Etiqueta: militancia

  • Lo que transforma a las personas y a las estructuras, también a través de los límites y fracasos, es el amor

    Lo que transforma a las personas y a las estructuras, también a través de los límites y fracasos, es el amor

    Galo Bilbao, profesor de ética de la Universidad de Deusto, pronunciaba una charla incluida en una nueva Jornada organizada por Profesionales Cristianos de Zaragoza.

    2015_06_22_galo bilbao profesionales cristianosZaragoza. 19 junio de 2015. “La profesión va por dentro: aspiraciones, límites y fracasos de la vida adulta”. Bajo este título, el movimiento de Acción Católica en Zaragoza, Profesionales Cristianos, desarrollaba el pasado 19 de junio en el Centro Pignatelli una jornada de reflexión. Profesionales Cristianos contaba para ello con la participación de Galo Bilbao, doctor en telogía y profesor de ética en la Universidad de Deusto. Con este acto, los organizadores pretendían analizar la frustración que “solemos encontrarnos en nuestra vida personal y profesional” y cómo convertirla en nuevas posibilidades de partida y “terreno abonado para que algo pueda crecer”.

    Durante la ponencia, Galo Bilbao planteó la necesidad de reconocer las imperfecciones de cada uno y de los demás y de observar las autolimitaciones que “deberíamos imponernos”. Bilbao hizo un “elogio de la sobriedad profesional” y animó a saber decir “basta y no”. Por otro lado, señaló que “debemos realizar una correcta comprensión del éxito y del fracaso” ya que, añadió, “no todos los éxitos son correctos y no todos los errores son fracasos”.  El ponente también habló de la felicidad como asunto “del que se habla muy a menudo”. En esta sociedad hay una obsesión que calificó de “felicitante” y recordó que “la vida que merece la pena tiene aspectos positivos y negativos”.

    Finalmente, Galo Bilbao abogó por una espiritualidad del trabajo, animó a pasar de la eficacia y eficiencia a la fecundidad y concluyó que “sentirse valioso y amado es la única fuerza para crecer en la imperfección” ya que, finalizó, “lo que transforma a las personas y a las estructuras es el amor”.

  • Trabajo social: Descubrir a Dios en las víctimas

    Trabajo social: Descubrir a Dios en las víctimas

    Ni siquiera recuerdo la fecha exacta, después del verano ‘04. Uno de mis compañeros de trabajo, y amigo, y yo logramos que la directora de la Casa de la Mujer del Ayuntamiento nos concertara una entrevista con cuatro mujeres que habían convivido con procesos de maltrato por parte de sus parejas, algunas prefieren llamarse supervivientes. Queríamos poner rostro a nuestro ‘objeto de investigación’. Para variar llegamos tarde, la primera impresión fue muy rápida, ellas ya habían llegado, la Psicóloga nos presentó, en unos segundos todos mis clichés de mujeres maltratadas se fueron al traste. Sus nombres, sus caras y sus palabras se quedaron por siempre en mí. Me sentí sobrecogida por su valentía. Lo que más me impresionó es cómo llevan a sus espaldas la historia de dolor de sus hijos, sobrellevan el doloroso y pesado fardo de haber fracasado y no haber dado un buen padre a sus hijos, más importantes que su propio dolor. Cuánto saben de generosidad, de tirar “pa’ lante”. No se puede ser indiferente a las víctimas, te posicionas a favor o en contra, las crees o no. Yo creí sus palabras, y toqué en ellas su impotencia, su desesperación, su necesidad de empezar de nuevo, su pueril deseo de borrarlo todo, su capacidad de amar hasta límites insospechados a sus maridos,…se podían tocar en su transparencia. Fueron valientes y generosas narrándonos su historia, pusieron todo lo que podían poner de su parte, esperando que eso sirviera para algo, sirviera para otras.

    Cuando veis a uno de estos, sufrientes, me veis a mí. “Os aseguro que cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo la hicisteis” (Mt 25,40)

    Esta entrevista fuera para mí el toque de atención definitivo, la última gota, el inicio de una denuncia todavía más explícita y directa, más hacia los fines de lo que hacíamos. Mientras ellas esperaban cambios, nosotros esperábamos presentar algo para que nos dieran un dinero. Seguridades. He creído y creo que haciendo bien la investigación, ésta puede tener elementos transformadores que den pistas de qué se está haciendo mal y cómo se puede cambiar para mejorar la intervención en la compleja solución a esta lacra social. Mi mayor desespero ha sido descubrir que la dificultad no estaba en si lo hacían las instituciones, en la burocracia, en las decisiones de la Administración y los políticos sino antes, en nosotros. Mi primer obstáculo mi jefe y mis compañeros de trabajo. Dios hecho vida sufriente, cruz, me llamaba a una conversión personal y a una denuncia colectiva, que no fue muy fructífera. Replantearme mis opciones seguras, dejarme de mediocridades, hacer mi trabajo con mayor seriedad y rigor, dar lo mejor de mi misma. Y con ello denunciar la burocracia, lo establecido, los intereses propios en ese “presenta algo que no deje en evidencia a la institución que nos financia”, el ego de mi jefe, la chapucería y el aprovechamiento de una compañera, el vivir de apariencias, para trabajar desde una ética profesional de mayor exigencia, buscar el bien común, especialmente en el de quienes más lo necesitan y menos son tenidos en cuenta, a pesar de la aparente perspectiva de que lo son, no porque fundamenten un trabajo bien hecho sino porque son nombrados, en una perversa apariencia de dar voz cuando en realidad se la quitas, usando en vano su nombre, he buscado mecanismos que realmente tuvieran desde la metodología de la investigación, con todo el rigor y la evaluación posible, la perspectiva de las víctimas, sin faltar por ello a la verdad, hablar de sus expectativas, miedos, sufrimientos, inseguridades, necesidades, esperanzas,…

    De alguna manera que no puedo explicar siento que Dios me ha llevado de la mano por ese camino. Los paños templados, las críticas anteriores, la medias tintas no bastaban. Dios irrumpió con fuerza en mi status acomodado negociador de hasta dónde puedo llegar, con intentos pero con poca valentía, que intentaban hacer compatible el sueldo y la menor mediocridad posible dentro de los límites, que jefe y compañeros me transmitían, imbuida en un ambiente de mediocridad, de no exigencia, de no pasa nada por lo que presentemos, de todo está bien, cuesta no mediocrizarse, no vivir de recursos pasados, no saber que se va a estar al nivel de los demás sin mucho esfuerzo, el ambiente me llegó a influir más que mi fe, no en la teoría pero sí en parte de mi ser profesional al servicio de otros.

    Compartiéndolo con mis ‘íntimos’, reflexionando lo más adecuado a cada momento, armándome de valor, dando pasos, rezándolo todo descubrí que tenía que decir palabras que Dios me pedía y que no tenía que escudarme en el ambiente para dar lo mejor de mí misma, poner en juego todos mis talentos.

    Me cuesta orar, y orar las cosas de forma continuada, a veces pienso que basta con un día. Me cuesta contemplar un mismo problema-realidad con continuidad, dar tiempo al espíritu, contemplar la vida desde ámbitos o perspectivas diferentes, a esperar cuando Dios quiera hablar sobre lo que Él quiere. Tiendo a querer imponerle a Dios mis tiempos, mis necesidades, Él obviamente no se deja, y hace bien…

    Mis acciones en el laboratorio, mi elección me parece ahora más guiada por el Espíritu que tira de mis hilos desde mi disposición a estar en El que desde la claridad encontrada en la oración, que desde una planificación de qué hacer. Descubro ahora continuidad y constancia hacia una misma línea, sentido a todo lo que inconexamente hice, descubro que las distintas notas que entoné tenían todas una sinfonía común, en la que no soy la compositora, por más que así lo considere yo no soy la creadora, sólo y al tiempo nada más y nada menos quien entona la nota, que alguien mayor que yo convierte en parte de una composición. En fin no sé nada de música… Me siento llevada libremente hacia donde yo quiero ir sin mucha conciencia no sólo de hacia donde sino de ser llevada, en ese momento hacia algún sitio. Supongo que mayor constancia y dedicación a la oración favorecería poder vivirlo a diario y no a posteriori.

    Descubro que no es tan importante saber a dónde ir, tener las palabras que decir, sino ir haciéndome dócil al Espíritu, a su voz, configurar todos mis sentimientos con Cristo. Huyo de cualquier oración utilitarista, no le pido respuestas. Sólo quiero escucharle, conocerle, encontrarle, desearle más y mejor, llenarme de Él, vaciarme de mis cosas, no creer que soy yo, que con mis capacidades recibidas gratuitamente me basto.

    Del grupo me ayuda casi todo, por que supone crecer y plantearme profundamente preguntas viejas o nuevas, hacerlo con otros, enriquecerme de sus experiencias, vivencias, perspectivas diversas y formas de ser diferentes. Especialmente sentirme en una comunidad de iguales y referentes a la vez. Me ayudan las oraciones, retiros, estudios de evangelio, la formación, los encuentros para reflexionar sobre el medio profesional que me han forzado a clarificar mi análisis de allí donde estaba. Especialmente la Revisión de Vida, porque logro llevar un tema durante un tiempo al que con cierta constancia dedicar reflexión y oración

    De la Iglesia me ayuda su existencia, sus reflexiones, la cantidad de materiales que tiene, y sobre todo la Eucaristía, que he ido configurando como un elemento central de mi fe, de ponerme a la escucha, no buscando “que me dices de esto que yo te presento”, sino “qué quieres Tú decirme de lo que sea, de lo que Tú quieras, Tú eliges tema”. Algo que me ayuda a no querer ser tan protagonista, a reconocer la iniciativa, fuerza y liberta del Otro.

  • Profesionales Cristianos participa en la asamblea de Fiare

    Profesionales Cristianos participa en la asamblea de Fiare

    17MAY2015. Miembros de Profesionales Cristianos participaron el pasado sábado 16 de Mayo en la Asamblea de Fiare Banca Ética. Profesionales Cristianos es socio cooperativista de esta iniciativa bancaria y atiende con ilusión y compromiso esta nueva forma de hacer banca con ética.

    Se puede obtener más información de esta iniciativa en la siguiente web: http://www.fiarebancaetica.coop/

     

  • Pobreza en la Universidad

    Pobreza en la Universidad

    La experiencia que comparto se refiere a unos carteles con el lema OTRO MUNDO ES POSIBLE que vi en la universidad. Era una convocatoria abierta al personal universitario para conocer la ONG Ingeniería Sin Fronteras. Luego continuó con un acto en salón, al que asistimos varios profesores y bastantes alumnos. Hay que destacar que el interés de todos era notorio.

    Me provocó sorpresa por el hecho de ver esos carteles en la universidad, por ser un lugar algo desértico para mensajes de este tipo. Y también me resultó sorprendente la reacción de la gente, por un lado, por la asistencia y por otro por el interés y por las ganas de trabajar en este tema. Además no me dejó indiferente porque vi una oportunidad de trabajar directamente por los más pobres, de una forma organizada y con más gente.

    Durante muchos años, desde mi proceso de crecimiento en la fe en el movimiento Juventud Estudiante Católica, ha estado rondando por mi cabeza y por mi corazón la idea de opción por los pobres. En una oración, en un retiro, en un acercamiento a una realidad de injusticia en la universidad,…siempre andaba detrás esa idea. Porque Jesús siempre estaba cercano a ellos, porque interpelaba al resto al actuar de ese modo con los pobres, porque denunciaba realmente las situaciones que vivían y eran para El, al fin y al cabo, el motivo de su estar en aquel tiempo. Realmente me toca por dentro porque si un cristiano no está en este mundo para solucionar esas realidades de pobrezas, ¿qué pinta realmente aquí? Siento la llamada de Dios que se me manifiesta desde los más pobres, actúa en esa realidad y en mi lucha contra esas injusticias. Personalmente surge en mí una transformación: si desde mi mundo profesional, yo quiero hacer algo para hacer frente a esa realidad, me tengo que poner en marcha. Siento que en mi Experiencia personal y proceso (y en general para un «cristiano adulto») es necesaria, la formación, el compartir lo que uno siente y vive con otros,… pero hay que “HACER”. Hay una llamada también a cuestiones personales sobre cómo vivir la pobreza

    Dios se nos comunica

    Por supuesto que Dios se me manifiesta. En primer lugar desde las personas que necesitan de nuestra ayuda y que puedo ver en una diapositiva (un representante de la ONG nos presenta alguno de los proyectos que realizan en Sudamérica).

    También desde otros jóvenes que tienen la esperanza de hacer algo desde la formación que están recibiendo, desde compañeros profesores de la Universidad dispuestos a poner de su parte. Las motivaciones en cada uno de ellos pueden ser diferentes, pero yo veo que Dios se manifiesta a mí en esas personas. De forma particular siento la acción del Espíritu en mí, al animarme a plantearme el impartir una asignatura de libre elección en la Universidad (Cooperación al Desarrollo), que compre libros sobre la materia, que sienta la necesidad de formación sobre el tema… y sobre todo se manifiesta en medio de un espacio privilegiado que es la universidad.

    Pero la experiencia de Dios es cosa de dos, y en cuanto esto, si doy cabida a Dios en mi vida, que se manifiesta a través de todas estas cosas y en esta realidad tan concreta de la pobreza, tengo que decir que sí, y que ello hace que también se manifieste en planteamientos personales de estilo de vida. Por lo que respecta al grupo, el hecho de compartir, de orar, de tener momentos específicos de parada y contemplación… son importantes para crecer. Es difícil caminar sólo en la fe. Además cuando tu compromiso se desarrolla con gente que también tiene otras motivaciones, no tiene cabida el compartir con profundidad lo que uno va sintiendo. Por eso es importante ir viendo la acción de Dios en los pasos que uno va dando.

  • Sentir a Dios en mi profesión de periodista

    Sentir a Dios en mi profesión de periodista

    Si hago memoria y me pregunto ¿Cuáles han sido los hechos, situaciones y acontecimientosde mi vida profesional más significativos para mí?.me resulta fácil acordarme: Cuando un amigo me avisó de que pedían locutores para una cadena de radio; el día que hice las pruebas de selección; el salto que dí cuando mi hermana me dijo que habían llamado para anunciarme que había salido elegido; el primer reportaje que hice sobre las vaquillas en los días de Feria; la primera vez que me oí por la radio en una grabación; la primera vez que comprobé cuánto dinero ingresaba la radio por publicidad y cuánto me pagaban a mí; el día que no me renovaron el primer contrato («fué bueno mientras duró», pensé); experimentar la competitividad negativa, la incomunicación con una compañera que pretendía medrar; mi colaboración con Iñaki Gabilondo en un programa especial desde mi ciudad y las llamadas de oyentes agradecidos que se produjeron después………

    Todos esos recuerdos despiertan en mí sentimientos humanizadores. Tienen que ver con la novedad, el halago y la impotencia. Y descubro coincidencias: son sentimientos que me agradan por el servicio que supone mi profesión (informar, entretener y acompañar a oyentes) y son sentimientos que no me agradan por las dificultades que presentan resolver las injusticias que aparecen (descompensaciones económicas, incomunicaciones, desorganizaciones internas…). Descubro por tanto: llamadas de formación para mejorar el servicio y llamadas de coordinación y trabajo en equipo para abordar las situaciones injustas.

    En estos hechos, el Dios que se comunica lo relacionaría con la experiencia que más me humaniza, que más me hace vibrar (buena o mala), con la que se mantiene, con la que a lo largo del tiempo permanece como fundamental. ¿Y a través de qué signos?, podríamos preguntarnos….

    Dios utiliza los signos de mis sentimientos, de mi afectividad (criterio de situaciones o personas que me afectan). Me moviliza profesionalmente el agrado por un servicio bien hecho y el dolor o enfado por situaciones injustas. Dios, intuyo, que me habla desde «el darme cuenta» y el compromiso por cambiar las cosas.

    Descubro que pongo una disponibilidad «a medias, mediocre» para que Dios vaya entrando en mí. Sí; soy sensible de lo que expreso y experimento, pero me cuesta poner en «práctica» esa sensibilidad. Esto hace que no termine de recibir «compensaciones» (sentir su calor) para mejorar mi relación con Él y caminar con alegría y esperanza.

    Tengo dificultades para descubrir esa presencia de Dios: la «pereza» para romper esa mediocridad. La inercia de un ambiente que no anima a estas introspecciones que muestren el «calor del Padre». Sin embargo descubro cómo me ayuda el grupo, la Iglesia. La Iglesia me empieza a ayudar a través del grupo. El grupo y el movimiento me ayudan en las reflexiones de este tipo, en el compartirlo en comunidad, en orarlo, en relativizar dificultades y subrayar grandezas.

  • Dolores Aleixandre invitada por Profesionales Cristianos de Zaragoza

    Dolores Aleixandre invitada por Profesionales Cristianos de Zaragoza

    23NOV2014. Dolores Aleixandre invitada por Profesionales Cristianos Zaragoza: “La vida cristiana nos va en hallar momentos de encuentro corazón con corazón con el Padre”.

    Dolores Aleixandre Profesionales Cristianos Zaragoza

    La conocida biblista Dolores Aleixandre fue invitada el pasado 22 de noviembre por Profesionales Cristianos Zaragoza para que acompañara un retiro con motivo del Adviento. El encuentro tuvo lugar en el Centro Pignatelli de la capital aragonesa y a él también acudieron amigos del movimiento y miembros de Acción Católica General y Juventud Obrera Cristiana de la diócesis.

    Bajo el título “Hacia una espiritualidad de la Acción”, Aleixandre expuso lo que denominó como “aprendizajes vitales”. Así, animó a aprender el modo de actuar de Jesús que, en su opinión, consiste “en hacer visible a un Dios que toma partido por la vida de cualquier ser humano”. Para ello, apuntó, conviene “participar de su mirada sobre el mundo al que el Reino de Dios se ha acercado y estar atentos para descubrir cómo está Dios actuando en la sociedad contemporánea”. Por otro lado, Dolores Aleixandre insistió en la idea de aprender de los “ritmos discontinuos” de la vida, que también fueron los de Jesús. Para ella, el Evangelio nos presenta a Jesús como un “hombre de dos tiempos”: el de la misión, los encuentros y la compasión y también el de los retiros, la soledad, la oración y el encuentro con el Padre. Por ello, invitó a los asistentes a aprender de esta actitud, de este ritmo discontinuo de la vida que “nos haga redimensionar nuestra actividad como el sembrador tranquilo de la parábola que sabe que hay un periodo de tiempo en el que a él no le toca hacer nada, sino que es la tierra la que por sí misma hace que la semilla germine, crezca y dé fruto.

    Dolores Aleixandre también señaló como aprendizajes vitales el contagiarnos de la gran confianza de Jesús y el aprender de sus gestos de aproximación. Recordó que Jesús aparece investido de la “convicción profética de la que la Palabra es irresistible” y de que “más allá de los fracasos, cuando encuentra buena tierra produce una cosecha que desborda todas las expectativas”. Respecto a los gestos de Jesús, esta especialista subrayó que el Evangelio no se comunica más que por contagio relacional y en un diálogo de reciprocidad en el que “unos y otros caminamos juntos en la dirección de ese Reino que nos ad-viene”.

    Finalmente, recordó que cada vez que nos reunimos en torno a la Eucaristía, “hacemos memoria de que nuestra esperanza está fundada sobre una situación histórica de pérdida”. Dolores Aleixandre concluyó: “no debemos temer las crisis que atravesamos hoy, las crisis son la especialidad de la casa, la Iglesia surgió de una de ellas y son ellas las que la renuevan y rejuvenecen”.

    La jornada incluyó tiempos de silencio, espacios para compartir y se clausuró con una comida.

  • Hermanos, por dentro y por fuera – Comisión General Profesionales Cristianos

    Hermanos, por dentro y por fuera – Comisión General Profesionales Cristianos

    La comisión de Profesionales Cristianos celebrada en la sede de la federación de la Acción Católica en Madrid.

    Octubre se convierte lugar de siembra inaugurando el otoño que da lugar a la vida. Es el tiempo propicio para roturar terrenos, abrir surcos, enterrar semillas y esperar el proceso de la vida que nos enseña que quien siembra generosamente, generosamente recoge. Así ha sido hoy, Sábado, día 4, en la comisión general de comienzo de curso del Movimiento de Profesionales Cristianos (PX) de Acción Católica. Llegados de distintos lugares como Canarias, Mallorca, Bilbao, Zamora, Madrid, Zaragoza, Badajoz, Palencia, se ha reunido el equipo permanente con miembros de los equipos diocesanos de las diócesis, así como consiliarios del movimiento.

    Comisión General Profesionales Cristianos PXComenzó el encuentro con el saludo y acogida de los que llegaban de lugares tan distintos respondiendo a la convocatoria del equipo, después la oración pertinente de acción de gracias por el encuentro y el envío apostólico a evangelizar en el mundo profesional y el ámbito de lo público. La presidenta María José Toledo ha presentado la razón de ser de este encuentro en la sede de Madrid y justificado el orden del día para ser trabajado por todos. La comisión general es la que decide, desde las líneas de orientación marcadas en la asamblea última, por dónde ha de ir la reflexión, formación y acción transversal del movimiento en el curso actual. La clave fundamental que se eligió para este año, como actuar de la espiritualidad y la eclesialidad del movimiento y los militantes, es la que se refiere a la vivencia de la fraternidad, tanto en el interior de los grupos de revisión de vida de las distintas diócesis, como en el seno de la Iglesia y del mundo a través de la profesión y la vida pública. La fraternidad se abre como el verdadero horizonte de la evangelización en el contexto de un mundo en crisis y de una verdadera espiritualidad encarnada.

    La formación para la temática propuesta quiere estar centrada y guiada desde documentos actuales como la Evangelii Gaudium, el material elaborado por Monseñor Sebastiá –obispo auxiliar de Barcelona- acerca de los profesionales cristianos y la Iglesia, así como un estudio del Evangelio de Mateo sobre el ser y el vivir de la comunidad eclesial en medio del mundo. Junto a la temática central de vivencia e identidad del movimiento para el año en curso, se han tratado los temas de economía del movimiento, la situación actual y vida de cada diócesis, el proceso de convocatoria y extensión del movimiento en diócesis nuevas, así como la colaboración con el movimiento de la Juventud Estudiante Católica para poder iniciar grupos de revisión de vida de estudiantes católicos allí donde están militantes de profesionales que tuvieron recorrido y conocen la metodología y lo propio de este movimiento que se desarrolla en el ambiente estudiantil.Monseñor Taltavull Comisión General Profesionales Cristianos PX

    Una vez más en este encuentro de organización y vida del movimiento se ha podido experimentar la riqueza de la vida de la Iglesia y la madurez entregada de laicos profesionales, comprometidos desde su fe, para ser testigos del evangelio en medio del mundo, aceptando la apostolicidad que mana de su propio ser bautismal. Se trata de una parcela eclesial que se siente llamada a generar el reino en los ámbitos profesionales, culturales y públicos de la sociedad, en orden a hacer llegar la buena noticia del evangelio a todos los que lo necesitan, especialmente a los que viven lejos de la fe o indiferentes ante el acontecimiento de Cristo y su salvación, como dadora de sentido. Lo han tomado como tarea encargada y envío apostólico al que quieren responder con la seriedad propia del proyecto de sus vidas en las distintas dimensiones de su ser personal y comunitario.

    Equipo Permanente de PX

  • «Espiritualidad y compromiso en la Iglesia»: Sesión de Estudios

    La sesión de estudios de Profesionales Cristianos (PX) celebrada en Pozuelo del 23 al 25 de Mayo, recogió el trabajo de este curso, centrado en la Espiritualidad, para proyectarlo en el que será su continuación el próximo: la Comunión fraterna en la Iglesia.

    Espiritualidad-Sesion-Estudios-Profesionales-Cristianos-PXSebastiá Taltavull, obispo auxiliar de Barcelona, introdujo el tema con una ponencia trufada de referencias conciliares y de la reciente exhortación apostólica del papa Francisco. Conocedor por experiencia propia de la vida de los movimientos especializados, Taltavull recordó que los militantes son “voz de iglesia que descubre el paso de Dios en la vida ordinaria de cada día”. En esa perspectiva, la pertenencia a la Iglesia no es algo externo, la Iglesia, remarcó, «somos». Ese sentido eclesial es esencial para hablar de identidad y está es imprescindible para clarificar la misión. Además de ser un requisito para la salud psíquica frente al individualismo dominante

    Defendió el papel del laicado con frases rotundas: “Tenemos que pedir perdón: los laicos no ocupan en la Iglesia el lugar que les corresponde en la práctica, aunque sí en los documentos”, o “La evangelización la harán los laicos o no se hará”. Todo ello desde la sinodalidad que implica el diálogo permanente entre el laicado y los pastores. Porque el pastor, dijo, citando al papa “no sólo debe conducir al rebaño; también puede seguirlo, porque el rebaño tiene buen olfato para encontrar el camino”. Y, de nuevo citando al papa, remarcó que “sólo se evangeliza en amistad, en un clima de amor” y que “lo esencial es la experiencia de Dios”. Ella alimentará la vida y el compromiso.Taltavull

    En el trabajo posterior en grupos y en el habitual panel de experiencias se siguió compartiendo la vida y el trabajo del año. Y las preocupaciones de futuro, preguntándose cómo puede la Iglesia servir al hombre de hoy, cómo pueden los profesionales ser voz de la Iglesia en sus ambientes, a la vez que se hacen eco en la Iglesia de la situación, carencias y desafíos de esos medios profesionales.

    A lo largo de la puesta en común se evidenció la esperanza y la alegría que suscita el papa Francisco. Su capacidad de generar ilusión es para los Profesionales Cristianos PX una exigencia de coherencia, responsabilidad y sentido autocrítico: “tenemos la sensación de que ha soplado el espíritu y el evangelio ha salido a la calle”, “nos llama a hacer visible el evangelio allí donde estemos”, “apunta siempre al camino de la conversión”, “nos obliga a cuestionarnos nuestra relación con los pobres”, “el papa nos llama a volver a la esencia, al encuentro personal con Dios, a evitar el centrarnos en nosotros mismos, nos recuerda que es más importante el evangelio que la iglesia”. En sintonía con la exhortación papal, el movimiento de Profesionales Cristianos PX se fija como propio el desafío de estar en “salida continua” para atender a las necesidades del hombre de hoy, comunicando la alegría de ser cristianos.

     

     

  • Reunión Grupo Px después de la Marcha por la Dignidad del 22 M

    Reunión Grupo Px después de la Marcha por la Dignidad del 22 M

    Resulta, que la dignidad humana me había convocado hoy en la calle para dar una vuelta con otros amigos creyentes de la Palabra y poner la cara, que no la mejilla, a pasear. Entre saludos y presentaciones me dice Pedro, no el apóstol, sino Pedro de la Fe, figúrate, de la Fe, que era quien me acompañaba en ese momento:

    -Oye Alberto, ¿esta tarde quedamos para la reunión del grupo?

    Ante mi cara de admiración, nuestro Pedro consultó su Samsung y entró en Grupo Vegueta, entiendo, que como está en mil fregaos debe tener teléfonos de Grupos de Triana, Alcaravaneras, Schamman, y un largo etcétera. Y comprobó que, efectivamente, era este sábado la reunión.

    Bien, una vez aterrizo, recuerdo que a era a mí a quien le tocaba preparar el encuentro de hoy. Otra compañera de trayecto y de grupo, María Jesús, me dice lo mismo.

    -¡Recuerda que hoy nos vemos en la reunión del Grupo!

    Al mismo tiempo, me dice: – Si no tienes nada preparado ¿por qué no cuentas algo referente a la manifestación de hoy?

    Dándole vueltas al asunto, me quedo con la copla y trato de meterle el diente al hecho del juzgar, que es lo que toca.

    Pero, bueno, ¿quién soy yo para juzgar? Juzgar implica tener muy presente la realidad, muy analizados los elementos y entresijos que la incardinan.

    Pero, bueno, ¿quién soy yo para desmenuzar la realidad al mínimo detalle?

    Pero, bueno ¿quién me dice a mí que tengo la razón de mis opiniones y mis juicios de valor?

    No seré yo, quien acuse a aquellos que bajo sus méritos y sobrados conocimientos atienden los designios de nuestra realidad.

    No seré yo, tampoco, quien amenace, insulte o abuchee a quienes hacen lo que hacen bajo su responsabilidad encomendada.

    Pero, por otro lado, miro a mí alrededor y veo muchas caras conocidas que han acudido a la misma cita que yo y todos a una reclaman, reclamamos, dignidad humana para los que pierden la vivienda, para los que no encuentran trabajo, para los jóvenes que no tienen futuro, para los pensionistas o medio pensionistas que les recortan la pensión, para los que tienen otra visión del mundo y ejemplos más que sobrados para demostrar que hay otras formas más humanas de atender el medio ambiente.

    En definitiva, mientras reflexiono descubro que tengo capacidad para juzgar, tengo opiniones y razones para valorar, legitimidad para acusar y muchas ganas de abuchear a quienes minusvaloran y tratan de convertirnos en objetos de intercambio.

    Juzgar, presiento, es muy humano, pero juzgar bien requiere de una ayudita que es la que vengo a buscar esta tarde en el grupo, convocado por un tal Jesús, que aunque no sea familia directa de Pedro, si fue aquel que nos hizo a todos hijos adoptivos del Padre. Es el Jesús que recorrió un camino de encuentros y realidades, el que juzgó a un mundo como viejo y nos presentó un mundo nuevo para que fuéramos construyéndolo, codo con codo, con la mayor dignidad que le corresponde a la criatura humana.

  • Foro en Palencia

    Foro en Palencia

    El próximo 28 de Febrero el Movimiento de Profesionales Cristianos en Palencia organiza un foro con título: «El resurgir de la espiritualidad y la especificidad cristiana». Se trata de una charla con Enrique Martínez Lozano, psicoterapeuta, sociólogo y teólogo. Será a las 21:30 en el Salón de Actos de la UNED.