las redes, le siguieron. Un trecho más adelante vio a Santiago de Zebedeo y a su hermano Juan, que arreglaban las redes en la barca. Inmediatamente los llamó. Y ellos dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con él.

    Como Simón, como Andrés, ¿podremos descubrir en oración nuestra historia? ¿Cómo narraríamos nuestro encuentro con Jesús, ese encuentro que nos cambió la vida? ¿O aún estamos buscando “arreglos” que nos ayuden a seguir siendo sus discípulos, sin dejarlo todo?

    Abramos nuestro corazón y “en su nombre”, solo porque El lo dice, hagamos que este evangelio sea nuestra propia historia y demos gracias a Dios por ello.

    Diocesis de ZAMORA. Febrero 2025

  • Extendió su mano, tocó y curó. Oración de Mayo

    Extendió su mano, tocó y curó. Oración de Mayo

    Hay días que al salir de la oficina tengo el corazón un poco más encogido que cuando entré y es que hay días en los que la realidad te pilla con el paso cambiado y no importa lo distraído que estés, la experiencia que tengas, la coraza que creas que llevas. Hay días que la realidad te da en plena línea de flotación y te toca.

    El otro día vino a la oficina, un refugiado ucraniano, traía escrito en un papel una relación de certificados y lo único que decía era “necesito ayuda, necesito ayuda, ¿quién me ayudará?…”. Apenas hablaba español y no entendíamos lo que decía y lo que quería. Por lo visto alguien le había apuntado los documentos que necesitaba y lo había enviado a mi oficina.

    Se notaba su frustración por no poder ser entendido y su impotencia al no poder comunicarnos lo que necesita. Al final sacó su móvil y después de no pocos malos entendidos y peores traducciones del Google traductor descubrimos que había hecho un curso de formación y que necesitaba unos certificados para poder solicitar una beca…. La beca era de sesenta euros.

    Del evangelio de San Marcos;

    Se le acercó un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice “Si quieres, puedes limpiarme”

    Compadecido de él extendió su mano le tocó y le dijo “Quiero, queda limpio.” Y al instante le desapareció la lepra y quedó limpio” (Mc 1, 40-42)

    Pienso en ese leproso que se acercó a Jesús, ¿cuánto valor debió de necesitar para acercarse a él, cuántas veces había sido rechazado, expulsado, insultado e incluso apedreado al acercarse a alguien?

    Y también pienso en el hombre que se acercó a mi oficina, en su frustración al no ser entendido, en su impotencia para poder comunicarse, en su indefensión al depender de la buena voluntad de otros para conseguir lo que necesitaba y en su necesidad, que le llevaba a repetir una y otra vez “ayúdenme, ayúdenme…¿quién me ayudará?”

    Ambos estaban pidiendo ayuda, y ¿qué hizo Jesús? Jesús extendió su mano y le tocó. Podía haber levantado las manos o simplemente decir las palabras. No hay que saber mucho de medicina para saber que a los leprosos no se les toca…. pero Jesús extendió su mano y le tocó.

    ¿Cuánto tiempo llevaría ese hombre sin sentir que alguien le tocaba? ¿cuántas veces habría sentido el rechazo de otros? ¿Cuántas veces vería que al acercarse él, la gente se alejaba?

    ¿Cuántas veces habrá sentido la impotencia de no poder comunicarse? ¿cuántas veces no habrá podido obtener lo que necesita al no ser entendido? ¿Cuántas veces habrá sentido el rechazo, la indiferencia, el recelo por ser diferente?

    Nosotros no podemos curar la lepra, pero si podemos prestar atención, dedicar tiempo, poner ganas, utilizar el Google traductor, simplificar nuestro lenguaje, sonreir al atenderlos, explicarles lo que no entienden … No podemos curar la lepra, pero podemos decir “aquí estoy, ¿cómo te ayudo?, tomemos un café o llámame si necesitas algo. Podemos estar atentos, disponibles dispuestos, cercanos.

    Nosotros no podemos curar la lepra, pero podemos acercarnos, extender nuestra mano y tocar.

    Padre, Tú más que nadie conoces nuestras limitaciones, nuestras incapacidades, nuestras excusas, nuestras comodidades. No nos dejes caer en ellas, justificarnos en ellas, quedarnos en ellas. Haznos atentos, dispuestos, cercanos, accesibles a las necesidades de los otros para ser fieles testigos de Aquel que extendió su mano, tocó y curó.

    AMEN

    Profesionales Cristianos

    Diocesis de Zaragoza

  • ORACIÓN PARA EL MES DE ABRIL. Graduats Valencia

    ORACIÓN PARA EL MES DE ABRIL. Graduats Valencia

    Señor, queremos ofrecerte nuestra gratitud por este mes en el que hemos ido experimentando los distintos acontecimientos que nos trae el tiempo litúrgico.  Los ejercicios espirituales  fueron para nosotros, momento de encuentro de los equipos, en el que pudimos compartir la fe que nos une, la esperanza, que en estos tiempos vacila, y el sueño y propósito común de hacer visible en este mundo tuyo y nuestro, la fraternidad a la que nos llamas y envías.

    Ahora, tras haber rememorado con alma y corazón la Pasión de Jesús, que recoge tantas Pasiones de nuestros hermanos, en nuestro tiempo y a lo largo de toda la historia, nos volvemos a reunir en este tiempo pascual, lleno de encuentros sorprendentes, de llamadas insoslayables, de despertares que nos permitan ponernos en camino. Porque un año más vamos a “nacer de nuevo siendo viejos”, con la ayuda del Espíritu que pronto nos recordará su suave soplo en Pentecostés.

    Las lecturas de este tiempo de Pascua nos confrontan con la experiencia de comunidad más genuina. Pequeños grupos a lo largo de todo el mundo la siguen testimoniando, y el Papa, promoviendo el proceso sinodal intenta favorecer la necesaria recuperación en toda la Iglesia de ese “amor primero” que el Espíritu Santo pide para ella. Somos conscientes de “nos movemos entre el deseo de plenitud y la conciencia de la limitación, y de que la comunidad es, al tiempo, un ideal que perseguimos y una realidad frágil que debemos cuidar.”

    Señor, cuenta con nosotros. Tú sabes que queremos seguir tu camino, que sentimos tu presencia cercana, que a veces te negamos como Pedro, otras nos dormimos mientras sufres y otras te contemplamos fugazmente en el Tabor de nuestra vida. Contigo bajaremos de nuevo a donde quieres estar, con quienes quieres que estemos, proclamando ante el mundo, con gestos y palabras, la gran noticia de ese Amor que es posible, porque constituye la esencia de toda vida humana y de la Creación entera.

    Graduats Valencia

    Abril 2023

  • Ayúdanos a reconocer e integrar a la otra persona

    Ayúdanos a reconocer e integrar a la otra persona

    Leemos el texto de la parábola del ciego de Jericó Lc. 18,35-43.

    35 Sucedió que, al acercarse él a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna;

    36 al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello.

    37 Le informaron que pasaba Jesús el Nazareno

    38 y empezó a gritar, diciendo: «¡Jesús, Hijo de David, ¡ten compasión de mí!»

    39 Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!»

    40 Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le preguntó:

    41 «¿Qué quieres que te haga?» Él dijo: «¡Señor, que vea!»

    42 Jesús le dijo: «Ve. Tu fe te ha salvado.»

    43 Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios.

    El Señor nos ayude a tener una escucha atenta, para estar prestos al llamado de sufrimiento de miles de personas que muchas veces son vulneradas y sus voces acalladas por otros. Que nuestro oído esté atento a sus suplicas. Un saber ver compasivo, que nos permita reconocer al otro como un igual, como una hermana o hermano, tanto en derechos como en necesidades, aspiraciones y en la búsqueda de la concreción del bien común. Denunciando todo lo que merme este camino. Un saber integrar, que me ayude a reincorporar a la persona a la sociedad y hacerlo coparticipe de ella., para construir una verdadera comunidad.

    ¡Roguemos al Señor!

    Oración de Enero.

    Diócesis de Madrid.

  • Yo soy los otros. Oración desde la Vida.

    Yo soy los otros. Oración desde la Vida.

    Yo soy los otros

    Dice Rosa Montero en su libro “La ridícula idea de no volver a verte” que el verdadero dolor es inefable. Si podemos hablar de lo que nos duele, entonces es que no nos duele tanto. La pena, la tristeza que de verdad importa es la que te entierra como si te cubriesen montones de piedras, ahogándote, privándote del aire de la vida. Quizá porque esa vida está unida a un cierto grado de alegría…
    Rosa escribe este libro desde la experiencia de perder a su pareja. Yo recupero el himno de la liturgia de las horas y lo medito… “que cuando llegue el dolor / que yo sé que llegará / no se me enturbie el amor / ni se me nuble la paz”. Y me sitúo ante el dolor de los otros, como antesala del propio, ahora que puedo hablar contigo.
    El dolor rápido, que llega vulnerando la integridad, para hacer tambalear esos pilares que pensaba firmes, rocosos como certezas indubitables. ¿Para qué, ahora, la seguridad de la cosecha recogida en el silo? Ese dolor, que se muestra en los otros y que no tiene sentido (porque al final, solo el amor lo tiene), que me rompe en su injusticia, sorprende como ladrón en la noche.
    Señor, me presentan las historias de dolor esa realidad finita de criatura débil, vulnerable y desnuda ante la realidad. Incapaz siquiera de mantener la vida a flote si no es por tu Gracia. La gloria de Dios es que el hombre viva, y veo que tu gloria aparece cuando vivimos juntos, cuando somos instrumentos de esa gloria al transmitir la caricia de Dios en la mano del cuidado.
    No lo sé a ciencia cierta, y tampoco sé si me engaño al pensarlo. Pero en esa realidad de muerte, veo Señor que tu ausencia es también presencia y llamada. No estás en el dolor, pero te dueles conmigo. No estás en la muerte, pero puede que mueras con nosotros. Hasta el final, no te suelto, estoy cerca, pareces decir en el aire frío que rodea la tragedia. Y veo que me reconozco en los otros, que soy yo en los otros, que mi vida está ligada para siempre a los otros y que quizá la fraternidad a la que nos llamas, como principio de realización, de vida y de fecundidad, no sería posible sin los límites de lo vulnerable. Sin la intuición de que solo el cuidado hace posible el amor, la gratitud y lo gratuito.
    Soy hermano de los otros con el destino trenzado en hilos de intemperie, Padre. Solo en los otros me encuentro. Solo en los otros te encuentro. Que no se me olvide.

    Jesus Sanchez. Diócesis Merida Badajoz

    Oración de Diciembre

  • Velad: lo que la vida nos susurra. Oración del Mes. (Bilbao)

    Velad: lo que la vida nos susurra. Oración del Mes. (Bilbao)

    El equipo Diocesano de Bilbao nos propone esta oración del mes de Noviembre. 45 minutos de reflexion.

     

    Velad!

  • Un hijo se nos ha dado

    Un hijo se nos ha dado

    “Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado” (Is 9,6)

    Recientemente ha nacido Francisco, hijo de Paco  y María, y se suma a la  lista amplia que se va configurando en el entorno  de nuestra comunidad de vida y de fe, tanto desde el movimiento de  jóvenes estudiantes como de profesionales, en esos procesos de vida y de fe en los que llevamos decenios. Antes fueron los hijos de Javi y Maite, de María José y Jesús, de Fabio y Mamen, Marcos y Fátima, Marieta y Miguel, Nazaret y Raúl, de Pedro y María Reyes, de Angelines y Jesús Sánchez, de Alejandro y Blanca, de Carlos y Eva, de Juanjo y Eva –mellizos-, … y pronto de Inesu y David, de Marta y Antonio. No hay duda que es el momento de la fecundidad, de la vida que se nos da. Cada vez que nace uno de ellos volvemos  a fijar los ojos en Jesús de Nazaret, en su encarnación, en aquel acontecimiento de Belén, en aquella señal  divina: “un niño envuelto en debilidad, en pañales, recostado en sus  propios límites…”, pero a la vez, rodeado de ángeles que proclaman la grandeza de lo débil, la presencia de lo divino en lo más humano, y repetimos con el profeta Isaías: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado”.

     ha-nacido-un-hijo-px-jec-francisco.El hecho de la vida en la desnudez del recién nacido nos hace fijarnos en el absoluto y su sentido y ahí descubrimos la verdad que salva y que ilumina la realidad en la que somos y el horizonte en el que queremos movernos.

    Descubrimos en el niño desnudo:

    • La vida que nace del amor, son hijos queridos, amados, acogidos, celebrados…
    • Nacen en la mayor de las debilidades, en la gran dependencia del nosotros, sin sentirse todavía yo, siendo nada más que tú para otros que lo sostienen.
    • En debilidad, pero llamados a la plenitud, su vida está abierta, entran en un mundo de preguntas y de elaboración de respuestas donde las puertas y las ventanas desean sólo abrirse, tendrán que hacerse porque son libres en su determinación y en su depender.
    • Vienen necesitados y sedientos de fraternidad, en su desnudez nos muestran la mayor igualdad de lo humano y el fundamento de la fraternidad universal a la que estamos llamados para seguir viviendo y sintiendo con esperanza.
    • Crecerán en gracia y en santidad, pero eso lo harán poco a poco, paso a paso, será un proceso, y lo tendrán que hacer en un mundo falazmente veloz y, a veces, desnortado y desfondado.
    • Vienen y se muestran en la necesidad más absoluta y sin querer condicionan a los demás para el cuidado y la entrega de su  nada que requiere fundamento, pero un día podrán dar todo lo que son sin guardarse nada para ellos, hoy lo necesitan todo, pero mañana podrán entregarlo y arriesgarlo todo, por el amor de lo vivido  en la mayor debilidad.
    • Y ahí se nos revela un misterio inaudito: es pequeño, finito, dependiente, limitado…pero no es propiedad de nadie, es hijo de la vida, y su padre y referente es el absoluto, la paternidad del sentido en el amor fundamentado de la gratuidad y de la libertad.

    Y en la reflexión, el grito del profeta, con la alegría del niño nacido, del hijo dado, nos invita a reinterpretarnos una vez más en lo profundo de la verdad de la vida, y la vocación de lo divino que sólo se nos da en lo verdaderamente humano y encarnado:

    • Estamos llamados a querer y ser queridos, ahí nos va la vida.
    • A comulgar con nuestra propia debilidad y nuestros propios límites.
    • Aspirar al todo desde la nada, a la plenitud desde la parcialidad, a la felicidad desde el dolor y a la libertad desde el desierto.
    • A caminar en la vida con los pequeños pasos de lo diario, de lo concreto, de lo humano, porque ese es el único camino de la vida y es la vía que nos lleva a lo eterno, porque nada de lo que se hace amando se perderá.
    • A saber depender y vivir la dependencia con libertad de lo absoluto, a no vendernos nunca a nada ni a nadie por nada, porque hemos nacido y hemos sido elegidos para vivir en libertad, como hijos de Dios. Por eso nuestro sí ha de ser sí y nuestro no ha de ser no.
    • Y llamados al agradecimiento, hoy desde la desnudez de Francisco en Sevilla y ayer desde  Carmen, Javier, Teresa, Jesús, Pablo, Naya, Jara, Miguel, César, Carlos, Belén, Dani, Manuel… porque cada vez que ha nacido uno de ellos, que  se nos ha dado un hijo, la Vida se ha vuelto a hacer luz y esperanza en el parto de los que le amaban y le esperaban, y hemos visto la señal de un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en una cuna sencilla, al calor del seno de lo materno y la mirada asombrada de lo paterno.

    José Moreno Losada. Consiliario nacional de Profesionales Cristianos

  • Nosotros somos los tiempos (ante el servicio de la Presidencia de Roberto Vidal, de Bilbao)

    Nosotros somos los tiempos (ante el servicio de la Presidencia de Roberto Vidal, de Bilbao)

    San Agustín escribía: “Los hombres dicen que los tiempos son malos, que los tiempos son difíciles: vivamos bien y los tiempos serán buenos. Nosotros somos los tiempos: así como nosotros somos, son los tiempos” (S. Agustín, Sermón 8,8).

    Esta afirmación de San Agustín puede parecer una obviedad, pero a mí me ha ayudado a darme cuenta de que aunque mi percepción primera es de que vivo un tiempo personal de inestabilidad, de dudas, de fragilidad, de horizontes desdibujados, de caminos inciertos… Digo, esta afirmación de San Agustín me ha ayudado repensar este tiempo, este mi tiempo, desde otra mirada. Si hay inestabilidad, hay dinamismo; donde hay dudas, hay fe; donde hay fragilidad, hay ternura y presencia de Dios; donde los horizontes aparecen desdibujados, hay espacio para la creatividad; donde los caminos aparecen como inciertos, hay otros caminantes al lado.

    Y es así como he transitado desde el no a prestar este servicio, pasando por el sí dudoso hasta llegar al sí confiando y compartido. Confiado en Dios Padre y Madre y compartido con vosotros, con todas las personas con las que hacemos este movimiento de Profesionales Cristianos, con todas las personas que hacemos posible a través de este movimiento una Iglesia cercana, de proximidad, novedosa, en salida, transformadora, comprometida, valiente, encarnada… Las y los militantes de Profesionales Cristianos seremos el primer rostro de Iglesia para muchas personas que andan en búsqueda de lugares en los que hacerse algunas preguntas, compartir algunas intuiciones, encontrar alguna respuesta aunque estas sean provisionales. Para otras muchas personas, como lo ha sido para mí, el movimiento de Profesionales Cristianos será, ese lugar fraterno donde seguir creciendo en el descubrimiento del seguimiento a Jesús de Nazaret, y de las implicaciones de este para nuestra vida cotidiana y profesional.

    Estaba descubriendo que en el ejercicio cotidiano de mi profesión Dios estaba muy cerca.

    Estos días he recordado aquel café al que me invitó Galo Bilbao ya hace unos años. Donde yo le contaba que cada vez estaba más convencido que no me tenía que comprometer en nada distinto a mi profesión, estaba descubriendo a través de los años, cómo mi ser educador social, era una herramienta valiosa para acompañar a las personas drogodependientes, privadas de libertad, inmigrantes, pero también para trasformar el mundo en el que habitaban esas personas y yo mismo. Estaba descubriendo que en el ejercicio cotidiano de mi profesión Dios estaba muy cerca. Su presencia siempre discreta, respetuosa, pero nítida, se mezclaba en cada acompañamiento, en cada informe para diputación, en cada entrada a prisión, en cada cena en el piso de reinserción… Creo que fue Él, desde esa delicadeza con la que solo Dios es capaz de susurrarnos su llamada, que empecé a involucrarme en el colegio profesional de educadoras y educadores sociales del País Vasco, para construir profesión, sí, pero también para construir profesionales, vertebrados por la misma pasión y rigor con la que no solo yo sino muchos más ya estábamos trabajando.  Fue entonces cuando Galo me dijo “no me cuentes más, se me están poniendo los dientes largos, el movimiento de Profesionales Cristianos va de todo eso”.

    nosotros-somos-los-tiempos-ante-el-servicio-de-la-presidencia-de-roberto-vidal-de-bilbao-px-profesionales-cristianos

    Ha sido este movimiento el que me ha ayudado a ir poniendo nombre a muchas de las intuiciones y experiencias que yo tenía… ¡¡¡los bienes internos de la profesión!!! Humanizar la profesión, ser persona, ser profesional cambiar el mundo, ¡la profesión va por dentro!, «Profesionales ante la desigualdad»... Son solo algunos flases de los muchos aportes que este movimiento me ha ido haciendo a lo largo de estos años. Voy creciendo como persona, como profesional y como creyente gracias a todas vosotras.

    Siendo esto así tenía pocas escusas, y mucha pereza, para no decir que sí a la responsabilidad de la presidencia del movimiento. Creo que asumir la presidencia del movimiento es una manera de devolver un poquito de lo mucho recibido, una manera de seguir descubriendo a Dios en el medio profesional, ahí está Él, construyendo a través de tantas personas de buena voluntad un mundo que sea más casa de todos, donde las personas descartadas sean las primeras, asumir la presidencia no es más que una humilde forma de decir GRACIAS. Gracias a quienes confían en mí para esta responsabilidad, gracias a la gente del movimiento en mi diócesis con la que comparto camino, gracias a todas vosotras porque en sesiones de estudio, mesas de experiencias, asambleas, eucaristías, me habéis ido confirmando en que este movimiento era mi lugar desde el que salir al mundo a anunciar esa vida buena que nos ofrece el Evangelio. Gracias, cómo no, a Marije por su infinita paciencia y generosidad!

    Y acabo como empezaba, estaremos tentados a pensar que corren malos tiempos, que son tiempos difíciles, que somos pocos, que no nos entienden los Obispos, que nos salen los documentos por las orejas, que a ratos parece que hemos perdido nuestra especificad… Hagámosle caso a San Agustín y vivamos plenamente conscientes de que los tiempos los hacemos nosotros, ¡los tiempos somos nosotros! Así que no tenemos escusa, vivamos apasionadamente nuestra militancia, nuestro movimiento, nuestra profesión, nuestro ser Iglesia y entonces viviremos sin duda tiempos apasionantes!!

    Roberto Vidal Failde (@RobertoVidaFai, de la Diócesis de Bilbao).

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  • Carta del Padre Dios a PX (sobre el servicio de María José Toledo)

    Carta del Padre Dios a PX (sobre el servicio de María José Toledo)

    Queridas hijas e hijos:

    Asamblea-profesionales-cristianos-PX-2016-Madrid-DOMINGO-5_web¿Qué tal esa sesión de estudios? Qué alegría cuando “vuestra voluntad” coincide con la mía, ese lema me gusta: “profesionales cristianos por la igualdad y la justicia”, y además en clave de misericordia. Si es que algunas veces, estáis por darme gusto, y eso –valga la redundancia- me gusta, me encanta. Ya estoy mayor y necesito esos mimos, aunque la cabeza la mantengo bastante bien, casi como ese Papa que os ha preparado mi Espíritu, también para alegrarme la vida, al estilo de mi hijo y que habla tan bien de la Acción Católica y los ambientes. Pero bueno que me lío, yo escribo para otra cosa. A ver si me centro y digo bien lo que quiero decir.

    Hace tiempo que más de uno me pregunta acerca de la santidad. La acción católica, tanto la general como la especializada –en esto sí estáis de acuerdo- busca la santidad de todos sus miembros y vosotros/as, como profesionales, os preguntáis cómo ser santos desde  vuestra realidad personal y comunitaria. Hoy, aprovechando que estáis reunidos y que además se hace traspaso de responsabilidad de presidencia, después de que María José Toledo haya estado cuatro años, me dispongo a responder a vuestro deseo. Y me lo he imaginado así: “Claves para un proceso de canonización, en vida y a pie,  para una militante de profesionales cristianos”. Vamos, entendedlo bien, para una canonización de “a pie”, de un “cristiano en medio del mundo” y “comprometido en la iglesia”… sí eso de fe-vida que tenéis tan metido dentro, aunque tanto cueste por fuera.

    Mi respuesta, como siempre, dado lo de mi “encarnación”, será desde la vida y me vais a permitir que lo haga desde la  persona de María José, aunque  ella se sonroje con estas cosas mías. Ya lo  hice también en su boda con  Jesús Cordero. Para elaborar el perfil, ya sabéis que me gusta la corresponsabilidad, he creado un grupo de watsap , con la ayuda de mi secretaria Belén, que he llamado “despedida a María José” y  he incorporado a aquellos que han compartido tarea en el equipo permanente estos cuatro años, para que cada uno dijera lo que le diera la gana –como  María José  ha favorecido siempre-  de esta mujercita y desde ahí, atreverme a presentar las claves de una militante cristiana,  y hacerlo a hilvanes del evangelio, como ella va cosiendo su vida, a ejemplo de su madre que hilvana sus bellos  y originales vestidos. Aquí tenéis el resultado  de esas voces amigas y compañeras de camino.

    maria-jose-toledo-presidenta-profesionales-cristianos-servicio-2017

    “Pasó haciendo el bien…” 

    El eco de la vida provoca el agradecimiento y renueva la esperanza en el caminar diario. Pero ese paso requiere claves que tú, mi querida hija – y vuestra presidenta- , en medio de tu debilidad, las tienes asumidas y la vives con los que te rodean, de ellas quiero hoy hacer canto para seguir seduciendo desde lo humano y realmente viable.

    Asamblea-profesionales-cristianos-PX-2016-Madrid-DOMINGO-2Bendita la persona que entiende de disponibilidad, que sabe desplazarse de ella misma y de los suyos, que conduce sin cansarse los largos caminos de las notas de la acción católica, incluida la cuarta,  para poder ser de todos confiando en que el Padre no deja de cuidarnos, como a los lirios del campo que hoy son y mañana no, esa lectura de la providencia que tanto te gusta y mucho me honra.

    Bendita la familia que incorpora la entrega y acompaña al que  se da para crecer juntos, sabiendo que perder es ganar, que la familia se hace católica cuando peregrina y se abre a todos los encuentros que el Padre regala, sin fronteras de seguridad ni de éxito. Esto lo sabe y lo están aprendiendo Jesús padre, hijo y Teresa.

    Bendito el corazón que sabe de acogida y de casa abierta, que ejerce de cercanía y cariño, hasta la tozudez que se hace compatible, cuando no deja de ser compasiva, aunque pueda confundirse.

    Dichosos los que presiden sirviendo desde la capacidad de organizar, de querer delegar, de saber hacer síntesis, de simplificar lo complejo, de servir con claridad las  ideas, de buscar con ahínco lo más verdadero, de saber poner nombre a las cosas,  de trabajar más allá del horario de su  propio trabajo, de estar disponible para toda llamada y encontrar el momento. Y hacen su oficio con la serenidad del equilibrio que produce el evangelio encontrado con la vida, que hace que el mar se calme y podamos remar mar adentro.

    Y me doy gracias a mí mismo, Dios, por medio de mi hijo, porque lo más grande sigue siendo que lo más importante de la vida no se lo he revelado al gente lista y poderosa de este mundo, sino a los sencillos, a los que vienen del mundo rural, a los que viven en medio del barrio, a los que llevan a sus hijos a los colegios públicos, a los que son catequistas de niños en su parroquia, a los que reciben a los pacientes pensando que podían ser sus padres… a los que, como María José, tienen una fe sencilla hecha profunda en los pasos de la propia vida, en la comunidad de vida, en la familia, en el trabajo, en la calle… y, desde ahí, en la iglesia amada y querida, ante la que se siente agradecida. Sí, la verdad, así me ha parecido mejor.

    maria-jose-toledo-presidenta-profesionales-cristianos-servicio-2017

    Por todo esto, al finalizar tu tarea de coordinadora-presidenta, te bendigo y te aplaudo como un padre-madre orgulloso de su hija querida, y, como tú misma sabes, no por tu perfección y eficacia –que no te faltan, claro que unida a tus debilidades como a mí me gusta- sino por tu fidelidad al deseo de hacer el bien y de servir.  Cuando esto se da, como ha sido el caso, lo importante no es tanto acertar como ser fecundo, creer en aquello que si “el grano de trigo, no cae en tierra y muere no puede dar fruto”…

    Gracias, porque tú, después de estos cuatro años, eres espiga y todos los que han recibido tu servicio una buena  cosecha.  Como me decía uno de tus compañeros, no hay duda de tu disposición a la causa del Reino desde este movimiento, está claro que te lo crees.

    Un abrazo de tu Padre-Madre Dios, y muchas gracias a quienes sois cómplices que me habéis hecho tan fácil esta carta siendo eco de lo que ha sido tu caminar con ellos en el equipo permanente. Ayuda a la nueva presidencia para que le sea  más fácil, sobre todo eso que te traes, entre manos,  con los obispos del proyecto evangelizar. La verdad que te has situado en un nivel de fraternidad eclesial, que has hecho hasta a los obispos más pastores desde tu libertad y tu afecto eclesial, has curado  sus ojos para ver más  y eso que no es tu especialidad… pero bueno de eso no voy a hablar ahora…ves como me lío, estoy mayor.

    Abrazos de corazón a todos/as.

    maria-jose-toledo-presidenta-profesionales-cristianos-servicio-2017

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